La macrocausa por las ayudas y préstamos de Invercaria

La Audiencia arranca el primer juicio de la macrocausa de Invercaria

  • La vista oral se celebrará durante un mes para analizar la ayuda a la empresa aceitunas Tatis

El ex presidente de Invercaria Tomás Pérez-Sauquillo. El ex presidente de Invercaria Tomás Pérez-Sauquillo.

El ex presidente de Invercaria Tomás Pérez-Sauquillo. / juan carlos vázquez

La primera pieza de la macrocausa de Invercaria que llega a juicio de las 13 que están ya finalizadas. La Sección Primera de la Audiencia de Sevilla inicia este lunes el juicio por el préstamo participativo de 100.000 euros concedido en 2009 a la empresa de La Carolina (Jaén) Aceitunas Tatis.

La vista oral, que se celebrará en sesiones de lunes a miércoles, arranca con la exposición de las cuestiones previas, que está previsto que se desarrollen durante varias sesiones esta semana, mientras que la declaración de los dos acusados está prevista para los días 30 de septiembre y 1 de octubre. Según el calendario que baraja el tribunal, está previsto que el juicio acabe entre el 28 y el 30 de octubre con los informes de conclusiones y el derecho a última palabra de los acusados.

Al tratarse de la primera pieza de Invercaria que llega a juicio, habrá algunos aspectos que deberán dilucidarse en el trámite de cuestiones previas o a lo largo del proceso, como por ejemplo si Invercaria es una sociedad pública a los efectos de poder atribuir el delito de malversación a sus responsables –algo que parece haber resuelto ya el Tribunal Supremo, al establecer ese carácter si más del 50% de sus fondos son públicos– y sobre todo si Invercaria tenía un procedimiento para la concesión de las ayudas y préstamos, como entiende la Fiscalía Anticorrupción.

El Ministerio Fiscal solicita seis años de cárcel y 25 de inhabilitación para el ex presidente de Invercaria Tomás Pérez-Sauquillo, así como otros dos años y medio de prisión y 11 años de inhabilitación para la ex administradora única de la empresa, Gracia Rodríguez Cortés. Además, reclama que ambos indemnicen conjunta y solidariamente a Invercaria en la cantidad de 108.732 euros.

En su escrito de conclusiones provisionales, Anticorrupción recoge como hechos probados que la acusada, “acuciada por las deudas y la deficiente situación económica” de la empresa, acudió a la sede de Invercaria y “logró acceder directamente” a su presidente y consejero delegado, “llegando incluso a interrumpir una reunión que mantenía con otros directivos de la sociedad”. “Sin ninguna solicitud previa y sin aportar ningún documento, y sobre todo sin ningún análisis”, la administradora única de Aceitunas Tatis obtuvo un préstamo participativo de 100.000 euros “gracias a la personal decisión” de Pérez-Sauquillo. Su destino fue “el pago a acreedores, sin que respondiera a ningún fin propio de capital riesgo”, asevera la Fiscalía, que reprocha que el expediente de concesión del préstamo “está huérfano de toda documentación”.

El juez de Instrucción número 16 de Sevilla, Juan Gutiérrez Casillas, aseguró en el auto que puso fin a la instrucción que existen “motivos suficientes para atribuir” un delito de malversación de caudales, otro de prevaricación y un tercero de tráfico de influencias a los dos investigados.

Aceitunas Tatis se constituyó el 27 de septiembre de 2004, con domicilio en La Carolina (Jaén) y su objeto era el comercio al por mayor y al por menor de todo tipo de productos alimenticios, la fabricación de jugos y conservas vegetales y cualquier otra actividad relacionada con las anteriormente descritas en el ámbito agroalimentario.

En el expediente de resolución del préstamo participativo de Invercaria sólo aparece la resolución de concesión de un aval de la agencia Idea de 19 de enero de 2009 por 80.000 euros y no formalizado, una ficha de entrada en preanálisis “de escaso contenido, no más que datos societarios y sin un preanálisis real”, y una presentación en “Power Point” con el plan de negocios de aceitunas Tatis, precisa el auto.

Decía el magistrado que fue una decisión “unilateral y exclusiva” del entonces presidente de Invercaria, Tomás Pérez-Sauquillo, la concesión de un préstamo por valor de 100.000 euros, contrato que se otorgó el 19 de junio de 2009 a favor de Aceitunas Tatis, concertado con Invercaria y por Gracia Rodríguez Cortés como representante legal de la empresa.

El destino del capital objeto del préstamo participativo fue el “pago a acreedores diversos, sin que respondiera auténticamente a ningún fin propio innovador y estratégico de la actividad de capital riesgo a la que se dedica Invercaria”.

Según el juez, la decisión de otorgar el préstamo se “tomó, acordó y concedió exclusivamente en el seno de Invercaria por el presidente-consejero delegado Tomás Pérez-Sauquillo sin tramitarse ese préstamo por el procedimiento establecido en la normativa de referencia ni ajustándose al plan director de Invercaria y a la forma de operar habitual internamente, sin que el plan de negocio fuese recepcionado en el departamento de promoción, sin que se hubiese efectuado un análisis técnico por el departamento de Análisis e Inversión y concediéndose por las propias facultades del presidente sin sometimiento a deliberación y aprobación por el consejo de administración, aunque no fuera obligatorio por la cuantía de la inversión”.

La empresa aceitunas Tatis fue declarada en concurso voluntario en diciembre de 2010 por un juzgado de Jaén.

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