Cultura

La actriz Sandra Blázquez presenta ‘Me dije hazlo y lo hice’, un libro de carácter solidario

  • El proyecto quiere ayudar a los niños de la ONG creada por la actriz junto a su amiga María Fábregas

La actriz Sandra Blázquez ha escrito ‘Me dije hazlo y lo hice’. La actriz Sandra Blázquez ha escrito ‘Me dije hazlo y lo hice’.

La actriz Sandra Blázquez ha escrito ‘Me dije hazlo y lo hice’.

Sandra Blázquez, actriz y cofundadora de la ONG Idea Libre (2014), se inicia en el universo literario con Me dije hazlo y lo hice, obra editada por Letrame Grupo Editorial, para contar sus vivencias en Kenia, donde ayuda a la creación de una escuela para niños en situación de vida extrema.

Blázquez cuenta con una amplia experiencia en el mundo de la interpretación; presentaba un programa llamado el Club Megatrix, fue Alma en Física o Química, hizo de Fabiola en Al salir de clase, se llamaba Rosarito en La vida de Rita, era Luna en Cambio de clase, se metió en la piel de Luz en Tierra de lobos y actuó como María José en Vive cantando, la recordarán como Huertas López en Acacias 38.

En el año 2014, la madrileña inició un proyecto solidario junto a su amiga María Fábregas, creando la ONG Aldea Libre, a través de la cual pretenden ayudar a niños en situación de pobreza extrema en el país africano de Kenia. La pasión de la actriz por la literatura ha provocado la creación del libro Me dije hazlo y lo hice, donde cuenta sus vivencias, sus miedos y sus objetivos solidarios. Los ingresos del libro servirán para dar un empujón más a su proyecto.

Durante la lectura de Me dije hazlo y lo hice se conocerá, además de la historia de la propia Sandra, a personajes como Mary, una profesora la cual realiza un gran sacrificio para comer a diario; Mathewos, un misionero que entrega su vida a los más pobres a cambio de nada o María, cofundadora de la ONG, amiga de Sandra y educadora infantil.

La sinopsis de la obra cuenta como Sandra tiene clara su vocación de actriz desde que a los 11 años empieza a trabajar en televisión. A los 27 años, un viaje a Marruecos y en especial un niño llamado Ryan que vive en un orfanato le hace a Sandra replantearse su vida.

Cuando se quiere dar cuenta, está envuelta en uno de sus mayores retos: construir una escuela en Kenia para niños que comen una vez cada dos días. Sandra habla del miedo, de las dudas, de caerse y levantarse. Pero también nos habla del amor más allá de uno mismo, de la vida y de lo importante que es tener sueños con un único objetivo: cumplirlos.

Una obra extraordinaria escrita con el corazón que le llegará profundamente a todos los lectores que decidan leerla y comprarla con un buen fin.

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