El Gobierno revela que los trenes que pasaron justo antes que el Iryo por Adamuz tienen muescas
Los bogies de los vagones delanteros del tren Iryo que sufrió el descarrilamiento presentan "una muesca de un milímetro de espesor y una cierta anchura de varios centímetros"
Encuentran una nueva víctima en el vagón cafetería del Alvia que eleva el total de muertos a 43
Las ruedas de los trenes que circularon con más de una hora de antelación al trágico accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba) no muestran las muescas características que sí presentan los convoyes que transitaron posteriormente por ese mismo tramo de vía, incluido el Iryo accidentado que colisionó con un Alvia el pasado miércoles. Este hallazgo ha sido confirmado por el ministro de Transportes, Óscar Puente, durante una entrevista concedida este miércoles en Televisión Española, donde ha aportado nuevos datos sobre la investigación en curso.
Según ha explicado Puente, los bogies de los vagones delanteros del tren Iryo que sufrió el descarrilamiento presentan "una muesca de un milímetro de espesor y una cierta anchura de varios centímetros". Esta marca se repite de forma sistemática en todos los bogies de los vagones que encabezaban la composición, precisamente aquellos que atravesaron el fragmento de vía que posteriormente quedó destruido y que, según las primeras hipótesis, podría ser el punto exacto donde se originó el descarrilamiento. El siniestro comenzó en el sexto vagón del convoy, provocando que el séptimo y octavo vagones, los últimos de la composición, invadieran la vía contraria justo cuando circulaba un tren Alvia de Renfe en sentido opuesto, colisión que ha costado la vida a al menos 43 personas.
El ministro ha señalado que este patrón de marcas "nos puede llevar a pensar que hay algo que ha ido causando" esa muesca progresiva, y que dicho elemento "puede haber sido el origen de la causa del descarrilamiento". De hecho, los técnicos han observado "alguna muesca parecida" en los bogies de "dos o tres" trenes que pasaron por el mismo punto con anterioridad al Iryo accidentado, aunque en un margen temporal más reducido. Sin embargo, los bogies examinados de trenes de Renfe que circularon por ese tramo "en un margen de tiempo superior a la hora no tienen ninguna de esas marcas", ha asegurado categóricamente Puente.
Marcas asimétricas que complican la investigación
Un elemento que está generando perplejidad entre los investigadores es la presencia de marcas asimétricas en algunos bogies. En uno de los ejes examinados se han detectado "dos marcas, pero en el lado izquierdo del tren, no en el derecho, que es donde se aprecian las del Iryo", ha detallado el ministro. Esta asimetría en la ubicación de las muescas complica la interpretación de los datos y obliga a los expertos a considerar múltiples escenarios antes de establecer conclusiones definitivas sobre el origen del accidente.
Puente ha advertido que interpretar estas marcas como prueba inequívoca de una rotura en la vía es "totalmente prematuro", aunque reconoce que se trata de "una de las hipótesis posibles" que se están barajando activamente. La investigación continúa incorporando nuevas evidencias técnicas que van surgiendo conforme avanzan los análisis forenses de los diferentes elementos implicados en el siniestro ferroviario de Adamuz.
Análisis de los medidores de movimientos laterales
Los equipos técnicos están estudiando minuciosamente los datos registrados por los medidores de movimientos laterales que incorporan algunos de los trenes que transitaron por la zona antes del accidente. "Van apareciendo nuevas evidencias", ha explicado Puente, quien ha confirmado que se están analizando estos registros para "ver si hay algo antes que nos pueda dar alguna pista de lo que ha podido pasar". Estos dispositivos de medición continua registran cualquier desviación o anomalía en el comportamiento del tren durante su circulación, lo que podría aportar información valiosa sobre posibles irregularidades en la vía antes del momento crítico del descarrilamiento.
El análisis de estos sensores cobra especial relevancia porque podrían revelar anomalías previas en el tramo afectado que pasaron desapercibidas inicialmente pero que, sumadas, podrían haber generado las condiciones para el descarrilamiento. Los técnicos están cruzando esta información con los datos de mantenimiento de la infraestructura y con los registros de paso de los diferentes convoyes durante las horas previas al accidente.
