Cultura

Carminho, la voz sublime del fado

  • Excelente actuación de la joven cantante portuguesa anoche en la Plaza Vieja ante cientos de personas · La artista hizo un repertorio centrado en su disco 'Alma' y recordó temas de su primer trabajo

El genero del fado tiene en Carminho a la mejor embajadora. La artista portuguesa dejó anoche un buen sabor de boca entre los cientos de personas que se dieron cita en la Plaza Vieja para escucharla.

Segunda actuación del Festival Alamar que había levantado una gran expectación ya que Carminho es muy conocida ahora en España por haber acompañado a Pablo Alborán en su canción Perdóname.

La artista portuguesa se mostró encantada de estar por primera vez en Almería, ciudad donde recibieron a la artista con mucho cariño.

El repertorio se basó mayormente en canciones de su reciente trabajo discográfico Alma, aunque también sacó a relucir otros temas de su primer trabajo titulado Fado, aparecido hace tres años. La artista comenzó su brillante actuación con los temas Lágrimas do Céu y Malva Rosa, ambas de su reciente disco Alma, publicado este mismo año, y que está marcado por las líricas dedicadas a los poetas y al amor.

Carminho, muy simpática durante todo el recital iba vestida con un conjunto negro, y acompañada por Luis Guerreiro (guitarra portuguesa), Marino de Freitas (bajo) y Diogo clemente (viola). Tras otros temas como Pedras da Minha Rua o Volta a Ser, éste último de su álbum debut, Carminho dio introducción a su siguiente tema, Folha, especial para ella por la empatía que la cantante tiene con el verso y la prosa.

La luz del escenario varió su tonalidad para dar comienzo a los acordes de Ruas y Queixas, a los que siguieron unos minutos instrumentales a cargo de sus tres acompañantes y a los que el público respondió con aplausos.

Luego Carminho volvió a hacer aparición con Alfama, donde la fadista lusa comenzó a capella demostrando su potencia vocal.

A Bom dia Amor y Disse-te Adeus le siguió Tendinha, una canción que relata la historia antigua de las tabernas de Lisboa, donde se reunía la música de los mejores fadistas del país.

Luego interpretó Marcha de Alfama y Escrevi teu nome no vento. Carminho puso punto y final a una noche majestuosa y con lo mejor de la música portuguesa cantando Meu amor marinheiro y Corrido, éste último dedicado a los "inusuales" enamorados que discuten. El fado con mayúscula ha encontrado a Carminho, la elegancia en el escenario.

Alamar continua esta noche a las 22:00 horas en la Plaza Vieja con la actuación de Kilema, músico nacido en Toliara ( Madagascar).

Kilema toca el marovany, el kabosy y el katsà (instrumentos tradicionales de su tierra) transmitiendo con ellos la magia y el alma rítmica de Madagascar.

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