Crítica de arte
Francisco Bautista Toledo
MECA en Portugal
Qué difícil es perdonar ¿verdad? Cuando alguien nos ha hecho daño, nos ha perjudicado en algo, consciente o inconscientemente, da igual, por que si culpabilizamos no identificaremos o no queremos identificar si el daño que hemos recibido nos lo han hecho intencionadamente o fruto de las circunstancias. Nuestro ego herido es el que se lamenta de esa situación y nos impide perdonar, sobre todo si no había mala intencionalidad por parte de quien nos lo ha infringido. Ahora bien, no deja de ser curioso, y la neurociencia así lo constata, que cuando mantenemos en el debe, en nuestro cerebro esa ausencia de perdón hacia otra persona, ese simple hecho hace que nuestro grado de satisfacción ante la vida se vea disminuido. El dolor, el rencor, la rabia, el rechazo que sentimos hacia otra persona, es contraproducente para nosotros y no nos damos cuenta de que por el simple hecho de no perdonar nos estamos perjudicando a nosotros mismos. Perdonar a alguien es beneficioso para el otro y mucho más para nosotros mismos.
También te puede interesar
Crítica de arte
Francisco Bautista Toledo
MECA en Portugal
La ciudad y los días
Carlos Colón
Sánchez representa la civilización
Brindis al sol
Alberto González Troyano
Malos tiempos para la Política
La Rambla
Julio Gonzálvez
Perdonar a los demás