Therian y adolescencia: cuando la identidad busca refugio

Cuida tu salud mental

Autoconcepto, autoimagen y autoestima en una etapa vulnerable donde la necesidad de pertenecer puede transformar profundamente la forma de definirse

Altas capacidades: talento, intensidad y soledad invisible

La etapa de la adolescencia es crucial en la búsqueda de la identidad y la autoestima
La etapa de la adolescencia es crucial en la búsqueda de la identidad y la autoestima / D.A.
Raúl Carrera Fernández
- Psicólogo en Antas

01 de marzo 2026 - 06:00

La adolescencia es una etapa altamente complicada, y hoy aprovecharemos para hablar del fenómeno de los Therian para entender cuán complicada llega a ser (y para aquellos más mayores, seguro que os servirá para hacer memoria de hace unos años atrás).

Ahora está de moda el fenómeno Therian. Los therian son aquellas personas que se identifican como un animal no humano. Son los que ahora podemos ver en las noticias como personas que van caminando por las calles a cuatro patas, con una careta y haciendo movimientos de un perro, un gato, un zorro… No vamos a entrar dentro de esta subcultura que (todavía no sabemos los motivos) se ha puesto de moda y todo el mundo está hablando. La clave aquí está en la edad en la que estas personas se identifican como un animal no humano: la adolescencia.

La adolescencia es una etapa altamente complicada, porque este grupo no sabe todavía cómo comportarse: como un niño cuando no quieren hacer los deberes, como un adulto cuando quieren salir el fin de semana, como un niño cuando tienen una rabieta porque no consiguen lo que quieren, como un adulto cuando te hablan en qué invertir… qué complicado todo, ¿verdad?

Durante esta etapa se desarrollan tres conceptos claves: el autoconcepto, la autoimagen y se da forma a la autoestima.

El autoconcepto, o cómo me defino

El autoconcepto, como su palabra indica, se refiere a cómo la persona se define. Esta tarea es muy complicada, y si no lo crees, te reto a este ejercicio que pocos pacientes han sido capaces de hacer sin poner ninguna queja o darse cuenta de lo complicado que es: Descríbete con 20 frases empezando por: “Yo soy…”. Sólo tienes que definirte como “yo soy inteligente”, “yo soy una buena madre...” Verás como los primeros 8-10 son fáciles pero los siguientes ya no tanto…

Durante la adolescencia vamos conformando la manera en la que nos relacionamos con los demás y con nosotros mismos, ¿pero bajo qué eje? Para definirnos de una manera u otra dependerá de los mensajes que recibamos (en la escuela, en casa, de los vecinos…), de nuestras preferencias (qué música escuchamos, si hacemos deporte…) y nuestras experiencias.

Pensad ahora cuando erais más pequeños, ¿qué frases se repetían más? Si erais cumplidores con las tareas, seguro os decían responsables, pero si tardasteis en hacer las tareas seguro que decían que erais irresponsables. Estas frases, aunque parecen inocuas, creedme que marcan la forma en la que os definís a vosotros mismos, porque todavía no tuvisteis suficientes experiencias ni un criterio racional para decidir si lo que os decían tenía sentido o no.

Para aquellos padres, vigilad las palabras que decís a vuestros hijos porque marcarán la forma en la que ellos se definan. Y entiendo que no queréis tener hijos que se definan como insuficientes, irresponsables, quejicas…

La autoimagen, o cómo me veo

La autoimagen se refiere a la forma en la que la persona se percibe a sí misma. Tiene que ver con el físico y con aquella “aura” que desprende a su alrededor. Es algo así como cuando uno se mira en el espejo y piensa “hoy me veo guapo”, o bien “hoy me veo feo”. Hasta el momento la autoimagen no tiene tanta importancia, porque la relación con los iguales se hace a través del juego, pero llegada a la adolescencia la situación cambia… los vínculos y las dinámicas sociales cogen protagonismo, y es aquí donde empezamos a dar importancia a la imagen que proyectamos a los demás pensando en la imagen que nosotros tenemos de nosotros mismos.

Es también por ello que durante la adolescencia hay tantos adolescentes que empiezan a desarrollar problemas con la comida, apareciendo los trastornos de la conducta alimentaria (tanto en mujeres como en hombres, aunque algo más en mujeres). A través de la alimentación (sobre todo mujeres) y del ejercicio físico (principalmente hombres) intentarán controlar su imagen, aunque no en todos los casos con éxito (recordemos que todavía no tienen el cuerpo desarrollado). Este intento de querer gustar a los demás y sentirse validado a través de la imagen será uno de los caminos más difíciles del adolescente de conquistar: el aceptarse tal y como es.

La imagen que tenga el adolescente de sí mismo se verá afectada por opiniones externas, mensajes de personas influyentes, vídeos de tik tok e instagram, los me gustas de las stories y publicaciones… Desarrollar una autoimagen sana y coherente será muy importante para, junto al autoconcepto, poder tener una buena autoestima.

Autoestima, o cuánto me quiero

Aunque desde bien pequeñitos ya les podemos observar el nivel de autoestima que tienen, será durante la adolescencia y preadolescencia que tendrá más protagonismo la forma en la que uno se relaciona consigo mismo y, por lo tanto, cuánto uno pueda llegar a quererse. Durante la adolescencia generalmente la autoestima baja, motivada por muchos factores (dinámicas sociales, autoconcepto, crisis existenciales, amores y desamores…), y después la autoestima subirá cuando esta finalice, al pasar a la juventud (18 - 20 años). Los estudios longitudinales así lo demuestran: la autoestima sube durante la infancia, para bajar en la adolescencia y remontar en la juventud, mantenerse en la adultez e incrementar un poco más en la vejez.

Las formas de detectar una autoestima baja en adolescentes son a través de aquellas conductas que desentonan en comparación al resto. No comparten lo que les pasa, tienen dificultades para relacionarse, expresan sentirse inseguros, buscan compararse continuamente con otros, tienen rabietas, el rendimiento escolar se ve reducido, llegan avisos de mal comportamiento o ausencias en clase… No es sólo una situación, sino un cúmulo de circunstancias que a los padres les hace dudar acerca de si su hijo o hija se encuentra bien (anotación: si lo estás dudando y se dan algunas de estas circunstancias… es que no están bien). Llegados a este punto os recomendaría no poner el foco en la parte académica, o en la propia rabieta, sino en encontrar un espacio común de tranquilidad, sin distracciones, y preguntar abiertamente qué les pasa para entenderlos y dejarles el tiempo necesario para que encuentren las palabras y os las compartan.

A - A - A, de durA AdolescenciA

A lo largo del artículo lo que pretendía era que entendiéramos conceptos básicos como la autoestima, el autoconcepto y la autoimagen, y cómo de importantes son en el desarrollo de los adolescentes. Cuando estos elementos fallan, entonces es cuando aparecen otros problemas de socialización, de salud mental, o nos vamos al desarrollo de subculturas como los famosos therian.

No se trata de intentar entender de dónde proceden estos therian, si de una disociación de la identidad, de situaciones traumáticas, de falta de habilidades sociales o simplemente del entretenimiento de personas que comparten este interés… pero sí que nos ha de hacer entender qué nos está pasando como sociedad, qué deriva puede coger un problema de integración social y qué hemos de tener presente para ayudar a las futuras generaciones a tener un autoconcepto sano, una autoimagen equilibrada y una buena autoestima. Y si, el reto está servido.

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