Coronavirus Almería Sufrir una avería en tiempos de confinamiento, ¿puede venir a casa un profesional?

José Antonio Gámez repara una avería eléctrica en el domicilio de una familia que se había quedado sin corriente eléctrica. José Antonio Gámez repara una avería eléctrica en el domicilio de una familia que se había quedado sin corriente eléctrica.

José Antonio Gámez repara una avería eléctrica en el domicilio de una familia que se había quedado sin corriente eléctrica.

En estos días de confinamiento más severo con motivo del coronavirus, la sociedad está comprobando cuáles son esos colectivos profesionales que no entienden de descanso ni días festivos y cuya importancia, en esta situación es imperial.

Mucho se habla de sanitarios, en primera línea de ‘batalla’, al igual que las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. Pero hay mucho más. Unos de esos gremios son los técnicos, especialistas y encargados en reparar averías, y que en estos momentos están trabajando duro y contracorriente para que todos los ciudadanos puedan desarrollar el encierro en óptimas condiciones.

Profesionales de la electricidad, la fontanería o los electrodomésticos, entre otros, cuentan con el permiso del Gobierno explícitamente después del Real Decreto-ley 10/2020, publicado en el BOE el pasado 29 de marzo y donde se endurecen las condiciones de movilizar a fin de reducir la curva de contagios. De hecho, ya solo goza de actividad lo estrictamente esencial y en el apartado 18 hace referencia directa a “de limpieza, mantenimiento, reparación de averías urgentes y vigilancia”.

Estos profesionales se han convertido en un pilar fundamental en este tiempo de encierro

Estos días, con las viviendas a pleno rendimiento por un uso más intensivo, las averías se están produciendo y estos profesionales acuden ya sea a través de sus aseguradoras o por la propia garantía de productos básicos como ciertos electrodomésticos, que también son esenciales.

Eso sí, no vale cualquier aviso, solo se acude a los verdaderamente urgentes, esos que impiden un suministro normal de los servicios básicos para el hogar. Por ello, estos técnicos, que se encuentran en servicios mínimos pero que siempre están dispuestos a acudir en los supuestos mencionados para tranquilidad de la ciudadanía, tienen que hacer primero una labor de cribado de estos partes y, posteriormente, tomar todas las medidas de seguridad habidas y por haber para realizar su trabajo, ya que tienen que entrar en el interior de las viviendas. Un hecho, que sin duda no es bienvenido ni para unos ni para los otros. Cierto es que al existir una sensación de miedo, ya muy extendida, la población opta incluso por aguantar sin llamar cuando pueden ante fallos técnicos que no son severos y pueden continuar con su actividad de manera razonablemente normal.

Así lo asegura José Antonio Gámez, un técnico especialista en electricidad, gerente a su vez de la empresa de instalaciones eléctricas Instaladora Andarax SLU, que no ha parado de solucionar este tipo de problemas a muchos almerienses a lo largo y ancho de la provincia.Reconoce que justo antes del confinamiento se dieron muchos avisos, pero en estos momentos tiene la percepción de que la gente está aguantando todo lo que puede. Eso sí, la prolongación de esta situación, a la larga, va a traer problemas porque hay muchas instalaciones que no están preparadas para un uso tan intensivo.

Sobre la forma de trabajar en estas circunstancias, Gámez explica que “es muy importante que los ciudadanos sepan cuáles son las medidas a tomar, cosa que yo mismo hago antes por teléfono con el usuario. Le pregunto si cuenta con mascarilla y guantes, puesto que hay que cumplir con todas las medidas sanitarias y yo también los llevo. Además, pido que una vez estoy allí, guarden una distancia de seguridad mínima a la hora de indicarme los lugares esenciales para mi trabajo y, si es posible, una vez localizados, que los habitantes se desplacen a otra parte de la casa mientras me encuentro en ella”, explica este profesional quien también pide a los ciudadanos que se aseguren, una vez los llama el técnico que vaya a acudir, que le pregunten y se aseguren de si este cuenta con los EPI necesarios para la visita. “Está en juego la salud y es responsabilidad de todos".

De cara al futuro más próximo, a estos especialistas les preocupa cómo pueden quedar ciertas instalaciones en comunidades enteras de vecinos después de su excesivo uso, más aún cuando en estos momentos no se están realizando, por imposibilidad, labores de mantenimiento preventivo para no tener problemas a largo plazo. Sin duda, esto ya de por sí asegura un repunte del trabajo en este sector cuando vaya volviendo una relativa normalidad.

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