Serafina Ortega, entre las cuatro firmas españolas con licencia para explosivos
Esta empresa de Macael es una de las pocas entidades nacionales autorizadas para el depósito, transporte y custodia de productos industriales · Desde 1997 está asociada a la multinacional francesa EPC Groupe
Las voladuras en Almería y la comercialización de explosivos tienen un nombre propio: Serafina Ortega e Hijos es la empresa encargada de este cometido en la provincia y fuera de ella con sus exportaciones.
Esta entidad, englobada dentro de la Asociación de Empresarios del Mármol de Andalucía (AEMA), se constituyó en 1940 como Sociedad Anónima.
La compañía, con el transcurrir del tiempo, la normativa de explosivos y las necesidades del mercado fue cambiando, adaptándose al sector y creciendo.
Maria del Mar Laborda Ortega, actual consejera delegada de esta firma familiar, cogió el testigo en la década de los 90 junto a su hermano Pablo Laborda Ortega. "Al fallecer mi madre, seríamos mi hermano Pablo y yo, los que ostentáramos la dirección de la empresa. En al año 1990, construímos el nuevo depósito de explosivos con mayor capacidad de almacenamiento y sustituímos la vigilancia humana de las instalaciones por una innovadora seguridad electrónica.".
Entre 1992 a 1995, con el nuevo reglamento de explosivos y la creación de la Ley y Reglamentos de Seguridad Privada, la mercantil dio otro giro importante, adquiriendo una flota de vehículos adaptados a las nuevas exigencias para transportar el explosivo hasta las explotaciones de nuestros clientes, que ya no son sólo canteras de mármol, sino de áridos, yesos y algunas obras públicas, tanto en la provincia de Almería como en otras.
Según Laborda: "A la empresa se le concedió autorización de ámbito estatal, siendo una de las primeras en España de este tipo". Tanto es así que la firma está entre las cuatro únicas entidades españolas del sector de Seguridad Privada autorizadas para el depósito, transporte y custodia de explosivos. "Ante esto, tuvimos que ampliar la plantilla con vigilantes de seguridad de explosivos, algunos de ellos también eran conductores de vehículos para el transporte de mercancías peligrosas".
Pero sin duda alguna, el gran hito de este negocio almeriense llegó en 1997, cuando se convirtió en socia de la multinacional francesa EPC Groupe, fabricantes y distribuidores de explosivos y otros productos químicos, perforación y voladuras. Esta multinacional cuenta con filiales en toda Europa, Asia y América. En España, el grupo EPC tiene fábricas de explosivos y depósitos en Villatobas (Toledo) y Alesanco (Logroño).
Serafina Ortega e Hijos está suscrita, desde 1997, a la Asociación de Empresarios del Mármol de Andalucía. "Según la información recopilada, fuimos de los primeros asociados a la AEMA a principios de los 70".
La sociedad almeriense no manipula los explosivos, entendiéndose como tal, su utilización. La compañía se encarga de almacenarlos, transportarlos y custodiarlos en su fase final de consumo. Todo ello, sujeto a requisitos y condiciones de máximo rigor de control y seguridad. En estas labores es obligatoria la observación y el cumplimiento de la normativa por parte de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado.
Al igual que el resto de compañías, Serafina Ortega e Hijos también está atravesando por la profunda crisis que azota el país. "Al ser una sociedad ligada estrechamente a la construcción y a la obra pública, sobra decir, que en la actualidad, sencillamente intentamos sobrevivir con muchos esfuerzos". La consejera delegada de la entidad, reconoce que ha sido el peor año desde que la empresa surgió hace más de 70 años.
Sus clientes más habituales son empresas de mármol y de áridos, especialmente de la zona de la Comarca del mármol ya que las canteras están ubicadas en diferentes puntos de la provincia. Pero la compañía no sólo se queda en Almería. Además exporta sus productos por el resto de Andalucía, Castilla La Mancha y la Región de Murcia. En la tierra, su principal cliente es Cosentino y, como obra pública, ostentan uno de los tramos del AVE en Almería llevado a cabo por EPSA-GPV.
Aunque la intención de la firma almeriense es expandirse por todo el territorio nacional, María del Mar Laborda reconoce que es imposible por la mala situación económica que atraviesa el país, que ha afectado fuertemente a su negocio."Por el momento, no podemos tener otras alternativas, ya que las empresas de explosivos se desarrollan en sectores muy concretos que actualmente están paralizados".
Si la situación del mercado mejora Serafina Ortega e Hijos podrá volver a retomar su actividad diaria habitual. Por el momento solo queda esperar una mejora del sector de la construcción en general.
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