Huelva Hallado el cadáver de una joven en la zona donde se busca a Laura

Cultura

Gonzalo Giner, un veterinario escritor de éxito

  • "La cuarta alianza, el sanador de caballos, el jinete del silencio, Pacto de lealtad, Las ventanas del cielo... libros con alma escritos con pasión"

Acercarse al mundo literario de Gonzalo Giner es una experiencia apasionante. Su gran éxito El sanador de caballos refleja inequívocamente su interés por escribir y plasmar otras vidas sobre el papel. Otras vidas que a veces intuimos son las suyas virtuales. Y es que Gonzalo Giner, a pesar de ser un escritor de éxito, es ante todo un veterinario, experto en nutrición animal, que ama profundamente su profesión y que, hoy por hoy, no piensa dejar su dedicación a los rumiantes por el oficio de las letras.

Comenzó su aventura literaria con La cuarta alianza, una novela de aventuras con la búsqueda de objetos sagrados relacionados con diferentes momentos históricos, un éxito de ventas fulgurante que le animó a continuar su andadura literaria. Y así llega El sanador de caballos una novela histórica donde Sabba, la yegua del protagonista juega también un papel destacado. Pero sobre todo el autor hace un homenaje sincero a los albéitares (veterinarios de Al Ándalus) que llenaron de ciencia un oficio que en el resto de la península y de Europa estaba regido por prácticas ancestrales rutinarias pero carentes de sabiduría. El libro, le supuso un reconocimiento por el gran público y el salto definitivo a los primeros puestos de los libros más leídos. La historia se desarrolla en los albores del siglo XIII, entre las batallas de Alarcos y las Navas de Tolosa, y recoge el aprendizaje y las andanzas de un joven cristiano que quiere ser Sanador de caballos en Castilla con la formación de un albéitar musulmán. Al margen de los entresijos históricos, la novela destaca por la exquisita relación del protagonista con los animales, sólo imaginable desde la propia experiencia vital del escritor.

Le siguió El Jinete del silencio, que sin duda se fundamenta en las experiencias actuales de la equinoterapia.

Narra las vivencias de Yago, un joven con síndrome de Asperger en pleno siglo XVI, y su relación con los caballos, a la vez que nos acerca al origen de la pura raza española. Su siguiente libro "Pacto de lealtad" se desarrolla durante nuestra Guerra civil y la II Guerra mundial, y de nuevo los animales siguen siendo los protagonistas claves de sus novelas. Ahora son los perros y su papel en la contienda los que copan las páginas, con un calificativo que ya desde el propio título del libro, guía toda la obra, la absoluta lealtad de quien merecidamente se ha ganado el apelativo del "mejor amigo del hombre".

Su última novela "Las vidrieras del cielo", ya comentada en estos artículos quincenales, nos lleva al siglo XV teniendo como idea original las vidrieras de la Cartuja de Miraflores de Burgos. Una exquisita sensibilidad rodea toda la obra, donde las pasiones, el amor, el odio y la venganza son los motores del devenir de todos los personajes, y donde un halcón sobrevuela las páginas dando de nuevo testimonio de la fidelidad del autor para con los animales. Gonzalo Giner consigue trasladarnos su pasión por esa luz tamizada por el aire y el vidrio con párrafos que aúnan sentimiento y belleza, donde las vidrieras son libros de luz con páginas de cristal. En palabras del propio autor: "Los vidrieros son los alquimistas de la tierra, capaces de sacar de ella, a través del fuego, aquellas notas que Dios necesita para componer una música de luz y color, una música capaz de alimentar nuestra alma".

El próximo viernes 28, desde el Diario de los Libros, en la Casa de las Mariposas a las 20.00 h, este veterinario que escribe novelas históricas, se acercará a sus lectores, para compartir sus experiencias como escritor y sobre todo impregnarnos de su gran pasión: los animales. Esa sensación de plenitud con lo sencillo y natural es lo que transmiten sus novelas perfectamente reflejadas en algo tan cotidiano como la última foto que ha subido a su twiter y que nos muestra una imagen de su lugar de trabajo diario: una granja de "vacas felices".

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios