halterofilia Campeonato del Mundo

De récord en récord

  • El ejidense olímpico David Sánchez bate tres récords de España en 73 kg.

  • Sigue ganando puntos y haciendo méritos para estar en Tokio 2020

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De récord en récord

La mirada de David Sánchez, el señor de los récords de España de Halterofilia, está puesta en Tokio 2020 y si las lesiones le respetan, allí debe de estar. Su crecimiento desde que llegara a la Residencia Joaquín Blume de Madrid es imparable, como acaba de demostrar en el Campeonato del Mundo, que se disputó en la lejana y desconocida Asjabad (Turkmenistán). En este remoto país, que cuesta situarlo en el Asia Central, el deportista ejidense, que compite por la Federación de Melilla, ha batido hasta tres récords de España. Realmente fueron cinco, puesto que batió por dos veces en su ejercicio su propia marca, pero son tres los nuevos pesajes que ha establecido: Arrancada, Dos Tiempos y la suma de ambos, que es el Total Olímpico.

El haltera de El Ejido comenzó la competición intentando 142 kilogramos en arrancada, pero, tras levantarlos, el jurado de la competición determinó que el movimiento era nulo porque había flexionado los codos cuando la barra estaba por encima de la cabeza. Por ese motivo, tuvo que volver a salir a la tarima con el mismo peso, consiguiendo levantarlo y estableciendo el primero de los récords nacionales. No obstante, en el último intento, Sánchez solicitó 146 kilos, con lo que logró situar más alto el récord nacional que ya había batido en su primer ejercicio.

En el Dos Tiempos, Sánchez realizó sus dos primeros intentos válidos, primero con 172 y después con 177, y ambos fueron récords nacionales. En su último ejercicio, cargó la barra hasta 180 kilos, pero, tras una gran cargada, no pudo realizar el jerk. La suma de la Arrancada y del Dos Tiempos ofreció un Total Olímpico de 323 kilos, marca que le otorgó la quinta posición en la tanda B y otro récord de España más. Sin duda, una tanda de ejercicios de la que sentirse orgulloso a nivel personal, pero que no le sirvió para subirse al podium. De ahí el sabor agridulce de David, lo que le sirve para que su motivación creca de cara a las siguiente competiciones. "El resultado no fue satisfactorio del todo, había entrenado para hacer más. Al final quedé decimoquinto", dice el ejidense, al que nadie le puede quitar ya los méritos de haber superado los récords: "Estoy feliz por ello, todo el trabajo hecho ha dado su fruto. Creo incluso que puedo subirlos más, puesto que ahora me encuentro en un gran momento de forma".

Una vez pasado el Campeonato del Mundo, David está centrado ya en sus siguientes campeonatos. Queda apenas un mes para que termine el año, lo que el ejidense quiere seguir aprovechando para coger más puntos de cara a los próximos Juegos Olímpicos. "Queda todavía un campeonato nacional para terminar la temporada y de cara a la siguiente me fijo en el Europeo y en el Mundial para seguir metiendo puntos de cara a mi gran objetivo: Tokio", para lo que David tendrá que seguir con su estricta rutina diaria de trabajo en la Blume: "Llevo ocho años ya aquí y la verdad es que cada día estoy mejor. Se entrena muy duro, es cierto, pero es algo que ya tenía asumido cuando acepté al venir".

Una vez que se le ha pasado la resaca mundialista, David mira con optimismo al futuro y guarda como recuerdo su participación en Turkmenistán. Además del éxito deportivo, para su experiencia queda este viaje peculiar. "Es un país muy extraño, apenas hay gente por la calle, aunque es impresionante. Asjabad la llaman la ciudad fantasma porque es entera blanca al ser de mármol". Difícil será que se le olvide.

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