FÚTBOL | SEGUNDA B

El Melilla deja al filial casi sin opciones de salvación

  • Los rojiblancos conceden demasiado en defensa, caen 1-4 ante un aspirante al ascenso y sufren una quinta derrota consecutiva que les deja prácticamente ya condenados a la Tercera División

Instantes previos al penalti que supuso el 0-1. Instantes previos al penalti que supuso el 0-1.

Instantes previos al penalti que supuso el 0-1.

La Unión Deportiva Almería B cayó en casa ante un efectivo Melilla, al que concedió muchísimo en defensa, y queda prácticamente sentenciada al descenso a la Tercera División, pese a que todavía las matemáticas acompañan a los almerienses a falta de ocho jornadas para la conclusión de un campeonato liguero en el que los de Navarro están sufriendo su peor racha de la temporada. Quinta derrota consecutiva para un filial que acumula ya un total de doce semanas sin saber lo que es ganar, sumando solamente cuatro puntos en los últimos tres meses.

Encaraba un difícil choque el filial tras una semana que había sido dura. Quizás la que más desde que comenzó la temporada. La derrota en casa del Atlético Malagueño fue más que dolorosa, por ser ante un rival directo y por hacer caer al equipo almeriense hasta la última plaza de una tabla clasificatoria en la que cada vez están más alejados de los puestos de una permanencia para la que, ya a estas alturas, habría que rezar a todos los iconos divinos posibles. Pero ya se tiene el cuerpo hecho en la disciplina rojiblanca para lo que parece inevitable, o así lo daba a entender Miguel Ángel Corona en UDARadio unos días antes. La situación clasificatoria del Almería B, evidentemente, no invita para nada al optimismo, aunque volvió a plantar cara a uno de los gallitos del Grupo IV de Segunda B.

Llegaban los melillenses como terceros, con su etiqueta de claros favoritos a luchar por el ascenso. Y lo demostraron desde los primeros compases, mostrándose como un equipo sólido en defensa, con mucho potencial en ataque y que quiso llevar la iniciativa ante un filial almeriense que daba la cara, que no dejó obrar con comodidad a su oponente y que trató de sorprender con varios acercamientos que finalmente quedaron en nada. Desafortunadamente, cuando mejor parecía estar el equipo de Esteban Navarro sobre el césped del Mediterráneo, el colegiado pitó un dudoso penalti de Alonso sobre Héber Pena que transformaría Menudo en el 16’. Con el 0-1 empezó a agobiarse el cuadro local y esto le llevó a caer en la precipitación una y otra vez, algo que empezó a poner nervioso a su técnico. Lo intentaban los almerienses pero las prisas no estaban siendo buenas compañeras y los canteranos no dejaban de cometer errores. Así, perdiendo por la mínima y sin haber tirado de forma clara entre los tres palos, los rojiblancos se marcharon al descanso.

Tras la reanudación, golpe psicológico para una UD Almería B a la que el choque se le ponía ya muy cuesta arriba. Héber Pena, sin duda el mejor jugador del encuentro, puso en el 47’ un espectacular centro de falta que cazó Richi de cabeza en el punto de penalti para poner la pelota en la mismísima escuadra. Este 0-2 obligó a Esteban Navarro a apostar por acumular sobre el césped hasta a tres delanteros. No le quedaba otra. Saltó al terreno de juego Darío Guti en el 52’ y Cristian Herrera lo hizo diez minutos más tarde. Este arriesgada apuesta, aportó más profundidad a los locales, pero también les pasó factura al dejar más huecos a un Melilla que no perdona. En un centro de Ruano, en el 70’, Óscar García remató solo en el área para hacer el 0-3 y tres minutos más tarde firmaría también el cuarto en una contra en la que los canteranos de la UDA habían vuelto a mostrar numerosas carencias en labores defensivas. Para evitar una goleada mayor, Navarro sentó a Toril y metió a Sergio Pérez para rotar en el centro del campo. Fue en el 78’, cuando el duelo estaba más que visto para sentencia. Y es que Dani Barrio no había tenido prácticamente nada de trabajo en todo el encuentro. De hecho, la primera ocasión clara de los almerienses llegó rozando el minuto 80, en un potente disparo raso de Javi Moreno que dio en el palo.

A los rojiblancos se les hizo muy larga la recta final de una contienda que maquillaron con el gol de Sergio Pérez (90’) y en la que perdieron el último tren hacia la esperanza de poder salvar la categoría de bronce. Todavía no hay nada confirmado matemáticamente, pero los chicos de Esteban Navarro necesitarían un auténtico milagro para no ser equipo del Grupo IX de Tercera División la próxima campaña.

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