Finanzas

Crece la impotencia en el campo al mismo ritmo que las importaciones de Marruecos

  • Este fenómeno se ha convertido en uno de los principales problemas de los productores

  • Denuncian la desigualdad en las condiciones

Un agricultor andaluz tira tomates al ganado en una protesta por los bajos precios de los productos del campo. Un agricultor andaluz tira tomates al ganado en una protesta por los bajos precios de los productos del campo.

Un agricultor andaluz tira tomates al ganado en una protesta por los bajos precios de los productos del campo. / Javier Alonso

El fenómeno de Marruecos como competidor del campo almeriense cada vez preocupa más. Al mismo ritmo que crecen sus importaciones a la zona euro, destino mayoritario de los productos de la provincia. La tensión en este sentido se viene agudizando en los últimos dos años, de hecho, para los agricultores del arco Mediterráneo se ha convertido en un problema capital y parece estar al nivel de importancia para ellos que los bajos precios. Aunque claro, todo forma parte de una cadena en la que estos contingentes de terceros países hacen que la oferta aumente, y por ende, el mercado siempre va a regular a la baja.El problema que siempre denuncian es que los productores almerienses no gozan de las mismas reglas que los marroquíes, ya que en el país africano tanto los controles como los gastos de producción (especialmente por mano de obra) son mucho menores.

A día de hoy, y tal y como arrojan los datos aportados por Coexphal, las compras al exterior de hortalizas de enero a octubre de 2020 se situaron en 1,2 millones de toneladas (+4%) por un valor de 716 millones de euros (-3%), concentradas en tres productos principalmente: la patata, que representa más de la mitad del volumen total de hortalizas importadas por España, con 678.957 toneladas, tomate y judía verde.Estas dos últimas hortalizas, aunque con volúmenes alejados de la patata, superan las 100.000 toneladas y muestran una evolución al alza en la mayoría de los meses de 2020. Hasta octubre, las compras de tomate se elevaron a 141.118 toneladas (+3%) y las de judía verde ascendieron a 106.136 toneladas (+12), siendo Marruecos el principal proveedor en ambos casos.

A ello se le suma la coincidencia en las ventanas productivas con el país norteafricano

En este contexto, desde la Federación Española de Asociaciones de Productores Exportadores de Frutas, Hortalizas, Flores y Plantas Vivas (FEPEX); de la que forma parte Coexphal, preocupa el crecimiento de la importación de Marruecos en productos y periodos coincidentes con la producción española, sin que las condiciones de competencia, tanto en aspectos productivos, sociales o medioambientales sean las mismas. Y además, preocupa también porque la competencia se produce tanto en el mercado nacional como en los mercados exteriores, de los que depende la mayor parte de la facturación del sector hortofrutícola español.Respecto al mercado de las frutas, la gama de productos importados de parte del país norteafricano también es cada vez más amplia.

En concreto, los casos del plátano y la naranja ocupan las dos primeras posiciones, con 258.836 toneladas y 184.326 toneladas respectivamente, por un valor de 144 millones de euros y 157 millones de euros respectivamente, pero con volúmenes importantes destacan también aguacate, con 146.761 toneladas y 286 millones de euros; manzana, con 143.004 toneladas y 124 millones de euros; sandía, con 109.161 toneladas y 62 millones de euro y kiwi, con 116.641 toneladas y 210 millones de euros.

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