La tribuna

La ignorancia, semilla de la pobreza

La ignorancia, semilla de la pobreza
D.A.

Mientras Europa siga siendo la “Charanga del Tío Honorio” y sus gobiernos, no persigan otra cosa que la conveniencia de los líderes de sus partidos políticos; con unos sindicatos, preñados de gandules y vividores que viven del Erario público, auténticos pelotas y aduladores de quien les llena el pesebre, volveremos irremisiblemente al siglo XIX. Europa, maneja la teoría utópica de la unión, aun a sabiendas de que es imposible. La Liga del Septimontium, la federación de aldeas de las 7 colinas que darían origen a Roma, la diversidad de las razas, las creencias, los climas, las sociedades y las conveniencias de las gentes que la pueblan, han sido diferentes y contrapuestas. España es hoy, sin duda, el ejemplo más concluyente; con un gobierno, cuyo pedigrí es imposible de adivinar y cuyas decisiones, las más de las veces, erráticas e incomprensibles con el sentido común de la política del siglo XXI, son casi siempre imprevisibles en su inmensa mayoría. Como la historia ha demostrado, cuando la riqueza hace que un país llega al bienestar, gira a la izquierda y se arruina; Europa es el ejemplo más claro del siglo XX. Sólo los ingleses, políticamente el pueblo más inteligente del orbe, se dieron cuenta a tiempo y se fueron de la CE. La hecatombe política ocasionada por la Sra Merkel, la incompetencia de la Sra. Von der Leyen, con el petimetre que medra en las Galias; y con la colaboración inigualable de nuestro presidente, al que ya, ni le llaman a las comidas, eran un claro presagio de la ruina intelectual – políticamente hablando - que aqueja a una Europa, enferma del mal de las listas cerradas de la partidocracia. En España, el gobierno actual con un sentimiento antidemocrático que, el presidente del gobierno, no tiene pudor en hacer público que, “No convoca elecciones porque sería una irresponsabilidad dejar el gobierno en manos de la ultraderecha”; pretende por tanto sentar quien ha de ganar, cuando el espíritu alternativo de la democracia, es sencillamente lo contrario. Obviamente, cuando los actores máximos de un gobierno, ni son demócratas ni conceden la libertad de elección a sus ciudadanos, la ambición del poder por el poder, les conduce al autoritarismo absolutista; máxime si se obtiene haciendo valer una ley electoral, circunstancial para los años setenta; así como habiendo engañado al pueblo al negar, - de forma reiterada y descarada, unos acuerdos – proyectados de antemano - con partidos que la ciudadanía no hubiera aceptado jamás y que han llevado al país al desastre en el que se encuentra. Se está gobernando, sin presupuestos y a la espalda del Congreso de los Diputados, al que se ignora y se le hace funcionar como la junta general de una comunidad de vecinos, sin consultar las derivas económicas, suicidas muchas de ellas, hasta el punto de estar engañando a los ciudadanos, al anunciarle un crecimiento en el PIB que es prácticamente, el aumento de la deuda del Estado, que ha llegado a la demencial cifra de 1,710 billones de euros, habiendo aumentado desde los 1,693 billones en 2021 (124,2% del PIB); es decir, desde 2018, momento en que llega al poder este gobierno, con una deuda pública de 1.209.742 millones de euros. Hasta el día de hoy, España ha incrementado su deuda en medio billón de euros, hipotecando a cada españolito en 10.000 euros más. Que el Sr. Sánchez nos venga ahora con la milonga de que la situación económica de España es envidiable, es una falacia y una manipulación descarada que, lógicamente, nos tiene que sonar a ofensa; pues, aunque la catalogación exacta sería la de coña, guasa, mofa, befa o escarnio, la cosa es tan seria que merece un estudio aparte; una enseñanza que se debería de hacer y que no se hace por ningún gobierno, sea de la cuerda que sea porque no interesa, pues abusan de que, el analfabeto es como el agua de riego, con un golpe de legón y una espuerta de tierra, cambia de rumbo y de cauce, yendo a regar donde más interesa al labrador. Hoy no se intenta ilustrar en el conocimiento de cuestión tan fundamental a los ciudadanos, ni en las escuelas, ni en las televisiones, ni en los diarios, en manos más del 95% de los comensales pesebreros, y hoy, el español medio, es sin duda el más ignorante de los analfabetos, económicamente hablando, de la Europa moderna y decisoria; y así nos va. Ignorantia semen paupertatis est.

También te puede interesar

Lo último

stats