Energías renovables

Bluesolar, la patente andaluza que une fotovoltaica y termosolar en una misma planta

  • Ghenova y Capsun desarrollan la tecnología, que permite generar electricidad tanto de día como de noche y a coste competitivo

  • Es idónea para complementar a industrias debido a su escalabilidad

Explicación de Bluesolar

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Generar energía eléctrica en una misma planta solar usando tanto tecnología fotovoltaica como termosolar. Eso, que parece la cuadratura del circulo, es lo que han conseguido con Bluesolar y patentado dos empresas andaluzas, Ghenova y Capsun, ambas radicadas en Sevilla.

La bajada de costes ha permitido que la tecnología fotovoltaica se haya impuesto como principal forma de generación eléctrica a partir de la radiación solar. Sin embargo, esta tecnología tiene limitaciones. La primera y principal: en las horas sin sol la producción se paraliza.

La patente mundial desarrollada conjuntamente por Capsun, la empresa propiedad de los hermanos José Julio y Sebastián Caparrós, y Ghenova, el consolidado grupo de ingeniería que preside Carlos Alejo y de los que también son propietarios su CEO, Francisco Cuervas, y su director de Operaciones, Raúl Arévalo, consigue acabar con esa limitación. Las plantas solares que se instalen con la tecnología patentada por estas dos empresas sevillanas permitirán generar electricidad a un coste competitivo con la fuente inagotable del sol durante las 24 horas de una jornada, sea de día o de noche.

La tecnología patentada, salida del proyecto de I+D+i conjunto de ambas empresas denominado Spire y que se comercializará con la marca Bluesolar, se basa en aprovechar el espectro de luz que no usa la generación con placas fotovoltaicas, que se centra en el espectro visible. De hecho, apenas usa luz infrarroja.

Funcionamiento de la tecnología Bluesolar. Fuente: Ghenova y Capsun. Funcionamiento de la tecnología Bluesolar. Fuente: Ghenova y Capsun.

Funcionamiento de la tecnología Bluesolar. Fuente: Ghenova y Capsun. / Dpto. de Infografía

Las placas de las plantas Bluesolar utilizan filtros ópticos –fabricados en vidrio a partir de sílices– para permitir que al mismo tiempo que la placa fotovoltaica está generando electricidad, casi como cualquier otra instalación de ese tipo, refleje rayos de luz azules –de ahí el nombre– hacia a una torre que los concentra –como hacen las plantas termosolares tradicionales– para calentar sales, aceites, hormigón u otro material. Esto permite almacenar calor y turbinarlo para generar electricidad cuando se necesite.

El panel fotovoltaico. Fuente: Ghenova y Capsun. El panel fotovoltaico. Fuente: Ghenova y Capsun.

El panel fotovoltaico. Fuente: Ghenova y Capsun. / Dpto. de Infografía

De hecho, las placas de las plantas Bluesolar aprovechan el 100% de la energía fotovoltaica con placas de un eje –los filtros hacen bajar algo la temperatura, con lo que se logra compensar las pequeñas pérdidas con una mayor eficiencia– y añaden otro 40% de producción termosolar.

Esto hace que, aunque las placas tengan cierto aumento de coste respecto a una fotovoltaica de uso actual, su capacidad de producir fotovoltaica y termosolar al mismo tiempo el balance final sea muy competitivo. El ratio entre inversión y megavatios por hora es superior a cualquier generación existente, como los ciclos combinados, la termosolar o la fotovoltaica, incluyendo las instalaciones que incorporan baterías.

Otra ventaja respecto a la termosolar ya existente es que las placas de Bluesolar que unen las dos tecnologías no se oxidan con el uso y la acción del clima.

“La tecnología permite por tanto generar electricidad con la tecnología fotovoltaica al mismo tiempo que se almacena calor, lo que facilitará generar mediante la turbinación cuando el sol ya se haya ocultado”, explica Cuervas para constatar que permite producir tanto de día como de noche.

Bluesolar ofrece una solución real de almacenamiento frente a baterías futuras

La tecnología, por tanto, ofrece una solución de almacenamiento real frente a las futuras baterías que están todavía por desarrollar.

La combinación de ambas tecnologías hace que esta patente permita una generación solar más competitiva que usando paneles fotovoltaicos comunes o espejos para la termosolar tradicional.

Los filtros ópticos son la clave de esta nueva tecnología, que las empresas desarrolladoras hacen ad hoc para cada instalación, teniendo en cuenta su ubicación, el uso y la finalidad a que se destina la planta solar. El diseño personalizado se calcula mediante algoritmos, por lo que la tecnología patentada por las dos empresas andaluzas no es fácil de copiar.

Otra de las ventajas de Bluesolar es que se trata de una tecnología escalable. “Es posible interconectar varias plantas de 50 megavatios, lo que hace que sea un modelo más flexible y versátil”, relata Cuervas.

Como medida estabilizadora de respaldo, las plantas pueden incorporar si fuese necesario un sistema de baterías para garantizar las transiciones entre la generación fotovoltaica y termosolar, si ésta no está funcionando simultáneamente.

La escalabilidad y la generación de energía térmica además de eléctrica de origen fotovoltaico hacen a las plantas de Bluesolar idóneas para su uso en industrias, según destacan sus desarrolladores. Es más, el calor sobrante de la actividad industrial puede unirse al de la torre de almecenamiento térmico para generar electricidad.

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