UD ALMERÍA 3-1 Real Sociedad B | La Crónica

El Almería suda tinta para recuperar el liderato ante la Real B (3-1)

  • Los rojiblancos, que se adelantaban a los 4 minutos con gol de Lazo, regalaron el 1-1 en el enésimo error defensivo en un mal despeje

  • El Sanse pudo ponerse 1-2 con una mala cesión de Carriço a Fernando, pero Sadiq puso las cosas en su sitio anotando el 2-1 en el 74' tras una buena transición ofensiva

  • El equipo mejoró con los cambios de Rubi en la segunda mitad 

Lazo celebra con Sadiq el 1-0

Lazo celebra con Sadiq el 1-0 / Javier Alonso (Almería)

Antes del festejo hubo que sufrir de lo lindo porque la Real Sociedad B estuvo muy cerca del 1-2 por mor de los despistes defensivos rojiblancos, traducidos en regalos de la zaga local en forma de malos despejes y cesiones temerarias al portero. Los reajustes efectuados desde el banquillo en la segunda mitad mejoraron el tono del equipo y la posterior reacción facilitaba la victoria y recuperar el liderato de Segunda. 

Temía Rubi en la previa del choque ante el Sanse que su equipo siguiera espeso en la generación de ocasiones de gol y llevaba razón. Porque más allá del sorpresivo tanto de Lazo a los cuatro minutos de juego, lo cierto es que al Almería le costó Dios y ayuda crear peligro en la meta de Ayesa durante toda la primera mitad. El gol fue fruto de un chispazo, de una buena conexión entre Lazo y Sadiq dentro del área, donde el nigeriano arrastró a tres defensores realistas y, cuando parecía rodeado sin escapatoria, sacaba un pase atrás para que el gaditano fusilase a la red.

Decía Rubi también en la previa que no temía por el balance defensivo de los suyos porque a los rivales les estaba costando trabajo crearles peligro. Y llevaba razón. Pero en la ecuación no incluía los errores propios no forzados, el principal problema de los rojiblancos de un tiempo a esta parte. Hablamos de errores no forzados, recurriendo a un símil tenístico, porque ni siquiera requirieron de una presión asfixiante por parte del contrario para originarlos. 

El primero, que costó el tanto del empate donostiarra, vino a raíz de un doble despeje mal ejecutado. Primero por Carriço, que estrenaba titularidad en el eje de la zaga, y después por Lazo, quien en su afán de iniciar el contragolpe al borde del área propia con un pase, lo que propició fue un regalo a la altura del punto de penalti que Magunazelaia no desperdiciaba para restablecer la igualada en el marcador. Muchos se acordaron entonces de la acción que supuso la derrota hace una semana en Eibar, cuando un despeje de cabeza centrado de Pozo facilitaba la volea al borde del área de Stoichkov para batir a Fernando. 

A los pocos minutos, otro fallo no forzado a punto estaba de propiciar el 1-2. Esta vez vino motivado por una salida a destiempo de Fernando fuera del área. El mal cálculo espacio-temporal del meta murciano provocó que el atacante vasco llegase antes al esférico, acción abortada en última instancia por una salvada milagrosa de Nieto, metiendo el pie para rebañar el balón cuando Martín se disponía a empalmar la bola hacia portería. El portero tuvo la sangre fría de retirar el pie a tiempo para evitar la consiguiente expulsión. 

En una primera mitad gris a nivel ofensivo, brillaron dos zagueros. El propio Nieto, muy atento en las coberturas defensivas y bastante dinámico en la incorporación al ataque, y Babic, que gana confianza conforme avanzan las jornadas e incrementa su atrevimiento a sacar el balón jugado desde atrás, incluso rebasando líneas contrarias si la situación lo demanda. 

Fernando encaja el 1-1 tras remate de Magunazelaia Fernando encaja el 1-1 tras remate de Magunazelaia

Fernando encaja el 1-1 tras remate de Magunazelaia / Javier Alonso (Almería)

Lejos de cortarse, la hemorragia de regalos al contrario prosiguió tras la reanudación cuando Carriço, mostrando un temerario exceso de confianza, realizaba una comprometida cesión atrás para Fernando, quien agobiado por la presión de Magunazelaia despejaba de forma defectuosa a la posición de Djouahra, que con la portería vacía no acertó a dar en la diana. 

La respuesta rojiblanca llegó en un centro medido de Portillo al área pequeña para el remate a las nubes de Sadiq cuando se quedaba solo delante del portero tras realizar el control, quizá pensando haber incurrido en una inexistente posición de fuera de juego. 

La Real B, con la unidad B sobre el campo y un estilo de juego muy marcado por Xabi Alonso sacando siempre el balón con criterio desde atrás y con un generoso esfuerzo físico para tapar los espacios, maniató durante grandes fases del encuentro a los rojiblancos, impotentes e inoperantes para generar fútbol fluido, en el que la media se veía incapaz de conectar con la delantera con asiduidad. 

Viendo que el árbol no se movía, Rubi intentó agitarlo con un triple cambio desde el banquillo, dando entrada a Puigmal, Appiah e Iván Martos (este último por un lesionado Babic) con los que quemaba naves tras haber incorporado anteriormente a Pozo y Juan Villar. Dos de ellos iban a ser protagonistas en la acción del 2-1.

La iniciaba Akieme con un robo en la línea de medios, dejando la pelota a Juan Villar para que arrancase una rápida transición con pase a Appiah y asistencia final del inglés al espacio para que Sadiq ejecutase en el arte que mejor domina, el de aprovechar el hueco y no perdonar, sumando su séptimo tanto en lo que va de competición. 

En la recta final del partido Xabi Alonso se vio obligado a arriesgar más de lo previsto y en el contexto de buscar de nuevo el empate el Almería lograba sentenciar en una acción que nacía en una recuperación de Puigmal, que tocaba para Villar y este de primeras a su vez para Sadiq, quien ya dentro del área asistía (cuarta del nigeriano en lo que va de curso) para la llegada de Pozo al segundo palo, empujando el sevillano a la red libre de marca el 3-1. A Sadiq, ya en el 95', le quedaban fuerzas para sacar de cabeza bajo palos el 3-2 en un buen cabezazo de Martón, con Fernando ya batido. 

Lástima las lesiones de Babic y Juan Villar. El onubense acabó el partido en el hospital con el hombro desencajado y es baja segura de cara al domingo ante el Mirandés. Está por ver el alcance de las dolencias del central serbio, que seguramente descanse en Anduva. 

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