Analíticas, ¿qué hay que saber?

La consulta del especialista

Mediante el estudio de lo diferentes parámetros que viajan por el líquido que soporta y nutre a nuestro organismo, la sangre, se pueden obtener las causas del típico 'bajonazo'

Muestra de sangre en un laboratorio / FREEPIK
Doctor Ríos

12 de febrero 2022 - 19:35

En la mayoría de las ocasiones en las que no nos encontramos bien y decidimos acudir al médico, éste lo primero que hace es solicitar una analítica. Mediante el estudio de lo diferentes parámetros que viajan por el líquido que soporta y nutre a nuestro organismo, se pueden obtener las causas de ese 'bajón'. La sangre casi siempre nos delata

Con la pandemia nos hemos dejado, demasiado. Todas las patologías crónicas andan sin control. El colapso en la Atención Primaria y el parón en la especializada, hacen que los enfermos se encuentren desamparados. Aún así, aquí te contamos lo que debes saber una vez te hagas la analítica más habitual.

¿De qué parte consta una analítica?

Un análisis corriente y rutinario suele constar de una parte que estudia las células que circulan por el plasma, a saber, hematíes, glóbulos blancos o leucocitos y sus diferentes tipos celulares y las plaquetas.

El siguiente apartado es la Bioquímica que analiza funciones imprescindibles para el correcto funcionamiento del cuerpo como es la función hepática, renal, glucosa, colesterol. Si el objeto del test es valorar el estado actual de una persona de cara a someterse a una intervención quirúrgica, entonces también procede un estudio sobre la coagulación. Ahí se analizan parámetros destinados a valorar el tiempo que tarde la sangre al coagular y si hay algún tipo de anomalía que pueda poner en riesgo la vida de la persona, durante o después de la operación.

  1. Hemograma. En este apartado, se evalúan las células que circulan por el torrente sanguíneo. Las células rojas o hematíes, son las que dan el color rojo a la sangre y son las encargadas del transporte de oxígeno, gracias a la hemoglobina que almacena en su interior. Cuando su número desciende de forma importante, se produce la anemia. Esta es muy frecuente, sobre todo en el sexo femenino y la causa más frecuente es por déficit de hierro, debido a una dieta no equilibrada con una insuficiente ingesta o a las pérdidas menstruales. Es frecuente la presencia de anemia es situaciones de especial desgaste como en los corredores de fondo y ultrafondo. No todas las personas que sufran anemia, ésta se va a manifestar clínicamente. El organismo adopta medidas compensatorias que evitan que la persona lo note, como es el caso de “fabricar” más células transportadoras de oxígeno, pero éstas son más inmaduras y, por tanto, más pequeñas. Cuando esto ocurre, la anemia tiende llevar tiempo de evolución. Si suplementamos con hierro y alimentos ricos en él, conseguimos evitar la anemia. Hay un fenómeno a tener en cuenta en deportistas que es la “falsa anemia”. En ellos se incrementa el volumen de plasma que es el medio en el que flotan las células en la sangre. Esto hace parecer que haya menor porcentaje de células rojas y que se considere anemia, cuando es un hecho fisiológico. Cuando estamos unos días sin entrenar, esta “falsa anemia” desaparece.La anemia puede delatar la presencia de alguna enfermedad grave como es el que caso de la que se produce por la pérdida de sangre por las heces en aquellas personas que pueden estar padeciendo alguna lesión en el colon o recto que provoca pequeños sangrados, sólo detectables con la analítica. Si son importantes y mantenidos en el tiempo, la pérdida de peso y la palidez cutánea pueden ayudar a orientar el diagnóstico.Con la pandemia nos hemos dejado, las patologías crónicas andan sin controlLa otra serie que podemos valorar con la analítica es la blanca. Leucocitos en general, luego desglosados en diferentes estirpes como son los polimorfonucleares neutrófilos que son los soldados que se activan los primeros en el momento que el cuerpo entra en contacto con un germen bacteriano. Los eosinófilos que reaccionan ante algún estímulo o partícula que provoque una reacción alérgica.
  2. Bioquímica. Valoramos la función hepática, renal, el estado de la musculatura y los niveles de algunos iones importantes.

Es importante seguir con los análisis de control rutinarios y preventivos, así como la toma de azúcar y de tensión, como hasta ahora.

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