El accidente ferroviario de Adamuz en 2025
El descarrilamiento del tren de alta velocidad Iryo y su posterior colisión con un Alvia de Renfe en Adamuz (Córdoba) representa uno de los accidentes ferroviarios más graves de la historia reciente de España. El siniestro se produjo cuando el sexto vagón del convoy Iryo descarriló en un punto aún por determinar de la vía, provocando que los dos últimos vagones de la composición invadieran la vía adyacente. En ese preciso momento circulaba en sentido contrario un tren Alvia, lo que provocó un impacto frontal de consecuencias devastadoras.
La tragedia ha dejado al menos 43 víctimas mortales y decenas de heridos de diversa consideración, convirtiéndose en uno de los accidentes de tren más mortíferos que ha sufrido España en las últimas décadas. Las labores de rescate e identificación de víctimas se prolongaron durante varios días, mientras que la investigación técnica sobre las causas del accidente continúa activa bajo la coordinación del Ministerio de Transportes, la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) y otros organismos especializados.
¿Qué son los bogies de un tren y qué función cumplen?
Los bogies constituyen uno de los elementos fundamentales en la estructura de cualquier tren moderno. Se trata de la plataforma o bastidor que integra los ejes, las ruedas, el sistema de suspensión y los mecanismos de frenado de cada vagón. Cada vagón de un tren suele disponer de dos bogies, uno en cada extremo, que permiten el desplazamiento del convoy sobre los raíles y absorben las irregularidades del terreno mediante sistemas de amortiguación.
Además de su función estructural y de rodadura, los bogies incorporan sistemas de seguridad y sensores que monitorizan constantemente el comportamiento del tren. Cualquier anomalía en estas plataformas, como fisuras, deformaciones o marcas inusuales en las ruedas, puede comprometer gravemente la seguridad de la circulación ferroviaria. Por ello, el descubrimiento de las muescas en los bogies del Iryo y de otros trenes que circularon poco antes del accidente resulta especialmente relevante para determinar las causas del descarrilamiento.
¿Por qué aparecen muescas en las ruedas de los trenes?
Las muescas o marcas en las ruedas de los trenes pueden originarse por diversos factores relacionados con el estado de la infraestructura ferroviaria o con problemas mecánicos del propio convoy. Entre las causas más habituales se encuentran las irregularidades en los raíles, como deformaciones, fisuras, juntas defectuosas o incluso roturas parciales de la vía que generan impactos repetitivos sobre las ruedas durante el paso del tren.
También pueden producirse marcas por objetos extraños sobre la vía, desalineaciones en los raíles o problemas en el sistema de sujeción de las traviesas. En algunos casos, las muescas aparecen como consecuencia de defectos en el propio material rodante, como desequilibrios en las ruedas o problemas en los sistemas de suspensión. La investigación en curso en Adamuz intenta determinar si las muescas detectadas son causa o consecuencia del problema que provocó el descarrilamiento, o si responden a un deterioro progresivo de algún elemento de la infraestructura.
¿Qué plazo tiene la investigación del accidente de Adamuz?
Las investigaciones de accidentes ferroviarios de esta magnitud suelen prolongarse durante meses, incluso años en los casos más complejos. La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios tiene como objetivo determinar con precisión las causas técnicas del siniestro, independientemente de las responsabilidades penales que puedan derivarse y que corresponde dilucidar a la justicia ordinaria.
En el caso del accidente de Adamuz, los investigadores están recabando múltiples fuentes de información: desde el análisis forense de los restos materiales del tren y la vía, hasta la descarga de las cajas negras de ambos convoyes, pasando por testimonios de maquinistas, personal de mantenimiento y revisión de los protocolos de seguridad. El ministro Puente ha subrayado que "van apareciendo nuevas evidencias" conforme avanzan los trabajos, lo que indica que la investigación se encuentra aún en una fase inicial de recopilación y análisis de datos técnicos que posteriormente deberán ser contrastados y verificados.
No hay comentarios