A la luz del día
Antonio Montero Alcaide
Verdades absolutas
Medio Ambiente
Han pasado ya 48 horas desde que el Plan Infoca, dispositivo dependiente de la Consejería de Presidencia, Diálogo Social y Simplificación Administrativa de la Junta, diese por controlado el incendio que ha arrasado con unas 1.800 hectáreas en Níjar, el primer gran siniestro forestal a las puertas del verano en Almería. En estos momentos, la dirección de extinción sigue sin dar por extinguido el incendio debido a que, tal y como han confirmado a este medio fuentes del Plan Infoca, "el perímetro es muy grande y aún siguen los trabajos de vigilancia para evitar que pueda reavivarse".
No en vano, en la zona afectada en el paraje El Jabonero siguen trabajando en estos momentos nueve bomberos y un camión autobomba.
Atrás quedan varias jornadas de arduo trabajo en el que llegaron a concentrarse más de 220 efectivos y decenas de medios aéreos para frenar un fuego que, según la medición provisional, ha afectado a 1.800 hectáreas de superficie, en su mayor parte ocupada por espartales.
Una cifra que pulveriza por completo la superficie afectada el año pasado cuando se produjeron 72 conatos y 17 incendios forestales que afectaron a 347 hectáreas, 313 de matorral y 33 de arbolado, según los datos facilitados por el Comité Asesor del Plan Infoca de Almería que se reunió a mediados de diciembre.
Es, por tanto, una cifra seis veces mayor que todo el ejercicio de 2023 y que evidencia la virulencia del incendio que, comparando con lo que llevamos de año también triplica los registros. Y es que en lo que va de año, entre el 1 de enero y finales de mayo el Plan Infoca había intervenido en 30 conatos y 6 incendios que han afectado a 674,74 hectáreas, que en su mayoría se corresponden con el siniestro que se produjo el 9 de febrero en Enix (639,48).
según los primeros indicios, se originó en la noche del jueves a causa de una tormenta eléctrica en la zona. Los trabajos de extinción se han visto afectados por situaciones meteorológicas adversas, con vientos que en la tarde del viernes llegaron a alcanzar los 50 kilómetros por hora y temperaturas cercanas a los 30 grados, además de una baja humedad relativa.
Además del tiempo, la propia orografía y la vegetación del terreno, compuesta por matorral, también han añadido dificultades en la estabilización de las llamas. En el terreno han llegado a operar más de 200 vehículos y una docena de medios aéreos, acompañados de camiones autobombas y unidades médicas y meteorológicas.
Finalmente, la zona ha quedado fuera de peligro a la espera de realizar una evaluación exhaustiva de los daños ocasionados por el fuego durante estos días y aportar unos datos definitivos de medición.
De cara a la temporada de alto riesgo que comienza este mes de junio, el dispositivo provincial contará con 455 profesionales desplegados por toda la provincia y 15 vehículos pesados: 12 autobombas (de 3.000 a 4.000 litros), 2 nodrizas (9.000 a 11.000 litros) y 1 unidad móvil de meteorología y transmisiones.
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