Granada First

Es mejor estar lejos ya que siempre lo lejano será nuevo. Accésit de alergias, medicinas para fríos

Granada hoy. Granada ayer. El sábado. Granada antes. Granada es más. Más que Almería, es decir, en mi mente. Por los amplios bulevares de Granada de un sábado primaveral-veraniego la gente es más cool, mejor vestida, más turista, de más categoría. Sólo los extragranadinos vamos y penetramos entre la nebulosa de personas que tienen más prestancia, yo, que no tengo ninguna y que viví toda la quimera durante años, veo como todo se reduce siempre a volver, regresar, al sitio que perteneces, Almería. Durante un breve trayecto que va desde el río Genil a la altura de la noria situada en el Palacio de Congresos, caminando por San Antón, hasta llegar cruzando al final a Puerta Real o la Fuente de las Batallas, donde todo el glamour de varios pasos de cebras en los cruces provoca un éxtasis de mundos perdidos inalcanzables. En realidad no quiero alcanzarlos porque realmente sólo veo seres vacíos andando. Colores y olores que no me pertenecen. Mientras me atienden en Movistar, otra vez el glamour, el centro, una gestión meramente administrativa, una pareja de exterior fulgurante espera. Ellos son más, ellos tiene más, totalmente huecos replicantes llenos de aire. En Almería todo es real, relleno, macizo, burdo, campechano, monótono, conocido, factible, posible, mediocre, tangible y por lo tanto seguro como una atmósfera terrícola. En Granada en otro bulevar el olor a incienso se respira intensamente, cerca de una iglesia, al lado del mundo espiritual que permanece entre la muchedumbre refinada, desastrada o extranjera. No me sentí a su altura, los cambios de temperatura primaverales, que hacen que a las 9 sientas frío y a las 12 calor intenso me cargan de estúpidos bagajes incómodos. La próxima vez iré sin nada que portar, ligero de equipaje. En las fotos me veo en fatuo trance de sentirme otra vez falso joven por lo que volveré siempre con las gafas azules y la ropa de persona adulta o mejor, profesional y metódico, como las fotos de esas personas que ya no son ni jóvenes ni ancianas pero aún quieren conservar ese aire entre intelectual y vintage. En la farmacia hay una vitrina con tubos de pastillas antiguos, y por un momento has cambiado el tiempo-espacio rutinario por ese mundo alejado. Es mejor estar lejos ya que siempre lo lejano será nuevo. Accésit de alergias, medicinas para fríos. Temperaturas eternas, largamente cantadas. En mayo, cuando siempre hace calor.

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