Agotada la primera edición de la novela ‘Marruecos’ de Agustín Gómez Arcos
Literatura
La editorial Cabaret Voltaire se plantea una segunda edición tras la excelente acogida de la novela
La obra Marruecos de Agustín Gómez Arcos ha agotado su edición. Cabaret Voltaire, la editorial que traduce las obras del autor almeriense se plantea una segunda edición. Aunque Agustín Gómez Arcos escribió la mayor parte de su obra narrativa en francés, este es uno de los casos en los que existe un manuscrito en español previo a la edición francesa de la obra (que se publicó con el título de L’Aveuglon). Se trata, sin embargo, de un texto poco elaborado, que ha sido cotejado y revisado para esta edición por Adoración Elvira Rodríguez, traductora del autor y experta en su obra.
“Las pertenencias de Marruecos cabían en un cesto de esparto más áspero que un chumbo y tan raído como su chilaba dominguera. Su fuerza de cinco años bastaba para transportar la exigua herencia, que se limitaba a tres o cuatro prendas que otros habían usado antes que él. Camiseta, babuchas, gorro, pantalón y playeras provenían de la caridad de quienes habían crecido más deprisa. O de los trueques de su madre, cuya labor consistía en ganarse la vida como fuese, revendiendo o cambiando todo lo que encontraba”.
Con claros ecos del Lazarillo y de la obra de Chukri, la obra lleva al lector tras los pasos de Jalil, un niño ciego y pobre a quien todos llaman Marruecos, obligado a desempeñar los trabajos más penosos para sobrevivir.
En su picaresco periplo por las calles de Marrakech, Marruecos se topará con una abigarrada e inolvidable galería de personajes y deberá hacer frente a las situaciones más rocambolescas. Llena de expresividad y colorido, esta magistral novela es a la vez cruda y enternecedora, y, ante todo, un homenaje a la invencible belleza de un país y de su gente.
Agustín Gómez Arcos nace en Enix en 1933, en el seno de una familia republicana. A los veinte años, tras haber finalizado su bachillerato en Almería, se desplaza a Barcelona para estudiar Derecho, pero pronto descubre que su vocación es la literatura. A mediados de los años 50 se traslada a Madrid, donde trabaja como actor, director de escena y traductor. Su labor de dramaturgo es merecedora, en dos ocasiones, del Premio Nacional Lope de Vega, pero la censura prohíbe la representación de sus obras. Acosado por la dictadura, decide exiliarse: primero en Londres; luego, definitivamente, en París, donde se instala en 1968. A partir de 1972 se dedica al género narrativo. Gómez Arcos publicó catorce novelas en francés y fue galardonado con numerosos premios literarios y condecorado con la Orden de las Artes y las Letras francesas con grado de caballero (1985) y de oficial (1995).
Su obra forma parte del programa educativo de los liceos franceses y ha sido traducida a catorce lenguas. Murió en París en 1998 como un escritor prestigioso y, como tal, fue enterrado en el cementerio de Montmartre de París, en una tumba en cuya lápida se puede leer: Un hombre libre.
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