LEVANTE

Félix López vive sus últimos días como alcalde de Vera: "Si volviera a nacer volvería a entrar en política"

  • Tras 20 años como alcalde, vive sus últimos días al frente del Ayuntamiento “con emotividad y trabajando como el primer día”

  • Lo que más echará de menos: el trato diario con los vecinos

Félix López en la terraza del ayuntamiento, con el cerro del Espíritu Santo al fondo. Félix López en la terraza del ayuntamiento, con el cerro del Espíritu Santo al fondo.

Félix López en la terraza del ayuntamiento, con el cerro del Espíritu Santo al fondo. / V. Visiedo P.

Hace veinticuatro años que se sentó por primera vez en el sillón principal del despacho de la Alcaldía de Vera. Esa amplia sala en la primera planta de la casa consistorial, con vistas a la Plaza Mayor y con una enorme mesa donde despacha con su equipo y asesores, ha sido el hogar de Félix López casi más que su propia casa. Ahora, cada mañana abre la puerta del despacho sabiendo que estos son sus últimos días como alcalde, pero asegura que sigue trabajando como ese primer día.

Su característica barba se ha tornado más blanca con el paso del tiempo. Su equipo de gobierno se ha ido renovando, con la entrada de gente joven , aunque algunos de su vieja guardia han permanecido con él hasta el final. “He tenido la suerte de tener un grupo de amigos que han tenido las mismas inquietudes democráticas y políticas que yo”, reconoce.

"Creo que seré recordado con el alcalde de todos: he atendido siempre en el despacho, la calle o mi casa”

Fue en 1995 cuando logró por primera vez la vara de mando, aunque su trayectoria política comenzó antes, hace exactamente 32 años. “Siempre he vivido la política en mi casa. Mi padre era un activista político. Tanto él como mi tío tenían ese espíritu político. Además, tuve la suerte de tener maestros, profesores y sacerdotes que me contagiaron sus inquietudes por mejorar los niveles de convivencia y progreso de las personas. Siempre me enseñaron a trabajar en contra de las injusticias y la desigualdad. Eso se fue cultivando en mí desde joven hasta que un día tomé la decisión de formar parte activa en la política”, recuerda el aún alcalde de Vera. En estas más de tres décadas ha habido momentos mejores y peores, sacrificios personales, viajes, días fuera de casa, pero asegura que “nunca me arrepentiré y si volviera a nacer volvería a hacerlo”.

Félix López ha sido el alcalde que más años ha estado al frente del Ayuntamiento de Vera en su historia. Veinte. Su gran carisma ha sido reconocido por sus seguidores y detractores. En sus mejores tiempos llegó a alcanzar más del 70% del apoyo de los votantes. Por ello, ahora que da un paso atrás en la política cree que será recordado como “el alcalde de todos y para todos”. Y es que considera que “soy una persona cercana, abierta, y he atendido siempre a los vecinos en el ayuntamiento, en la calle y en mi casa”. Para López, “la grandeza de la democracia es que unos te votan, otros no, pero siempre he dicho que soy alcalde de todos y para todos: de los que me han votado y de los que no, de los que se han quedado en su casa porque no creen en este sistema… De todos”.

"Son días emotivos porque aprovecho para dar las gracias a los vecinos; me emociono por su cariño”

A poco más de una semana de dejar el cargo, admite que ahora cada evento es más emotivo y especial. “Si que es verdad que hay una sensación extraña en mí de saber que a partir del 15 de junio dejo la actividad política. Todos los actos de ahora son más emotivos porque aprovecho para dar las gracias a los vecinos de Vera, a todos los colectivos… La verdad es que me emociono al ver el cariño, reconocimiento y respeto que me muestran”.

De la política reconoce que va a echar de menos, sobre todo, la atención a los vecinos en el día a día. “Eso es un regalo. Es un lujo poder estar todos los días con los vecinos, en la calle, escuchando sus problemas, sus críticas, sus ánimos. Esa relación con los vecinos si que se va a echar de menos, porque no todo el mundo tiene la suerte de poder llevar a cabo esa labor”. No obstante, su forma de ser no cambiará por dejar el cargo, así que asegura que “voy a seguir hablando con los vecinos, quizás no de temas políticos, pero sí sociales o más cotidianos: no tendré la misma actividad pero sí la misma relación y forma de ser”.

Para Félix López, la política municipal es “trabajar por y para los demás”. Como reconoció en la rueda de prensa en la que anunciaba su despedida, ha cometido muchos aciertos y también errores, pero en general se siente muy orgulloso de su labor al frente del municipio. Destacar algunos de los logros de sus corporaciones le resulta complicado, porque a cada cosa que dice le vienen otras tres la mente: “La construcción de la depuradora y el asegurar los recursos hídricos para los próximos 20 años; el centro se salud; el colegio Cuatro Caños; la Casa de la Cultura; el auditorio municipal; el Centro de Inmigración, pionero en la comarca; el Centro de Drogodependencias; las instalaciones deportivas como el pabellón, piscina cubierta y el nuevo campo de Las Viñas...” Y como esas, otras tantas cosas que recuerda con especial cariño.

"Mi profesión es maestro, no político o alcalde; estoy y estaré enamorado de mi trabajo hasta la muerte”

Durante sus veinte años como alcalde, Félix López ha compaginado el cargo con su trabajo de maestro en el colegio Ángel de Haro: “Soy de profesión maestro, no político o alcalde. Nunca he querido desligarme de ella porque he estado, estoy y estaré hasta mi muerte enamorado de mi profesión”, admite. Por ello, nunca ha cobrado un sueldo del Consistorio. “Esto es un cargo voluntario, nadie me ha obligado a presentarme para ser alcalde. No tengo por qué cobrar de un cargo que he elegido voluntariamente desarrollar. Nunca he cobrado sueldo por tres motivos: mi amor a mi profesión, que no he necesitado la política para vivir y porque es un cargo de carácter voluntario”, explica. No obstante, defiende que haya personas que cobren “ya que se dedican 24 horas al día y si no tiene otros medios tiene que tener para vivir él y su familia, para así poder dedicarse a atender a los vecinos”.

Sobre si le sorprendieron los resultados de las últimas elecciones, prefiere no mojarse, pero asegura que “los vecinos de Vera han tomado la decisión sobre quién y cómo quiere que gobierne en los próximos cuatro años y eso es algo muy respetable”. Al futuro alcalde, José Carmelo Jorge, le pide “que no den un paso atrás y sigan adelante con los proyectos iniciados, porque suponen progreso para Vera. Creo que todos los alcaldes y todas las corporaciones municipales en general quieren progreso, futuro y seguridad para los vecinos. Lo que importa es el pueblo. Por encima de todo está Vera”, explica López.

"Por ser alcalde no he podido ver a mis hijos crecer como otros padres, por ejemplo contarles un cuento”

Ahora, deja la política para encontrar al fin el tiempo que antes no tuvo para dedicar a su familia. “Cuando llegué a la Alcaldía mis hijos tenían 7 y 9 años y no he podido verlos crecer como otros padres, contarles un cuento para dormir, por ejemplo, porque muchas veces tenía comidas fuera y viajes”, reconoce. Ahora, que ya se jubila también como maestro, su tiempo será para sus hijos, su esposa y sus amigos. Porque se lo prometió y como dice el refrán, nunca es tarde si la dicha es buena.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios