La exposición a campos magnéticos mejora la productividad del tomate

Un estudio de la Universidad Politécnica de Madrid revela que esta aplicación supone un adelanto en la germinación y el crecimiento de las plántulas · Proporciona ventajas económicas y medioambientales

Un estudio de la Universidad Politécnica de Madrid podría hacer más rentable la producción de tomate.
Un estudio de la Universidad Politécnica de Madrid podría hacer más rentable la producción de tomate.
Elio Sancho / Almería

26 de julio 2009 - 01:00

El tomate, un producto que ha pasado la actual campaña con más pena que gloria debido a la crisis de precios, pero que en la provincia genera un volumen que supera las 800.000 toneladas y cuyo valor medio en los últimos ocho años no ha bajado de los 400 millones de euros, tiene ante sí una nueva técnica que le permitirá mejorar los ratios de productividad y rentabilidad.

Un estudio realizado por la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) revela que el efecto de campos magnéticos muy superiores al terrestre durante la germinación de semillas de tomate y en las primeras etapas del crecimiento de las plantas produce un efecto estimulante en el proceso germinativo.

Son muchos los factores que determinan el efecto del campo magnético sobre los vegetales. Principalmente influyen la intensidad y el tiempo de exposición al campo magnético pero también las condiciones ambientales, el tipo de semilla y sus condiciones de conservación, así como la sensibilidad de la especie tratada.

Esta diversidad dificulta el establecimiento del posible mecanismo de acción, por lo que, hasta la fecha, sólo se han podido establecer algunas hipótesis. Entre esas hipótesis barajadas por la comunidad científica destacan: modelos de oscilación clásico y cuántico, modelos de resonancia, cambios en los niveles intracelulares de determinados iones como el calcio, variaciones en el potencial de membrana, actividad enzimática y mejor absorción de agua y nutrientes, entre otras.

El grupo de investigación 'Bioelectromagnetismo aplicado a la ingeniería agroforestal', perteneciente a la UPM ha analizado la germinación de semillas de tomate y las primeras etapas de crecimiento de plantas, modificando artificialmente el campo magnético circundante mediante la introducción de campos magnéticos estacionarios muy superiores al geomagnético, entre 1.250 gauss y 2.500 gauss, generados por imanes o por corriente eléctrica continua. La corriente eléctrica alterna genera campos magnéticos variables en los que influye la frecuencia y tipo de onda además de la intensidad y tiempo de exposición, campos que podrían producir efectos contradictorios a los obtenidos con campos estacionarios.

Las semillas se sometieron a exposiciones durante determinados intervalos de tiempo, entre 1 minuto, 24 horas y exposición crónica, para, posteriormente, evaluar las respuestas fisiológicas a estos estímulos magnéticos. En los tests de germinación realizados con semillas de tomate se evaluó el porcentaje, el tiempo medio de germinación y el tiempo necesario para obtener el 1, 10, 25, 50 75 y 90% de semillas germinadas. El estudio mostró una mayor velocidad de germinación de las semillas tratadas así como una mayor longitud y peso de las plántulas obtenidas. Los resultados fueron analizados con el software Seedcalculator que proporcionaron diferencias significativas entre los parámetros evaluados de los grupos de semillas tratados y los grupos control.

En consecuencia, la aplicación de campos magnéticos estacionarios en semillas y plántulas de tomate supone un adelanto en la germinación y crecimiento de las mismas. Lo cual, en principio, podría suponer una mejora real de la productividad del cultivo, tanto en términos agrarios como monetarios y también puede proporcionar ventajas desde el punto de vista ambiental.

Este estudio se basa en que los seres vivos se ven afectados por el campo magnético terrestre, que oscila entre 0,4 y 0,6 gauss según la latitud y otros factores geológicos. Desde hace varias décadas se ha venido estudiando este efecto de los campos magnéticos, tanto estacionarios como variables, especialmente en el reino vegetal. Con anterioridad se habían realizado estudios previos en esta línea de investigación con semillas de cereales (trigo, cebada, maíz, arroz), leguminosas (lenteja, guisante), pratenses (alfalfa, poa, festuca), medicinales (salvia, caléndula) y otras como girasol y cardo). Las semillas expuestas mostraron una velocidad de germinación superior a las otras semillas, al igual que el crecimiento de las plántulas expuestas.

stats