la consulta del especialista

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  • Los clubes profesionales llevan varios días trabajando

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La Copa del Mundo de Rusia 2018 está recien temporada pero sin embargo, los equipos de fútbol profesional llevan ya días trabajando bajo el sol del verano. Por delante quedan semanas de puesta punto, de familiarizarse con los compañeros, de comenzar con pie el año valorando los puntos débiles en lo físico, de ilusión, de adaptación.

Pero el primer contacto de los futbolistas con sus equipos es con el equipo médico. Nada más llegar se les saca sangre y da comienzo el reconocimiento médico. Es de vital importancia valorar el estado físico general, tanto muscular o articular como a nivel cardiorrespiratorio o endocrino.

TODOS los deportistas profesionales, sea cual sea la disciplina, deben someterse a estas revisiones a principios de temporada. De esta manera, se puede saber el punto de partida en cuanto a nivel físico y lo que podemos esperar del deportista a lo largo de la temporada.

¿Por qué es necesario un reconocimiento médico deportivo?

Cuando se va iniciar la práctica deportiva por cualquier razón, ocio, prescripción médica, competición a nivel profesional con más motivo, es necesario realizar una serie de pruebas que nos orienten si estamos en condiciones de realizar actividad física, qué tenemos que corregir, tipo de ejercicio a realizar, cantidad e intensidad del mismo, etc.

¿ Para quién está indicado?

- Para los deportistas de élite o que compiten se les realiza el seguimiento médico-deportivo para mejorar su rendimiento deportivo en colaboración con los técnicos de las entidades correspondientes (federaciones, clubes,..). En el caso de los clubes profesionales de nuestra provincia, el servicio médico será el encargado de llevarlos a cabo.

- Para los deportistas federados o quienes quieran realizarse el reconocimiento médico (obligatorio) para obtener la licencia federativa.

-. Para cualquier persona que lo solicite, desde los más jóvenes hasta los menos, para orientar sobre aspectos relacionados con la salud y la actividad física.

- Para la detección y selección de talentos deportivos en colaboración con los Clubes y federaciones deportivas.

RECONOCIMIENTO MÉDICO

El reconocimiento médico previo a la práctica deportiva pretende:

1) Detectar cualquier proceso que contraindique la práctica de una actividad física (enfermedades cardiacas, procesos infecciosos, etc.). Identificar condiciones que disminuyan la seguridad y puedan poner en riesgo la salud del deportista.

2) Descartar cualquier proceso que sea susceptible de empeorar con la práctica deportiva (alteraciones en los ejes de los miembros, alteraciones de la columna, ciertos procesos cardíacos, etc.).

3) Prevenir lesiones. Si un futbolista por ejemplo, ha sido intervenido de la rodilla por haberse lesionado el ligamento cruzado anterior, es fundamental realizar lo que llamamos "trabajo preventivo", de cara a compensar esa zona de su organismo que ha precisado ser reparada y mediante trabajo de fortalecimiento muscular específico. El trabajo preventivo es fundamental para anticiparnos a cualquier lesión. En mis años en la UD Almería, cada jugador tenía una tarea asignada acorde a sus puntos débiles y que debía ejecutar obligatoriamente antes de cada entrenamiento.

4) Evaluar la condición física del individuo con la finalidad de aconsejarle la intensidad, duración y frecuencia adecuada en su práctica deportiva.

PARTES

Historia Clínica: se lleva a cabo mediante un amplio cuestionario que debe cumplimentarse antes del reconocimiento. Se realiza para tratar de conocer posibles enfermedades de transmisión genética o factores de riesgo transmisibles, así como todos los procesos que han afectado al individuo desde su nacimiento (enfermedades comunes, antecedentes quirúrgicos, lesiones previas, uso de medicación etc.).

(Mediante la Hª Clínica se detectan hasta un 70% de las patologías).

Cineantropometría: Nos permite conocer la composición corporal y el porcentaje de tejido graso, muscular y óseo, y aconsejar que modificaciones debe realizar para conseguir un mayor rendimiento en el deporte que practique.

Exploración general: mediante la exploración de la agudeza visual, oídos y estomatología básica, todo ello para disminuir la incidencia de cualquier alteración de estos órganos en el rendimiento deportivo. Hay que valorar la fuerza, flexibilidad y resistencia aeróbica o anaeróbica.

Exploración del sistema cardiovascular: mediante auscultación cardiaca y pulmonar, toma de presión arterial y electrocardiograma de reposo. Hay que investigar pérdidas de conocimiento durante o después del ejercicio, mareos, dolor torácico, palpitaciones, fatiga precoz etc.

Exploración del aparato locomotor: mediante la valoración de las curvaturas de la columna en los planos frontal y lateral para descartar cifosis o escoliosis, estudio de las caderas, ejes de los miembros inferiores, problemas de rodillas, estudio del apoyo y alteraciones de los pies. Se valorará el uso de plantillas correctoras.

Exploración del aparato respiratorio: mediante auscultación y espirometría si se precisa. Hay que investigar síntomas de asma, tos durante el ejercicio y obstrucción nasal. Recordar que existe un tipo de asma desencadenada por el ejercicio y/o frío.

PRUEBAS COMPLEMENTARIAS

Es imprescindible realizar una analítica de sangre completa con hemograma, bioquímica y marcadores para enfermedad como VIH o virus de la hepatitis C. Como ya comentamos en artículos anteriores, el deportista profesional puede sufrir anemia y descenso de las defensas y otras alteraciones en los parámetros básicos normales a lo largo de la temporada. Es importante valorar los depósitos de hierro de los que parte el atleta, el nivel de producción de ácido láctico es situaciones de esfuerz intenso y en fases de recuperación, entre otros parámetros necesarios para su valoración en pretemporada.

La realización de una prueba de esfuerzo con estudio de gases es también necesaria. Se valorará las pulsaciones en reposo, en un esfuerzo moderado y las que se registran durante el esfuerzo máximo, la llamada frecuencia cardíaca máxima. Cuanto más grande sea el tamaño del corazón, más lento latirá y menos pulsaciones en reposo que se registrará. Se suele combinar con la realización de una espirometría. Es la valoración de la cantidad de oxígeno que puede almacenarse en los pulmones en situación de reposo y en esfuerzo máximo.

Todo ello nos da una idea bastante aproximada de la situación basal del depostista. Sin embargo, no es suficiente para poder detectar patologías cardíacas latentes u ocultas. Un deportista puede tener unos registros inmaculados en toda la batería de pruebas y poder sufrir un colapso o una parada cardiorrespiratoria en un momento de la temporada.

AUTORIZACIÓN MÉDICA

Una vez se han realizado todas las pruebas y una vez estudiados los resultados, el médico de cada club o federación dará luz verde para la práctica deportiva. En caso contrario, se derivará al deportista al especialista adecuado que valorará alguna de las irregularidades detectadas.

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