Esto era un inglés que cultivaba dos hectáreas de tomate en Almería...
William Goulden nació en Manchester y lleva tres décadas en la provincia · Acumula a sus espaldas un cuarto de siglo como agricultor en La Cañada · Es socio de CASI y el único productor inglés de Almería
'Esto era un inglés que vivía en España y tenía un invernadero para cultivar tomate...'. Suena raro, casi a chiste, pero no lo es. La realidad supera a la ficción, una vez más, y William Goulden se ha convertido en el británico con más antigüedad que tiene una explotación bajo plástico en Almería.
A pesar de ello, sus orígenes nada tienen que ver con la agricultura, lejos de los tópicos que suelen situar a los agricultores como una estirpe con un gen grabado a fuego, cuyos padres ya se dedicaban al campo, al igual que los padres de sus padres, y así, casi, casi, hasta el infinito.
William Goulden es originario de Manchester, una de las ciudades más industriales de Europa, no en vano se la considera como la primera urbe industrializada del mundo, además de que un informe encargado por la Asociación de Manchester, publicado en 2007, la mostró como la "ciudad con más rápido crecimiento económico" del planeta.
Con un español fluido, aunque con un marcado acento, explica cómo llegó a esta tierra, hace ya tres décadas. Fue, como casi siempre, por amor.
"Conocí a la que es mi esposa en París. Ella es almeriense y se encontraba estudiando, mientras que yo estaba con mi familia de vacaciones, hace de esto 30 años", recuerda nostálgico.
Por aquellos años, a principios de los ochenta, Goulden trabajaba en una plataforma petrolífera, que recaló en Valencia, Barcelona y Bilbao, para terminar en frente de lo que hoy es Almerimar, haciendo prospecciones para sonderar las posibilidades de extraer petróleo. "Sólo encontramos gas en Bilbao", apunta.
Cuando se le terminó el contrato, ya estaba junto a su esposa, por lo que decidieron comprar un terreno en La Cañada, hace ahora 25 años, junto a la Carretera de Viator, donde hoy tiene su 'cuartel general'.
Aquí cultiva bajo plástico una finca de dos hectáreas, principalmente tomate, para lo que cuenta con la ayuda de entre dos y cuatro trabajadores por campaña, dependiendo de cómo venga el año y de los picos de producción.
Cultiva una media de 200 toneladas de tomate al año y está asociado a la mayor cooperativa agrícola de tomate del mundo, la Cooperativa Agrícola San Isidro (CASI).
William Goulden no es ajeno a los problemas que está padeciendo la agricultura almeriense en los últimos años, una situación que se ha visto empeorada en la actual campaña, sobre todo, en los primeros meses, a causa de una adversa climatología y unos precios que no compensaban, ni siquiera, los costes de producción.
Los destinos de sus tomates son, principalmente, Francia, Rusia e Inglaterra. Para cultivar las dos hectáreas de tomate utiliza riego por sistema hidropónico e insectos para control biológico, sobre todo, contra la mosca blanca. Asegura que este año ha sufrido bastante las inclemencias ocasionadas por la Tuta absoluta, tanto en planta como en el fruto, pero las ha mantenido a raya, sobre todo, gracias al uso de trampas con feromonas y algunos productos fitosanitarios.
Su explotación tiene una productividad media de entre 12 y 16 kilos por metro cuadrado y utiliza métodos de polinización natural, mediante abejorros proporcionados por Agrobío.
A sus 63 años de edad, Goulden está casado con una almeriense que trabaja en la Plata forma Solar de Almería (PSA), ubicada en Tabernas, y tiene dos hijas veinteañeras, una de ellas, ya está trabajando en Enfermería, mientras que la otra aún se encuentra estudiando.
Este almeriense de Manchester ha recibido recientemente la visita de un grupo de estudiantes de Conservación Medioambiental y Gestión de Recursos Naturales, procedentes de la Universidad de Nottingham Trent, una quincena de jóvenes a los que explicó los métodos de producción bajo plástico, así como las herramientas técnicas y la optimización del uso del riego que emplea para ello.
También te puede interesar