Cultura

César Brandon: “Soy consciente que el éxito es algo efímero”

  • El poeta actuó hace unos días en la provincia, en concreto en Olula del Río, Albox y Tíjola

César Brandon en la iglesia de Santa María en Tíjola. César Brandon en la iglesia de Santa María en Tíjola.

César Brandon en la iglesia de Santa María en Tíjola. / Jorge Colipe

César Brandon Ndjocu Davies, Malabo, Guinea Ecuatorial 1993, visitó la comarca del Almanzora. Tres días intensos y otras tantas actuaciones -Olula del Río, Albox y Tíjola- conmovedoras, atípicas y convocantes para un género, desacostumbrado a las asistencias masivas.

En diálogo con este periódico, reconoce que su paso por Got Talent le dio mucha visibilidad, pero sobre todo la oportunidad de poder dedicarse a escribir; dos años intensos en los que la editorial Espasa le ha permitido la publicación de sus tres libros: Las Almas de Brandon, Toda la felicidad del universo y Akeva, obra que vio la luz el pasado mes de noviembre y que traducido al castellano significa “gracias”, vocablo rescatado de su lengua paterna y que cierra esta especie de triángulo poético nacido de las mismísimas entrañas del autor.

César explica que su primera obra Las almas de Brandon es una especie de grito. Una llamada que fue escuchada por millones de personas en formato televisivo, para posteriormente dar paso a Toda la felicidad del universo, título que resume un estado de ánimo después de haber conseguido el primer gran objetivo; lograr que la poesía al menos por un momento sea de consumo masivo. “Soy consciente que el éxito es algo efímero, sobre todo si viene de la televisión”.

Akeva, (gracias) no es otra cosa que el sentimiento provocado y propiciado por la gente, por este país que le regaló una oportunidad y por sobre todo a su familia. El título lleva una coletilla inquietante y que no pasa desapercibida, “por si no vuelves a saber de mí”. Un signo de interrogante, una frase real en el vertiginoso mundo del siglo XXI acostumbrado al usar y tirar.

Curioso y atento, se define como un charlatán que prefiere escuchar. Compartir momentos con Brandon es como estar en una fábrica que no para su producción. Una usina generadora de ideas donde amontona las palabras que le llevarán a dar el próximo paso. Un salto aun sin definir, un viaje sorpresa de los tantos que le quedan a sus 26 años de edad.

La familia, el amor y el regreso a su tierra como utopía, forman parte de la inspiración de quien lleva 10 años en nuestro país.

Educador Social de profesión recibido en la Universidad de Granada, no desecha la idea de estudiar Derecho. Formar una familia, casarse y tener hijos, también es parte del plan. Por ahora resiste atrincherado al resguardo de las letras, llevando de la mejor forma y con una amable sonrisa, las consecuencias de la fama. Sabe que nada es para siempre. La vida tampoco, solo que a Brandon, le queda toda por delante.

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