Fran Iribarne, de regreso con Unicaja Costa de Almería
Voleibol | Superliga
El receptor almeriense vuelve a pista en la derrota de los ahorradores frente a Cisneros La Laguna dos meses después de caer lesionado
Unicaja Costa de Almería tropieza en su visita a Cisneros (3-1)
A sus 27 años y diez temporadas jugando al máximo nivel Fran Iribarne les ha sacado todo el jugo posible. Golpeado varias veces por las lesiones, este almeriense puro talento técnico y físico siempre se levanta y tiene una lección más que dar. Sí, encaja a la perfección en la definición de luchador: “Han sido dos meses muy largos, porque hay muchísimo trabajo que no se ve, sobre todo mental”. Muy agradecido al equipo, “todos me han ayudado a superarlo”, porque después de muchos intentos y de seguir teniendo esas molestias… mentalmente la situación te juega una mala pasada”. Sus compañeros lo sabe, porque “todos los jugadores a este nivel sabemos lo que puede ser, lo que puede acarrear”.
Lo que tendría que haber sido dulce se ha tornado agridulce: “Contento de poder ya ayudar al equipo, desde hace dos semanas que ya estoy entrenando en dinámica con ellos, pero, claro, el pasado fin de semana no pudimos traernos los tres puntos”. Era el objetivo claro, la victoria en la pista de Cisneros, y habla en primera persona: “Por fin ya pude pisar campo, pero la aportación no fue suficiente para la victoria, y poder ayudar al equipo aunque sea un poquito más, pero bueno, estamos ahí, en el camino”. En todo caso, se sabía que iba a ser complicado: “Se estaba viendo durante el transcurso del año que todos los equipos aquí, en la Superliga, están jugando a un nivel muy alto, sobre todo cuando juegan en casa”.
Además, “todos los rivales nos estudian, nosotros también a ellos”, reconociendo que “es verdad que no supimos llevar todo lo que habíamos estudiado de Cisneros y transformarlo en la pista”. Tal cual, “creo que nos costó un poco llevarlo dentro del campo y, sin embargo, ellos sí lo sabían a la perfección”. Conjura general, el capitán desvela que “hemos tenido una reunión y hemos acordado que no hay que volverse locos; obviamente, hemos dejado pasar una oportunidad de conseguir puntos en Tenerife, que era algo asequible, pero no se dio, los felicitamos a ellos, porque hicieron un gran partido, y nosotros no nos tenemos que volver locos”. Pasar página, también esto obligado en la victoria, y a por el próximo.
Un traspié en tierras canarias
En ese sentido, se ha tratado de un traspié en medio de una dinámica que es buena. Fran así lo dice: “Simplemente, seguir trabajando como lo estábamos haciendo la última semana, que estábamos teniendo una dinámica súper buena y lo habíamos demostrado en partidos anteriores”. Este fin de semana “nos toca en casa ante Melilla, que está jugando muy bien, pero nosotros no tenemos que tener miedo a nadie, y menos en casa, que sabemos el nivel que podemos aportar aquí, en el Moisés Ruiz”. De hecho, está convencido de que también lo saben los de Salim Abdelkader: “Totalmente, de la clasificación no te puedes fiar mucho y todos los jugadores de la Superliga saben que en el Moisés se sufre”.
Lo ha vivido jugando en contra: “No es un pabellón fácil y la afición también se lo pone difícil al contrario”. Además, “nosotros aquí nos sentimos mucho más cómodos a la hora de jugar”. Eso sí, viene el tercer clasificado: “Melilla creo que tiene una plantilla corta respecto a contar con jugadores con experiencia, pero a la vez es un equipo muy competidor, que se nota que tiene las cosas muy claras”. Por puesto, “ellos no van a venir al Moisés Ruiz confiados, más bien seguro que van a venir con el cuchillo entre los dientes, porque quierrán mantener esa tercera posición”. Por su parte, los verdes intentarán “ponérselo lo más difícil posible y conseguir los máximos puntos posibles”.
A un lado queda el sentimentalismo, muy justificado, eso sí, dada su experiencia personal: “Muchísimo cariño les tengo a la ciudad de Melilla y a toda la gente que está alrededor del club, y a la gente que trabaja para el club”. Lo recuerda: “Fueron dos años, los dos primeros años como profesional de mi carrera, y la verdad es que tengo un recuerdo súper bonito, me acogieron todos súper bien y siempre que juego contra ellos, o siempre que vamos a Melilla, se me vienen recuerdos muy bonitos”. Desde la ciudad autónoma regresó a Almería, marchó tras tres temporadas a Guaguas y saltó a Europa, primero a Alemania, a bordo de los Grizzlys, y después a Bélgica, defendiendo a Maaseik, para estar de nuevo en casa.
Confía en Unicaja Costa de Almería, máxime porque vuelve a estar completo: “Por suerte, ya estamos recuperando también a Jorge y a Borja, que son dos pilares fundamentales”. Lo matiza, “todos somos muy importantes, pero sobre todo ellos dos por la experiencia que tienen”. Desde dentro o desde fuera de la pista, en el partido hay que empujar todo lo que se pueda, como él mismo demostró en el banquillo de Leganés. Lo importante es una buena semana de entrenos: “Hay una competitividad súper sana en los entrenamientos y da igual el que vaya a salir el sábado a jugar, que vamos a intentar todos, estés donde estés, ya sea en el banquillo, sea en el campo, aportar el máximo para que el equipo siga volando”.
Israel Rodríguez decidirá los dos receptores titulares, pero tendrá preparados a los demás para darlo todo, al igual que con los centrales. Son las dos posiciones en las que vuelven o han vuelto los lesionados. Completos, como muy pocas veces esta temporada, a las finales: “Cada partido que viene es más importante que el anterior y tenemos que aprovechar como sea nuestras oportunidades, da igual el rival que sea, y más en casa”. Factor cancha, vital para los verdes: “En los últimos partidos se ha notado un montón la afición; la junta directiva está haciendo un gran trabajo para que la gente venga a vernos y lo estamos notando, y lo estamos disfrutando sobre todo, así que, por favor, el sábado os necesitamos a todos”.
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