Semana Santa

¡La Esperanza en Las Puras!

La Virgen de la Esperanza, en la Plaza de la Catedral.

La Virgen de la Esperanza, en la Plaza de la Catedral. / Javier Alonso

Bueno, pues tras unos días plácidos y serenos, Eolo decidió ayer darse una vuelta por la Semana Santa de Almería. Ya desde el amanecer nos temíamos que iba a incomodar a las cuatro procesiones de la tarde y, desgraciadamente, no nos equivocamos. La última en salir fue Estudiantes quien se llevó la peor parte. Ante una Plaza Catedral abarrotada de gente, fue saliendo el cortejo procesional compuesto por unos 150 nazarenos y medio centenar de mantillas, camareras la Virgen del Amor y la Esperanza, a la que había antecedido la Oración en el Huerto a los sones de la Agrupación Musical Virgen del Mar de Huércal, mientras que era la Banda de Música Santa Cecilia de Málaga quien acompañaba al Paso de Palio. La procesión se abrió paso entre la muchedumbre, se dirigió a General Castaños y llegó a la puerta de la iglesia de Las Puras dispuesta a protagonizar el momento de mayor misticismo de la Semana Santa de Almería. ¡Si San Juan de la Cruz lo viese qué versos más maravillosos habría comopuesto!

Allí se congregaba un número cada vez mayor de personas, tanto que han tenido que vallar la calle para que las monjitas puedan ver a la Virgen de la Esperanza de la que fueron depositarias tras el incendio de la madrugada del Jueves Santo de 1996 en la Catedral que dañó considerablemente el patrimonio de la Cofradía. Sin duda, es uno de los momentos más entrañables y emotivos de nuestra Semana Santa.

Las Puras salen de su monasterio de clausura por única vez en el año aunque sólo sea al dintel de la iglesia; y depositan sus angelicales y cándidos ojos de mirada bondadosa, infantil (‘para entrar en el reino de los Cielos debéis ser como niños’) en la Imagen. El capataz la detiene un par de minutos, ellas le elevan sus oraciones por todos nosotros y le entregan dos regalos: la rosa más hermosa de su jardín y su Inmaculada para que esté el resto de la procesión en el frontal del paso. Tras la interpretación a la guitarra de Guillermo Fernández de Esperanza en las Puras el cortejo sigue hacia plaza J.A. Valente ya casi de noche.

Se va la Virgen. Pero hay quien asegura haber visto a la Esperanza volver su rostro antes de desaparecer en la oscuridad de la vista de la monjitas y dedicarles una sonrisa maternal. Pero quizá no sean más que ilusiones de personas demasiado crédulas, que de todo hay en el viña del Señor...

El paso por la Almedina, calle la Reina, Mariana, Tiendas plazas de la Soledad, Flores, San Pedro, Conde Ofalia... esplendoroso como siempre aunque el fuerte levante se encargó de dificultarlo todo lo que pudo. ¡Este Eolo, que inoportuno es! Las saetas rasgaron la noche frente al viejo edificio de Correos poniendo ese punto de dramatismo a la Oración en el Huerto especialmente.

A las 11 de la noche fue la entrada en Carrera Oficial por donde la procesión discurrió durante dos horas, tal vez demasiado para un procesión de tan sólo dos pasos. Parada ante el santuario de la Patrona, como están haciendo todas las Cofradías y regreso a la Catedral. Pero ¿qué importancia tiene todo esto si el instante de mayor misticismo de la procesión ya ha tenido lugar? Las monjitas han vuelto a su clausura y cuentan los días que faltan para volver a verla. ”Con las pocas que quedamos,a lo peor nos trasladan y no volvemos a verla”, nos dijo una de ellas.

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