RUGBY | DIVISIÓN DE HONOR B A URA se le escurre de los dedos el liderato y llega segundo al 'play off' (10-11)

  • Los cruzados finalizan la liga regular con la segunda derrota en todo el campeonato, frente a Jaén Rugby y por la mínima, y van segundos a la lucha por el ascenso visitando en cuartos a Pozuelo

A URA se le escurre de los dedos el liderato y llega segundo al 'play off' (10-11)

A URA se le escurre de los dedos el liderato y llega segundo al 'play off' (10-11) / Javier Pascual (Almería)

“Pase lo que pase, las fotos serán de celebración”. Puede que no haya mejor frase en el previo de un partido tan importante como el disputado este domingo que la puesta sobre la mesa por parte de Miguel Palanca. Dependiendo de si mismo para ser, y sí, a título honorífico, campeón del Grupo C, con CR Málaga obligado a puntuar en Pozuelo para ser tercero y tener opciones de clasificación al playoff después de la victoria en el derbi madrileño entre Majadahonda e Industriales para los roceños, URA Playcar vivió un derbi andaluz realmente reñido, caliente, de ‘honor al honor’ del rugby andaluz, en el que nunca hay otra cosa que no sea honestidad. Jaén fue a ganar, como debe y se le agradece, porque nunca se puede decir en este deporte que no hay nada en juego. Los cruzados, llegados al descanso, ya sabían que vencer, valía, sin bonus, gracias a Málaga, derrotado in extremis, por la mínima, frente a Pozuelo Unión Rugby. Ese try en Madrid fue, a la postre, el que dejó a los cruzados segundos finalmente, y el que le vuelve a cruzar en el camino con los CRC y CAU unidos.

El único rival por ser primero había sumado cuatro puntos, pero, sin embargo y pese a vaciarse físicamente, el XV unionista solo pudo sumar uno, de bonus defensivo. Hubo nervios, y muchos, en Unión Rugby Almería Playcar, seguramente que por tener tan cerca el sueño de acabar líderes, y de esos nervios salió un partido loco, muy abierto, seguramente malo, desde el punto de vista de los dos banquillos, con errores y con demasiada indisciplina. También fue poco vistoso para la grada, por fin poblada de un público extraordinario, responsable en extremo, de vuelta al Juan Rojas tras un año. A los de Quirelli es cierto que les cambió el contexto tras una roja sobre Toti, estando en inferioridad numérica el equipo durante tres cuartos de partido, lo que se pagó al final. Con todo, frente alta, dando hasta el último aliento que se llevaba dentro, sufriendo en defensa contra un Jaén que se sentía superior, se tuvo posesión dentro de 22 para ir a por la victoria en el último minuto de los 640 minutos de fase regular, en 16 jornadas.

Se perdió por segunda vez en todo el curso, catorce victorias y dos derrotas, para ser finalmente segundo por dos puntos que faltaron en el último partido ante un Jaén que se quería reivindicar después de una campaña muy dura para sus intereses. El cruce en cuartos de final, a partido único, manda a los unionistas fuera de Almería, y los va a medir a los otros unionistas, los de Pozuelo, el peor segundo contra el peor primero y a reeditar el duelo de la fase regular, en la que hubo una victoria para cada uno, y las dos a domicilio. El tercer choque será en el Valle de las Cañas por llegar a la semifinal.

Empezó muy bien URA Playcar, que en el minuto 5, y fruto de su concentración inicial ante la importancia del choque, logró adelantarse en el marcador con un gran ensayo de Gonza Pérez. A partir de una touche, el maul empujó, se siguió con continuidad en el juego a mano y encontró el hueco el centro argentino. Nacho de Luque transformó y se puso el 0-7 en el marcador. Jaén Rugby se fue arriba, presionó y logró puntuar dos veces minutos 14 y 29, con sendos golpes fruto de la indisciplina local, que a palos tiró con acierto Peio Gil. Entre medias de ambos, el juego fue de poder a poder, un toma y daca que hacía presagiar más espectáculo, con Unión Rugby Almería rozando un try que se esfumó por escurrirse el oval en el último instante. De melé para uno se pasó a melé para otro, los jienenses leyendo bien en defensa. Justo eso, la defensa, de igual modo fue destacada en los cruzados, con concesiones de golpes que incidieron en el marcador y, por ende, en la clasificación de la liga.

Así llegó por ejemplo el 6-7, en medio de un dominio verde que poco a poco se fue a más, jugando en el Juan Rojas como si fuera Las Lagunillas. No en vano, eran locales los jienenses, aunque se jugara en Almería. Lo volvió a intentar el XV unionista antes del descanso, pero sin suerte, bien cerrado por el rival, y al descanso se llegó con la mínima delantera, pero suficiente para ser campeones. El reinicio del choque tuvo un gran parecido con el arranque del mismo, 40 minutos antes, y Unión Rugby Almería se fue a ampliar su ventaja e intentar vivir más tranquilo. Fruto de su empeño, y desde la touche a maul de nuevo, se buscó el juego de delantera, la percusión, disfrutando de un golpe de castigo que De Luque transformó para el 6-10. Quedaba todo un mundo y se sabía que tocaría sufrir, sobre todo asumiendo que faltaba la chispa y la inspiración de otras veces, pero más aun asumiendo que el partido era del mismo nivel que se va a encontrar el equipo en la fase de ascenso que comenzará el 25 de abril.

La gran diferencia entre ganar o perder, más allá del honor y la recopensa simbólica del liderato final de la fase regular, estaba en jugar en casa o fuera el cuarto de final al que tocará enfrentarse en el plazo de dos semanas. Jaén Rugby perdonó una patada que parecía muy clara casi de seguido, pero no le importó y continuó con su presión. El desgaste físico estaba siendo brutal, se dudaba en casi todo, no se tenía dominada la melé, como de costumbre, y hasta los pases, demasiados, eran erráticos o tenían la mala recepción que arruinaba las jugadas. Querer y no poder. Emilio Arias pateaba a la banda con maestría, pero después no se tenía claridad. Jaén, mientras tanto, había metido una marcha más de agresividad en los rucks, sin que por ello faltara, ni mucho menos, la actitud de los cruzados. Se intentaba y se volvía a intentar, pero pagó muy caro, con un ensayo en contra, uno a uno, otra pérdida. Los verdes jugaron a mano a gran velocidad, fijaron muy cerca y Marr entró en zona de marca dando incertidumbre, ya que el oval parecía escapársele en el último instante.

Perdonó de nuevo Jaén a palos, esa vez la transformación, así como otra patada más, de golpe y más centrada, acto seguido. Incluso cambió de pateador, pero seguía con el hilo de esperanza Unión Rugby Almería Playcar, a un punto del empate, a dos de la victoria definitiva (11-10). De sufrir mucho para mantenerse tan cerca en los últimos 10 minutos, de nuevo Arias metió el cuero en 22 contraria con otra patada magistral, y le daba el último cartucho a su equipo. Eso llegó después de una tangana, partido bravo y de tensión, poco fluido por las interrupciones continuas. Tras tantos minutos, en el último de toda una liga estaba todo, y salió mal por otro golpe determinado en un ruck a favor, cuando se quería tener paciencia y acumular fases, pero no se tenía aliento ya en el cuerpo. Aplauso del público a los dos equipos, premiando su entrega, saludos de todos antes del pasillo, y pasillo, por supuesto, porque esto es rugby. Habrá más, y es la suerte que no cabe menospreciar. Tocará vivir el sueño, y es lo que toca disfrutar.

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