Níjar

Hablar o luchar por Níjar

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Hablar o luchar por Níjar

En una situación como la que estamos viviendo toca decidir si nos subimos en el barco de los que van a hablar o en el de aquellos que nos vamos a dedicar a luchar para recuperar lo que es nuestro y nadie, ninguna pandemia o estrategia política nos puede quitar, que es nuestro futuro. Como verán yo ya me he situado, y no quiere decir que respete menos a esos que opten por la primera vía, aunque ello implique más trabajo para los que, aún luchando, estamos decididos a avanzar mirando a nuestro alrededor y asegurándonos de que nadie se queda atrás, porque soy una convencida de que el Estado sin bienestar no es un buen Estado.

Les cuento esto porque ahora que parece que tendremos Presupuestos Generales y con ellos financiación sin precedentes de la Unión Europea para reconstruir el país, es el momento no de gastar, sino de invertir y generar estrategias que permitan que esas inversiones se multipliquen por si solas una vez empiecen a dar resultado. Eso es lo que yo llamo luchar, y debemos entender una cosa. El dinero que llega de Europa es como si de repente hubiésemos suscrito un nuevo acuerdo de adhesión a la Unión Europea y entrase, otra vez, el dinero que nos permitió iniciar el camino de la cohesión con el resto de regiones europeas. Todos recordaremos que aquellos fueron unos años dorados en los que España protagonizó un cambio espectacular y, precisamente, tras una crisis mucho peor que esta que ahora padecemos por culpa de la pandemia, porque en aquellos tiempos se trató de construir sobre un país que llevaba 40 años de espaldas al mundo. Ahora la inversión llega sobre una base sólida, con una sociedad formada y unas infraestructuras que nos permiten trazar caminos para superar barreras, rebasar expectativas y no para llegar a unos mínimos que ya tenemos de partida.

Es el momento en el que cada cual debe adoptar medidas dentro de su zona de influencia para que esa inversión encuentre espacios en los que agarrarse, acomodarse y tener mucho más recorrido del que sus diseñadores pensaron sobre el papel. Obviamente no voy a decir lo que deben o pueden hacer las empresas, emprendedores o cualquier otro, pero les desvelaré ejemplos claros de hacia dónde iremos desde el Ayuntamiento. Nuestros grandes proyectos de futuro son el Puerto Seco que llega con la línea de AVE, como motor de la agricultura y pieza estratégica de su futuro. Junto a ello y ayudada por sus posibilidades intrínsecas, apostamos por la Ciudad del Cine como dinamizador de un sector turístico que, en nuestro caso, no puede y no quiere construirse sobre la base de resortes o tremendas urbanizaciones, sino con medidas o proyectos paralelos que nos ayuden a que esa ocupación del verano se prolongue todo el año.

Un espacio natural como el nuestro, el Parque Natural Cabo de Gata Níjar, es un plató al aire libre sin competencia en todo el litoral Mediterráneo, por lo que si queremos que las empresas del sector miren hacia aquí en sus proyectos de instalación aprovechando las nuevas posibilidades de inversión, nos toca ceder beneficios ahora para diferirlos hacia un futuro prometedor.

’ Anuncio aquí y hoy que hemos puesto en marcha todos los mecanismos administrativos y jurídicos para lanzar una oferta a todas las empresas del sector cinematográfico en la que garantizaremos la exoneración de toda carga impositiva municipal que permita la ley para instalaciones en Níjar, que tengan como objeto la producción cinematográfica y sus servicios auxiliares. Todos los proyectos contarán con una ventanilla única y especializada desde la que se tramitarán permisos, licencias y cualquier actuación en la que deba intervenir este Ayuntamiento. No perdemos ingresos. Apostamos por un sector de futuro y se replicará para toda actividad logística que apueste por el Puerto Seco. Seguiremos hablando del futuro de Níjar que empezamos a escribir de oportunidades.

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