Cultura

Els Joglars fascina con una obra con la vejez de fondo

  • Unas 1.200 personas disfrutaron en el Auditorio de Roquetas del montaje '2036 Omena-G' de la compañía catalana

Sorprendente el espectáculo ofrecido por Els Joglars el sábado en el Teatro Auditorio de Roquetas de Mar. Llegaban con una obra con la que celebran sus 50 años sobre los escenarios. 2036 Omena-G es una obra muy del estilo de Els Joglars, donde hacen un homenaje a la vejez, a esa vejez que vivirán muchos de los componentes de la compañía en esa fecha tan importante de 2036, donde se cumplirán 75 años de la compañía.

No obstante, dentro de ese humor inteligente que siempre aborda Albert Boadella hay una crítica, en algunas ocasiones voraz y donde hay para todos. Se recuerda al Gobierno de Zapatero, a los fachas y sus modales y sobre todo a las formas de vivir de otros muchos. Aunque el centro de la obra lo ocupan las personas ancianas y sus reacciones cuando se llega a tan alta edad.

Por eso, el público no puede dejar de reír y sorprenderse con algunas situaciones que en el fondo suelen pasar. Por una silla para ver la televisión en un centro de ancianos, estos casi se pegan. Cuando llega un ágape para merendar, se llevan por delante al camarero y encima no dejan ni un bocadillo. Quizás uno de los números más impactantes es comprobar cómo un actor anciano se las ingenia para poder sentarse tras caerse al suelo.

Y es que Els Joglars capitaneado en escena por Ramón Fontsere interpretan con rigor esos cuerpos tan maltrechos que han perdido su vigor y con torpes movimientos. Sin duda, es un trabajo de interpretación excepcional que tan solo actores de mucha trayectoria y con muchas tablas pueden llegar a hacer. Pero en la obra hay una fuerte cara de ironía e incluso de crudeza, mostrando como trata la sociedad de 2036 a esos viejos y ancianos, tras muchos años de trabajo.

Se da el hecho de que el sarcasmo que Els Joglars ha destinado a los demás a lo largo de su historia, lo aplican sobre ellos mismos sin contemplaciones. La sinopsis se situaba en el año 2036, donde una importante entidad bancaria del momento, junto a unas relevantes empresas, patrocinaban el homenaje a los supervivientes de la que fue en el pasado una insigne compañía de cómicos que viven en el desvencijado Hogar del Artista.

El homenaje está conducido por unos jóvenes artistas del año 2036, cuya relación con los viejos cómicos pone de relieve mundos muy divergentes.

En resumen, es una obra con un toque cruel, divertido, tierno, sarcástico y sin restricciones interpretada por el habitual equipo artístico de Joglars, formado por Jesús Agelet, Ramón Fontseré, Pilar Sáenz, Jordi Costa, Minnie Marx, Xavier Sais, Dolors Tuneu, y Lluis Olivé, con dramaturgia, espacio escénico y dirección de Albert Boadella.

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