Este pueblo de la Alpujarra Almeriense acaba de unirse a un selecto club de jardines botánicos internacional
Alpujarra
Su alcaldesa destaca que Villa María "permite la conservación y difusión del patrimonio medioambiental y cultural de nuestro municipio y toda la comarca”
Canjáyar ya tiene presupuesto para este año y supera el millón de euros para "mejorar la calidad de vida de nuestros vecinos"
La alcaldesa de Canjáyar, Antonia Urrutia, ha visitado el Jardín-Huerto Villa María con el que el Ayuntamiento de Canjáyar mantiene una estrecha colaboración, para felicitar a sus propietarios por la incorporación de este espacio a la plataforma de cooperación Med-O-Med, Paisajes Culturales del Mediterráneo y Oriente Medio, que permite a la asociación del municipio integrarse en una red internacional que agrupa jardines botánicos, centros de diversidad vegetal y paisajes culturales de más de 23 países, así como formar parte de una comunidad científica y educativa comprometida con la sostenibilidad, la etnobotánica y el intercambio de conocimiento.
Durante la visita, Urrutia estuvo acompañada por Teresa Navarro, propietaria del jardín, y su hijo, Joaquín García, presidente de la asociación, quienes inauguraron la placa conmemorativa en la fachada principal, que certifica la integración del Jardín-Huerto Villa María en esta red internacional. “Este espacio de nuestro municipio y su asociación realizan una importante labor que permite la conservación, mediación y difusión del patrimonio medioambiental y cultural de Canjáyar y de toda la comarca a través de talleres, programas pedagógicos y propuestas artísticas vinculadas al paisaje y a la memoria histórica”, ha manifestó la alcaldesa.
La red Med-O-Med, creada en 2009 por la Fundación de Cultura Islámica (FUNCI), tiene como eje la conservación y el conocimiento del patrimonio cultural y natural de la cuenca mediterránea con un fin de concienciación medioambiental, social y de desarrollo. Los objetivos de la Asociación Villa María se alinean plenamente con los principios y propósitos fundamentales del proyecto.
Asimismo, por las características de la institución, ha sido incluida dentro del inventario de Centros de Diversidad Vegetal, albergado en esta página web donde se podrá profundizar en su labor, los programas activos y encontrar los datos de contacto.
Por su parte, Villa María Jardín-Huerto es una asociación cultural de ámbito andaluz, propietaria y gestora del jardín-huerto, que preserva como parte del legado histórico y botánico local. Su labor combina la conservación, la investigación y la difusión del patrimonio con la gestión cultural para fomentar el conocimiento de la tradición botánica andalusí y de los jardines decimonónicos en la Alpujarra de Almería.
La asociación gestiona un espacio ajardinado singular, concebido como un recurso natural, cultural y formativo, donde el público puede disfrutar de una experiencia didáctica y creativa que promueve la sensibilidad estética, el conocimiento del patrimonio botánico y cultural, la reflexión sobre la relación entre el ser humano y el paisaje, así como la sensibilización ambiental.
El jardín-huerto: una tipología característica de la provincia de Almería
El jardín-huerto, cuyo origen se remonta a finales del siglo XIX, nace como un espacio verde sostenible orientado a la recuperación y al refuerzo de la resiliencia de los ecosistemas naturales históricos presentes en los núcleos urbanos rurales. Alberga una cuidada selección de especies vinculadas a la tradición andalusí, las cuales se distinguen por su importancia en la configuración de los paisajes cotidianos del territorio. Se trata de especies agrícolas, medicinales, aromáticas y ornamentales, autóctonas de Andalucía o introducidas desde Oriente y África durante la época de al-Ándalus, y que proceden del antiguo huerto morisco que fue en su origen Villa María. Muchas de ellas presentan una notable relevancia botánica y una antigüedad cercana a los dos siglos, como algunos ejemplares de arrayán morisco, ciprés, laurel o jazmín.
Asimismo, el recinto conserva diversos elementos arquitectónicos propios del legado alpujarreño —marcado por el pasado islámico de la zona— que han llegado hasta la actualidad en un estado de conservación excepcional. Entre ellos destacan las acequias de regadío, las pérgolas, la ventana destinada al cortejo y las tapias que delimitan el espacio. Por su tipología y dimensiones —con más de 1.400 metros cuadrados—, se trata de un enclave único y el de mayor extensión de estas características en la provincia.
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