El parqué
Escasos movimientos
El Celta-Valencia, de la última jornada, tuvo de todo y, además, finalizó un minuto antes. Los equipos, con la anuencia del colegiado, convinieron que no se jugará el último minuto del tiempo añadido. Es toda una rareza porque un posible gol a favor o en contra puede dar o quitar al final del Campeonato y es por eso que se han de jugar todos los minutos. El pitido final se ha de producir cuando procede y no por conmiseración. En su caso se pitó en el minuto 94 después del 4-1 que cerró la goleada de los locales. El portero del cuadro valenciano, Julen Aguirrezabala, no pudo acabar bajo palos al lesionarse cuando su equipo ya había agotado los cinco cambios. El capitán, Pepelu, quien falló un penalti con 0-0 en el marcador y fue el autor del gol de los suyos, se había vestido la camiseta y colocado guantes de portero, pero su empeño no fue necesario. Iago Aspas, antes del acuerdo final, se dirigió a sus compañeros desde la banda para que no buscaran el quinto y bajaran el ritmo. El de Moaña ha sido elogiado por la deportividad de este gesto. La pregunta es si este jugador hubiera tenido el mismo detalle contra el Real Madrid o FC Barcelona. El hecho me ha devuelto a mis inicios como futbolista. Felipe, entrenador en mi etapa de juveniles, al que recuerdo como un gran formador, acostumbraba a retirar a uno o dos jugadores en los últimos 10 o 15 minutos de partido cuando el resultado era muy abultado. Lo hacía porque le daba pena. Pero su decisión tenía un efecto diferente y humillaba al rival sin pretenderlo.
También te puede interesar
El parqué
Escasos movimientos
El guionista de ‘Borgen’ y Trump
Identidad
El parqué
Álvaro Romero
Continúa la tendencia