MECA en Portugal
Racistas
Tanto buscaba Vinícius a racistas dentro y fuera de los campos de juego que se olvidó de mirar dentro del Santiago Bernabéu. La foto de un aficionado blanco, nunca mejor dicho, haciendo un saludo nazi recuerda a las épocas de Paolo Di Canio cuando saludaba a la tribuna de la Lazio con el brazo en alto, tal y como lo hacían los seguidores de Benito Mussolini. Lo mismo hizo un miembro de la grada de animación del Real Madrid en el encuentro contra el Benfica, que luego se defendió diciendo que tenía dos hijos negros y lo había casado un gay. Igualito que Di Canio, que con mucha convicción aseguraba que él no era xenófobo ni racista, simplemente era un fascista que saludaba a sus camaradas cada vez que marcaba un gol. Más claro, échele agua. La UEFA sancionó al club blanco con una multa de 15.000 euros y el Real Madrid inició un procedimiento de expulsión inmediata del aficionado que asiste a la grada que cuelga las pancartas de ‘No al Racismo’. Paradojas de la vida, lo cierto es que no solo el Madrid, sino la mayoría de los grandes, acunan en su seno a las peores expresiones de la sociedad. Nada se le ha escuchado decir a Vini al respecto, tal vez porque en casa los jugadores negros, que en el Real Madrid son la gran mayoría, son menos negros. También Rafa Mir, otro al que le va la fiesta y la fiscalía pide diez años de prisión por agresión sexual, fue acusado ahora por Omar El Hilali tras decirle supuestamente “viniste en patera”. No ha habido una sanción provisional como la de Prestianni y a ninguno de los dos se les ha podido comprobar la ofensa.
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