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Busca tu luz dentro del túnel

En mitad de la pandemia muchos siguen sin ver la luz al final del túnel En mitad de la pandemia muchos siguen sin ver la luz al final del túnel

En mitad de la pandemia muchos siguen sin ver la luz al final del túnel / D.A.

Ayer escuchaba en las noticias que, por lo menos, hasta el verano del 2021, no podremos disfrutar de una normalidad “aceptable”. Aunque se consiga una vacuna, primero la utilizarán personas más vulnerables, y aún así, como la efectividad de la vacunación no es inmediata, deberemos seguir con medidas de seguridad hasta un buen tiempo después. Tengo que reconocer que, aunque me imaginaba algo así, no lo quería ni escuchar.

Pero cuanto antes aceptemos que esta es nuestra realidad, antes nos podremos poner manos a la obra para tomar las riendas de nuestro nuevo futuro. Es por ello por lo que le pedí a mi hermana Ana, experta Coach y especialista en asesorar y guiar personas en el complejo campo de las emociones, las dudas y las inseguridades tanto en el campo personal como en el laboral, que nos marcará el rumbo a seguir dentro de esta tormenta, de estos tiempos de oscuridad, de malas noticias, de cifras a las que cada vez miramos más de reojo y de ansiedades en busca de una vacuna.

¿Quién es Ana Ríos Luna?

Llevo más de 20 años trabajando con personas, con equipos, primero como responsable de RRHH y actualmente como Neurocoach. Y puedo asegurar que en el último año he trabajado con más reinvenciones profesionales y personales que en los 19 años anteriores.

Ya desde hace algún tiempo decidí especializarme en lo que se conoce como Soft Skills, o habilidades blandas. Esas habilidades que, más de uno ni siquiera valorábamos, pero que ahora sabemos que son cruciales para sacarnos de todo esto, tanto en el entorno personal como el profesional.

Me refiero a la flexibilidad, a la capacidad de darle la vuelta a las cosas para seguir adelante, a la aceptación de la diversidad de puntos de vista, a comunicar aportando valor, a la creatividad, a saber escuchar sin juzgar, a optimizar todos los recursos que están a nuestro alcance, y sobre todo, a olvidarnos de la perfección para focalizarnos en la excelencia.

La mayoría de las personas con las que ahora trabajo se sienten como si caminaran por arenas movedizas. Están viendo cómo otros conocidos han perdido su trabajo, cómo se les han derrumbado muchos de los planes que ya tenían previstos. Se han visto obligados a aprender un montón de cosas nuevas con la mente un poco oxidada. Y sobre todo, sienten que todo va demasiado deprisa y que no llegan, o si llegan, es casi sin dormir, con preocupaciones constantes en la cabeza, y sobre todo muy agotados y hasta con mal humor o con poco aguante ante cosas que antes ni tenían importancia.

Desear no es resolver. Deseamos que toda esta incertidumbre se resuelva cuanto antes, pero ese deseo no hará que mañana nos levantemos y nos encontremos todo a nuestro gusto. Puedes convertir los limones en limonada, o puedes dejar que te amarguen toda la vida. Sabemos que hay gente que ahora está haciendo mucha limonada y creciendo con toda esta situación. Están siendo verdaderamente ágiles. Pero ¿cómo lo hacen?

A veces pensamos que nosotros no podríamos hacer esto o lo otro porque somos muy malos en esto o aquello. Te aseguro que somos “malos” hasta que alguien nos enseña cómo dejar de serlo. Tendemos a pensar que ahora hay que empezar de cero para salir adelante, pero no es así.

Qué pasa con todo lo que hemos vivido hasta ahora, con todo lo que hemos aprendido, los retos que hemos superado, las cosas que hemos logrado, las personas en las que nos hemos convertido. Todo eso sigue con nosotros, y estaríamos cometiendo un gran error si nos olvidamos de ello.

Como dice Rubén Turienzo en su libro Haz que suceda, “El éxito no es azar, es HACER”.

Por eso, te propongo que, desde hoy, ahora, lo antes posible, te pongas en marcha y sigas los siguientes pasos para poder encarar los próximos meses con más claridad y seguridad.

  1. ¿Qué es lo que más te preocupa ahora que no te deja descansar?

  2. ¿Qué tendría que pasar para que eso se solucionase?

  3. De eso que tiene que pasar, ¿qué te corresponde a ti? ¿qué tendrías que hacer tú?

  4. De lo que tendrías que hacer, ¿qué sabes hacer?

  5. De lo que no sabes hacer, ¿quién te puede ayudar?

  6. ¿Cuándo quieres empezar?

La mayor parte de nosotros hemos crecido queriendo acumular conocimientos en lugar de habilidades. Y ahora que hay que ser ágiles, rápidos y buenos, no sabemos cómo hacerlo. Dudamos, nos desesperamos.

La buena noticia es que hay métodos, herramientas, y personas que nos pueden ayudar a plantear una nueva estrategia para que el 2021 sea muuuuuuuuy diferente al 2020, en el mejor sentido.

La mejor noticia es que ya somos muchos los que decidimos crear un nuevo camino por el que transitar cada día. A veces con piedras, charcos, animales peligrosos y momentos desoladores, pero con una mochila llena de recursos que nos permite disfrutar de cada paso.

¿Fácil? No

¿Posible? Seguro

Te invito a plantearte unos meses donde seas tú quien asuma el control de lo que pase, con seguridad y determinación. Merece la pena. La mala suerte no existe. Cada uno se crea su propio destino. Es un buen momento para reflexionar y buscar alternativas que hagan cambiar esa dinámica negativa, oscura por una que nos haga ser felices, realizados como personas y sobre todo, dejaremos de sufrir esta ansiedad interminable.

Gracias Ana por darnos estos consejos que seguro nos serán de utilidad.

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