La OCAL ‘pone color’ a las Jornadas de Teatro del Siglo de Oro con su concierto ‘Coloratura’

Música

Michael Thomas y Jesús Reina como solistas deleitan con un programa repleto de virtuosismo

La OCAL con Jesús Reina y Michael Thomas.
La OCAL con Jesús Reina y Michael Thomas. / Juan Sánchez

La Orquesta Ciudad de Almería puso todo su talento y virtuosismo al servicio de las XLI Jornadas de Teatro del Siglo de Oro con su concierto Coloratura. Una cita enmarcada dentro de sus actuaciones de temporada dentro de la programación trimestral del Área de Cultura del Ayuntamiento de Almería y que deleitó al público con la lección magistral de los dos solistas: Jesús Reina y Michael Thomas, que también realizó su función de dirección de la sección de cuerdas de la OCAL.

En música, la coloratura hace mención a pasajes vocales muy ornamentados, rápidos y técnicamente desafiantes. Al igual que en la música vocal, estos pasajes están llenos de virtuosismo, melismas instrumentales, con notas muy rápidas y fluidas, trinos, escalas, arpegios y otros elementos decorativos que muestran el dominio técnico del intérprete. Y ese era, el reto afrontado de la OCAL del que, una vez más, no solo salió victoriosa e indemne sino que obtuvo la máxima nota posible a tenor de la cerrada ovación final con la que el público agradeció el recital.

El Concerto Grosso Op. 6 n.º 5 en Si bemol mayor de G. F. Haendel, una de las joyas del barroco inglés, fue la pieza inicial, con Michael Thomas haciendo el papel solista. Una pieza llena de contrastes entre las secciones rápidas expresivas, las lentas más líricas y repleta de contrapuntos.

En la segunda, de Vivaldi, el Concierto para dos violines en La menor, RV 522, permitió disfrutar de Thomas y Reina juntos en escena, con pasajes virtuosos y un diálogo brillante entre los dos violines solistas, mostrando el genio melódico y teatral del compositor veneciano, entre la expresividad melódica y la pausa contemplativa.

Para la tercera obra fue Jesús Reina quien realizó en solitario el papel solista en El trino del diablo en Sol menor, de Tardini. Inspirada, según cuenta la leyenda, en un sueño del compositor junto al diablo, Reina brilló y de qué manera en los trinos dobles y ese gusto por llevar a los límites técnicos el instrumento por parte de Tardini. Una mezcla de dramatismo y virtuosismo que alcanzó su cenit en el movimiento final.

Como última pieza del programa, el Concierto para dos violines en Re menor, BWV 1043 de J. S. Bach. Conocido como el “Doble de Bach”, esta obra combina el rigor contrapuntístico y la sensibilidad melódica.

Encuentro previo con los solistas Michael Thomas y Jesús Reina

Una hora antes del concierto, en la sala Cecilio Paniagua anexa a la sala principal, tanto Michael Thomas como Jesús Reina participaron en un distendido encuentro con el público que quiso conocer más sobre el repertorio, los instrumentos o la música, en general. Los dos solistas compartieron algunas claves del repertorio estableciendo las diferencias principales entre Haendel, Bach, Vivaldi y Tardini, “más enérgica la escuela italiana y más seria la de Bach, con mucho contrapunto”, afirmó Michael Thomas, actual director de la OCAL. Jesús Reina aseguró que “de la naturaleza, el violín simula los trinos de un pájaro” y también evocó unas declaraciones del cantaor Juan Moneo ‘El Torta’, en las que decía “yo soy un ‘interpretaor’, cantar cantan los pájaros pero porque no saben llorar”. Fue una mañana sensacional donde el público lo pasó muy bien.

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