Cultura

La Fundación de Arte Ibáñez Cosentino recibe el legado del escultor Paco López

  • La Fundación pasa a custodiar la producción escultórica en escayola de este destacado miembro del grupo de Realistas de Madrid, un legado del que ya se puede disfrutar una parte en el Museo Ibáñez

Imagen del taller del escultor Paco López. Imagen del taller del escultor Paco López.

Imagen del taller del escultor Paco López.

Conocedor de la labor cultural desarrollada desde la Fundación de Arte Ibáñez Cosentino y de su apuesta decidida por el Realismo Contemporáneo, hace algo más de un año Francesco López Quintanilla, hijo de los artistas Paco López e Isabel Quintanilla, contactaba con el presidente de la Fundación de Arte Ibáñez Cosentino, Andrés García Ibáñez, y le proponía la posibilidad de que la Fundación fuese la institución que custodiase todas las “escayolas” realizadas por su padre a lo largo de su carrera. Unos modelados previos al paso de las obras a bronce y otros materiales entre los que se encuentran los realizados para numerosos monumentos públicos encargados para ciudades como Madrid, Bilbao, Toledo, Mérida, Pamplona o Málaga.

Tras aquella primera conversación, se ponían en marcha todos los procesos para que los más de cien relieves y esculturas de distintas medidas y épocas –desde los inicios del escultor, hasta algunas de sus últimas producciones- que se conservaban en el estudio madrileño de López pudiesen recalar finalmente en la sede de la Fundación, en Olula del Río. Un importantísimo legado artístico a través del cual, como destaca Juan Manuel Martín Robles, director de la Fundación, “se puede resumir toda la carrera de uno de los más destacados escultores españoles contemporáneos. Un artista realista cuya obra, franca y sincera, sin alardes técnicos innecesarios, se sitúa en la modernidad por méritos propios”.

Un escultor cuya obra era señalada en 1996 por el pintor Antonio López, amigo y compañero de Paco, como un “trabajo situado en el nivel de lo maravilloso. Maravilla doblemente excepcional, porque en un tiempo, el nuestro, en que parece inevitable la interpretación de la parte sombría de la vida, Francisco, sin mentir en sus esculturas y en sus dibujos, pone su capacidad de observación, su talento, en la captación y representación de la limpieza y hermosura del mundo”.

Tras un laborioso trabajo de embalaje y transporte llevado a cabo por la empresa almeriense Blanca Mañas, desde hace unos meses todo el Legado Paco López se encuentra depositado en el Museo Ibáñez de Olula del Río. Sede de la Fundación en la que a partir de mañana, sábado 12 de diciembre, se podrá disfrutar de una selección de las obras cedidas en sus salas temporales.

Una exposición para la que, atendiendo al espacio disponible, García Ibáñez y Martín Robles han seleccionado treinta y seis piezas, dieciséis relieves y veinte esculturas, especialmente representativas de la producción del escultor madrileño fallecido en 2017. Unas obras entre las que destacan los modelados que Paco López realizase para la decoración de la fachada de la Asamblea de Extremadura o el Teatro Rojas de Toledo, las escayolas que sirvieron como estudios previos para los monumentos a Velázquez y Tierno Galván en Madrid, la escayola policromada Niña sentada, los bustos de Carmen López, Isabel Quintanilla o Francesco, así como los relieves Isabel en la calle Primera, Pila del colegio Santa María, La nieve o Jardín.

Como destaca Andrés García Ibáñez, presidente de la Fundación, “para nuestra Fundación el hecho de que Francesco haya confiado en nosotros para depositarnos este legado es muy importante y significativo, ya que se trata de la obra de uno de los escultores más importantes de la segunda mitad del siglo XX español y como tal estará representado en la colección permanente del Museo del Realismo”.

Conocedor, como resultado de la relación de colaboración en materia cultural que desde hace años mantienen la Fundación y la Diputación de Almería, de las gestiones que se estaban realizando desde la Fundación olulense, también el Presidente de la Diputación Provincial, Javier Aureliano García, consciente de la importancia que este nuevo legado tendrá para el futuro Museo del Realismo, ha querido manifestar su satisfacción, destacando lo importante que es para la provincia contar con el compromiso de la Fundación de Arte Ibáñez Cosentino. "Ha tenido la generosidad de compartir con todos los almerienses su pasión por el arte y todo su patrimonio artístico. Cada uno de sus logros, son logros de la provincia como es el de atesorar y compartir la obra de Francisco López. Nos sentimos orgullosos de que sea una fundación por y para los almerienses y Andrés García Ibáñez sabe que vamos a seguir a su lado".

A partir de mañana, sábado 12, todos aquellos que quieran descubrir una parte del Legado Paco López, uno de nuestros más importantes escultores realistas, tienen la oportunidad de hacerlo con tan sólo acercarse hasta el Museo Ibáñez de Olula del Río en su horario habitual, de 11 a 14 horas y de 17 a 19 horas, de martes a domingo. Allí permanecerá expuesto hasta junio de 2021.

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