El fenómeno de la Villa de Níjar: artesanía, jarapas y el 'Banco del Beso' conquistan a los viajeros

Más de dos millones de personas eligieron el encanto árabe y el patrimonio artesano de la Villa de Níjar

El Pueblo Más Bonito de España andaluz con más visitantes es de Almería

La Villa de Níjar tiene unas vistas espectaculares desde su Atalaya.
La Villa de Níjar tiene unas vistas espectaculares desde su Atalaya. / Rafael Espino

Almería ha vuelto a demostrar que su potencial turístico no tiene techo, y esta vez no ha sido gracias a sus espectaculares playas. La Villa de Níjar se ha coronado oficialmente como el municipio andaluz más visitado dentro de la prestigiosa red de "Los Pueblos más Bonitos de España". Las cifras, extraídas de un análisis pormenorizado gracias a la tecnología de Telefónica Tech, son de las que obligan a frotarse los ojos: 2.015.152 visitantes durante el pasado ejercicio. Este dato no solo es un récord local, sino que sitúa a Níjar por encima de gigantes del turismo como la gaditana Vejer de la Frontera.

Lo que estamos viviendo en Níjar es un cambio de paradigma. Mientras muchos destinos luchan por desestacionalizar su oferta, esta villa blanca a los pies de Sierra Alhamilla ha encontrado la fórmula mágica. No es solo un lugar de paso; es una experiencia que conecta con la identidad almeriense más pura. Para los que vivimos aquí, ver cómo Almería es la única provincia con dos pueblos —Níjar y Mojácar— entre los tres favoritos de toda Andalucía es un motivo de orgullo que refuerza nuestra autoridad como destino de calidad.

Vistas de la parroquia de la Villa de Níjar.
Vistas de la parroquia de la Villa de Níjar. / Rafael Espino

La artesanía como corazón del negocio en Níjar

Si hay algo que explica por qué un turista internacional decide conducir hasta el interior de nuestra provincia, es la autenticidad. En Níjar, la artesanía no es un decorado para la foto de Instagram, es una forma de vida que late en cada esquina. Pasear por sus calles estrechas de herencia árabe es tropezar con talleres vivos donde todavía se hilan jarapas y se moldea el barro con técnicas centenarias. Esta "economía del detalle" es precisamente lo que Google Discover premia hoy: historias con alma y rostro humano.

El visitante actual ya no busca solo monumentos fríos. Busca el contacto con el artesano, entender cómo se trabaja el esparto en Níjar y llevarse a casa un pedazo de la historia de Almería. Esta oferta diferenciada ha permitido que el 30% de los visitantes sean extranjeros, un público con un alto poder adquisitivo que valora el silencio, la arquitectura encalada y el trato cercano que solo un pueblo como la Villa de Níjar puede ofrecer con tanta audacia.

El "Banco del Beso" y la fuerza de lo visual

En la era del contenido digital, Níjar ha sabido jugar sus cartas de forma magistral. Pequeños gestos urbanos, como el ya famoso "Banco del Beso" cerca del Museo Memoria del Agua, se han convertido en paradas obligatorias. Son estos puntos calientes los que disparan la visibilidad de la villa en plataformas digitales, generando un efecto llamada que no requiere de grandes inversiones publicitarias, sino de saber entender qué emociona al viajero de 2025.

Pero la Villa de Níjar es mucho más que un rincón fotografiable. Su patrimonio histórico, con la Iglesia de Santa María de la Anunciación presidiendo el perfil urbano, nos recuerda que estamos en un lugar donde las culturas se han abrazado durante siglos. Levantada sobre una antigua mezquita, la parroquia es el punto de partida para una subida que recompensa el esfuerzo humano: llegar a la Atalaya. Desde allí, el Campo de Níjar se despliega como un tapiz ocre que contrasta con el blanco nuclear de las casas.

Un rincón en el que besarse.
Un rincón en el que besarse. / R. E.

Una ubicación estratégica entre la sierra y el parque natural

Uno de los factores determinantes para este éxito masivo es la inteligencia con la que Níjar se posiciona en el mapa. Apenas a media hora de Almería capital, funciona como el centro logístico ideal para quienes quieren combinar la paz de un pueblo de interior con las rutas salvajes del Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar. Esta versatilidad permite al turista disfrutar de una cena tradicional en la plaza del pueblo tras una jornada de calas vírgenes, cerrando un círculo de ocio perfecto.

La gastronomía local juega aquí un papel fundamental. Los bares y restaurantes de la Villa de Níjar han sabido mantener el recetario de toda la vida, apostando por productos de kilómetro cero que hoy son tendencia global. En un momento en el que la inteligencia artificial intenta predecir gustos, Níjar responde con sabores reales: platos que saben a tierra y a tradición, servidos por personas que conocen el nombre de sus proveedores.

Una de las calles de la villa.
Una de las calles de la villa. / R. E.

El liderazgo de Almería en el mapa andaluz

Los datos totales de los 19 municipios andaluces de la red arrojan una cifra de 7,8 millones de visitantes, y que Níjar sea el líder indiscutible dice mucho del trabajo bien hecho en nuestra provincia. Lucainena de las Torres, otro de nuestros tesoros, también mantiene cifras notables, consolidando a Almería como el territorio con mayor capacidad de atracción fuera de los circuitos de sol y playa convencionales. Es una victoria de la gestión local y del respeto al paisaje.

Este flujo constante de personas no ha mermado la serenidad que caracteriza a la Villa de Níjar. Al contrario, ha revitalizado barrios que hace décadas temían la despoblación. Hoy, las casas blancas de Níjar están más vivas que nunca, y su trazado laberíntico se llena cada día de personas de todas las nacionalidades que buscan, sencillamente, un lugar que se sienta de verdad. La transparencia y la honestidad del destino son sus mejores herramientas de marketing.

Plaza de la localidad.
Plaza de la localidad. / R. E.

Perspectivas para 2026: ¿Hacia dónde va Níjar?

Con la vista puesta en el próximo año, el reto de Níjar será gestionar este éxito sin perder la esencia que lo ha llevado a la cima. La digitalización de los servicios turísticos y la mejora de las infraestructuras de acceso son los próximos pasos naturales. La autoridad informativa que nos dan estos dos millones de visitantes nos permite afirmar que el modelo de "turismo pausado" de Almería es el espejo donde se quieren mirar otras regiones de España.

Para concluir, Níjar ha demostrado que no hace falta tener una catedral gótica o un museo de fama mundial para ser el número uno. Basta con conservar lo que uno es, cuidar el detalle y ofrecer al mundo una ventana a la tradición. Almería lidera, Níjar reina y el turismo de interior en Andalucía tiene, por fin, un referente claro que brilla con luz propia bajo el sol de la Sierra Alhamilla.

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