El Acta de Vivancos

Nuestro Bernd Schuster

  • Nunca imaginé a De la Hoz desempeñando el rol que ejercía el alemán

De la Hoz ejerció de capitán en El Toralín ante las ausencias de Fernando y Romera De la Hoz ejerció de capitán en El Toralín ante las ausencias de Fernando y Romera

De la Hoz ejerció de capitán en El Toralín ante las ausencias de Fernando y Romera / LFP (Almería)

Nunca, nunca me podría imaginar que el Almería de Turki iba a jugar uno de los partidos clave de la temporada con De la Hoz haciendo de Bernd Schuster. Todavía me duelen los ojos. Es inconcebible que se le haya dejado al centrocampista cántabro una tarea para la que no está capacitado, máxime cuando se fichó a bombo y platillo a Coric o Vada para ejercer de cerebros, por poner dos ejemplos.

Es más, cuando De la Hoz era tapado por los delanteros locales, los zagueros rojiblancos se veían en la obligación de repartir juego, como cuando los equipos que se enfrentaban al Barça de Ferrer y Sergi eran conscientes de que esa labor desempeñada por dichos laterales iba a echar por tierra la creación de juego blaugrana. Aun así el conjunto más goleador de la categoría perdonó en exceso ante una zaga local muy floja, en el peor día posible.

Lazo volvió a contribuir de forma negativa como ante el Tenerife. El extremo gaditano ha perdonado dos ocasiones, una en cada choque, que podrían haber llevado a su equipo a estar en ascenso directo. Por un lado Costas, por otro Lazo, De la Hoz repartiendo juego...demasiado peso en contra para Darwin Núñez, que sigue siendo la esperanza en la que sustentarse de cara al play off.

Por desgracia, una figura inesperada se unió a la fiesta, Mario Silva. El técnico luso lo hizo todo mal y además se vio superado a lo largo del choque por su colega Bolo. Primero Silva le encargó el juego a quien no debió y en la segunda mitad pareció ponerse de puntillas y colocarse las gafas de Bolo para tomar una decisión más propia del técnico local, al sustituir a dos de sus mejores hombres sobre el campo, Juan Muñoz y Appiah. El enfado del delantero utrerano al abandonar el terreno de juego estuvo más que justificado.

Por cierto, Enzo entró y confirmó mis sospechas en solo cuatro toques de balón, al desplegar su fútbol exquisito. Entró demasiado tarde y con el encuentro cuesta abajo, además de incorporarse en un instante cumbre. Otra decisión sin sentido de Silva, que tiene el partido ante el Málaga como un mejor banco de pruebas, si bien la tercera posición no es moco de pavo y habría al menos que asegurarla.

Para el final de esta misiva, el festival de despropósitos de Martos. Sí, juegan en distinta demarcación, pero te hierve la sangre ver cómo Martos permaneció sobre el césped, mientras que Juan Muñoz tuvo que abandonarlo. Dicho todo esto, ahí está el play off, con la posibilidad de disputarlo como tercer clasificado y con tiempo para preparar las batallas ante tres equipos más o menos asequibles, si se mantienen las posiciones actuales. Hay esperanza, se puede...

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