Mónica García alerta del impacto negativo de la desinformación en la protección de la salud y la democracia

La ministra de Sanidad denuncia la interferencia de algunos tecnoligarcas en debates que afectan a la vida y al bienestar de millones de personas

"La voz de la democracia no será doblegada por los tecnoligarcas del algoritmo"

La ministra de Sanidad, Mónica García.
La ministra de Sanidad, Mónica García. / Alberto Ortega (EP)
Agencias

Madrid, 06 de febrero 2026 - 11:19

La ministra de Sanidad, Mónica García, ha alertado este viernes del impacto negativo de la desinformación en la protección de la salud y en la democracia, y ha denunciado que algunos tecnoligarcas que promueven esa desinformación pretenden interferir en debates que afectan a la vida, la protección de la salud y el bienestar de millones de personas.

En la inauguración de la jornada Cómo frenar la epidemia de la desinformación en salud, organizada por la Asociación Nacional de Informadores de la Salud (ANIS) en el Ministerio de Sanidad, García ha destacado que este fenómeno constituye un desafío no solo para la salud pública, también para la democracia.

"Se está horadando la confianza en la ciencia, en las instituciones, en el Gobierno, en las agencias de meteorología, en todo aquello que como sociedad nos da un punto de anclaje para poder tomar las mejores decisiones. Cuando se normaliza la circulación de informaciones falsas se debilita ese vínculo fundamental entre ciudadanía y profesionales, informadores e instituciones y se dificulta la posibilidad de tomar medidas preventivas incluso cuando están respaldadas de la mejor evidencia posible y vienen a proteger la salud", ha lamentado.

En este sentido, ha destacado que el negacionismo científico es un factor de riesgo para la salud, y que cuestionar la evidencia científica y desacreditar sus consensos es una práctica perniciosa y antidemocrática que debilita la capacidad de los Estados para cuidar a su población, erosiona la confianza social y socava los derechos de la ciudadanía.

La titular de Sanidad se ha mostrado muy crítica con aquellos tecnoligarcas que, "desde una posición de poder sin precedentes", pretenden influir en la opinión pública y en las decisiones colectivas mediante la tolerancia a la desinformación.

"No podemos aceptar que intereses opacos y no sometidos al control democrático interfieran en debates que afectan a la vida, a la protección de la salud y al bienestar de millones de personas. Combatir esta desinformación de tecnooligarcas y algoritmos sin control es una necesidad democrática pero también una política de salud pública", ha sentenciado.

García ha recordado que informar no significa poner en el mismo nivel la evidencia científica y el bulo, ni presentar como equivalentes el conocimiento contrastado y las opiniones y falsedades.

Ha incidido en que en situaciones de crisis e incertidumbre, como puedan ser fenómenos climáticos extremos, las narrativas engañosas sobre salud encuentran un terreno muy fértil y contribuyen a amplificar miedos, a distorsionar la percepción del riesgo y a condicionar las decisiones de la población.

Por su parte, la presidenta de ANIS, Graciela Almendral, ha subrayado que la desinformación es una realidad que está ganando terreno a pasos agigantados en el ámbito de la salud y está provocando una emergencia a la que hay que responder de forma estructural desde las distintas instituciones, por lo que ha urgido a crear una estrategia nacional de lucha contra la desinformación en salud.

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