Coronavirus Almería Empresas de acuicultura, menos liquidez y más bocas que alimentar

  • El cierre del canal Horeca y la caída de la exportación conllevan un stock creciente. Estudian formas de almacenamiento fuera del agua. Piden al Gobierno activar las ayudas del FEMP

La acuicultura afronta la falta de ingresos y aumento de costes La acuicultura afronta la falta de ingresos y aumento de costes

La acuicultura afronta la falta de ingresos y aumento de costes / Diario de Almería

La acuicultura es una de las actividades esenciales que, tras decretarse el estado de alarma a causa de la COVID-19, sigue llevándose a cabo, “las empresas de acuicultura y sus empresas auxiliares pueden seguir trabajando, pero, ahora, con las dificultades que conllevan todas las medidas de prevención”, expone Javier Ojeda, gerente de Apromar (Asociación Empresarial de Acuicultura en España), a la que pertenecen firmas que operan en Almería como Grupo Culmarex o Predomar. Si bien las normas para desempeñar la labor de forma segura dificultan la misma, el verdadero problema para el sector reside en la falta de liquidez de las empresas y el creciente stock.

“Una parte sustancial del mercado se ha hundido”, explica Ojeda refiriéndose al canal Horeca y, en gran parte, a la exportación, “los ingresos de las empresas se han reducido drásticamente en estos meses de marzo y abril y no sabemos cuándo se va a recuperar”. A la falta de ingresos se suma el aumento de costes, puesto que a los peces que ya podrían estar en el mercado no se les puede dar salida, por lo tanto, ese stock creciente se queda en las granjas marinas y hay que seguir alimentándolo, “se va acumulando biomasa y supone mayor coste en la operación diaria de las empresas; eso preocupa de cara a la liquidez”. De acuerdo a las palabras del gerente de Apromar, aunque las empresas acuícolas van haciendo uso de las medidas del Gobierno en líneas generales, “donde teníamos depositadas nuestras esperanzas era en la modificación de los fondos estructurales FEMP (Fondo Europeo Marítimo y de Pesca) que ofrecen la posibilidad de medidas compensatorias para que los gobiernos las gestionen para las empresas, pero en España no hemos visto que esto ocurra”; en esta línea, Ojeda reconoce que hay movimiento y están en contacto con el Ministerio, “pero a efectos prácticos no, las empresas no han podido acceder a estas ayudas”.

Incertidumbre sobre la reacción del mercado cuando éste abra, habrá sobreoferta

Mientras los peces se acumulan, el sector está estudiando formas de almacenamiento de los peces fuera del agua pero no es un mecanismo habitual y supone complicaciones, según traslada Ojeda. La modificación del FEMP y la Organización Común de Mercados habilitan el que las organizaciones de productores de acuicultura puedan hacer almacenamiento de peces fuera del agua, “pero nunca se ha hecho y ponerlo en marcha en lo que queda de año se antoja muy complicando”. Tal y como expone Ojeda, la actividad acuícola está intentando afrontar los problemas a medida que están llegando, “primero la liquidez de las empresas y que puedan aprovechar los fondos del FEMP pero aún no hemos visto que el Gobierno y las comunidades autónomas estén por la labor de activar ese mecanismo rápidamente”.

A las trabas actuales como consecuencia de las medidas para frenar la pandemia se suma la incertidumbre sobre la reacción del mercado cuando éste se recupere y abra, “habrá muchos peces en granjas no sólo de España, también hay que tener en cuenta la importación de peces de Turquía o Grecia; todo el stock saldrá al mercado y esto podría hundir los precios”.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios