Cultura

La galería Javier&Trino Tortosa abre una exposición de acuarelas de Julio Visconti

  • Las obras que se podrán ver hasta finales de septiembre forman parte de la colección privada de los dos galeristas almerienses

Javier Tortosa junto a varias de las obras de Visconti que conforman la exposición. Javier Tortosa junto a varias de las obras de Visconti que conforman la exposición.

Javier Tortosa junto a varias de las obras de Visconti que conforman la exposición. / D.A.

Mañana jueves se inaugura a las 11 horas en la Galería de arte Javier&Trino Tortosa una espectacular muestra donde el acuarelista almeriense Julio Visconti, será el protagonista. Se colgarán algunas de sus mejores obras, gracias a que la colección privada de dichos galeristas estará presente en las paredes de su sala, y a la venta.

Los almerienses y visitantes que en estos días recorren el centro de la ciudad , podrán disfrutar de tan bella exposición, en la Calle Concepción Arenal 20, concretamente es la calle que va desde el Paseo de Almería a los Hoteles Torreluz , hasta finales del mes de Septiembre.

Julio Visconti Merino nace en Fiñana (Almería) el 20 de Junio de 1921. Siendo muy joven, la familia se instala en Almería donde estudia en el Colegio de La Salle y posteriormente en la Escuela de Artes y Oficios. Su estancia durante el servicio militar en Marruecos, va a tener gran importancia para su vida artística posterior.

Le impresionó aquella tierra, no tanto por la luz, el venía del Mediterráneo, sino por la esencia del lugar: las callejuelas, las vestimentas, el misterio que encierra el pueblo, y al igual que Fortuny se entusiasmo por lo exótico, Julio diría posteriormente: “Estas tierras tienen una gran fuerza de atracción. Sus personajes y forma de vivir, no han perdido todavía el aire de tribu”, según publica en el libro Visconti, su biógrafa María del Carmen Fernández de Capel.

El traslado a Madrid en 1943 le abrió nuevos horizontes. Cursa estudios de bellas artes formándose en la escultura, en el taller de D. Ramón Mateu Montesinos y, a la vez alterna su formación artística con el trabajo en una oficina bancaria.

En principio, Visconti se centra en la escultura y el óleo, pero será en 1960, decisivo en su vida artística, cuando tiene su primer encuentro con la acuarela, convirtiéndose desde entonces en el centro de su obra. En este mismo año de 1.960 ingresa en la Agrupación Española de Acuarelistas de Madrid como alumno, de la que posteriormente sería profesor.

En 1962-63 realiza un viaje por Europa con la finalidad de ver y estudiar el arte en general y de un modo especial la acuarela. En Alemania realiza la decoración de la Casa de España en Stuttgart y alterna este trabajo con la preparación de exposiciones en Viena, Stuttgart, Bonn y Milán. A su regreso a Madrid en 1964 se le concede una medalla en el salón de otoño y seguidamente recibe la medalla de Felipe Trigo del Ayuntamiento de Madrid, así como el Primer Premio de Pintores y Escultores de África, que en 1971 volvería a conseguir.

En los años 70, Julio Visconti era ya un acuarelista, no solo conocido en España y Europa sino también consagrado por toda la crítica. Comprometido con el arte presenta sin interrupción sus obras en las galerías y salones de toda España, obteniendo significados triunfos.

En esta década, la Dirección General del Sahara dependiente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, le concede la medalla de África y la Dirección General de Correos emite una serie de sellos PRO-INFANCIA con valores de 2 y 7 pesetas, con reproducciones de motivos y paisajes de sus acuarelas. Y en el año de 1974 obtiene en Valladolid el premio nacional de acuarela.

Julio decide instalarse en su tierra Almería en el año 1982, emprendiendo otros proyectos personales, como la adquisición en Guadix de una casa-palacio del siglo XVI, que rehabilitó, amuebló y decoró con pinturas, antigüedades y objetos de época, convirtiéndola en un referente de respeto y mantenimiento del patrimonio de la ciudad.

En la década de los 80, Visconti recibe múltiples distinciones y reconocimientos: Indalo de Oro, Hijo Adoptivo y Predilecto de Guadix, Premio Jesús de Perceval (casa de Almería en Barcelona) la Uva de Oro (Casa de Almería en Madrid) Mejor Acuarelista del Año en 1997 por la revista Correo del Arte, Socio de Honor de la Agrupación de Acuarelistas de Madrid y, ya en 2004, Almería organiza y ofrece un merecido homenaje. También, Caja Granada promueve y celebra una retrospectiva de sus obras donde se pudo constatar el cariño y la admiración que el público en general y los aficionados al arte sienten por él.

Más recientemente, en el año de 2013, la prensa de Almería le distinguió con el premio de almeriense del año, en el ámbito de la cultura; y en el año 2015, la asociación intersectorial de empresarios de la comarca de Guadix reconoció la labor social de Julio Visconti a favor de Guadix y su comarca.

En el ámbito docente, en los últimos años, la Universidad de Almería lo ha reclamado para impartir un taller de acuarela con motivo de los cursos de verano, pero también en Guadix, en la sede de la Fundación creada por él, durante los meses de verano

Cuando le preguntan, como le viene la inspiración él responde: “Mis obras surgen del encuentro con un lugar determinado donde capto la esencia del mismo”. A la pregunta de por qué siempre al lado del realismo, contesta: “Yo no siento el abstracto, considero que es una habilidad decorativa, aunque hay que respetar todas las tendencias, ya que la pintura no puede ser hermética”, apunta el gran artista almeriense.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios