Jimmy Kimmel, amenazado por Trump, se quiebra en el monólogo sobre Alex Pretti
El comunicador es una de las personas más odiadas por el presidente estadounidense
Vídeo | El monólogo de Jimmy Kimmel que le ha supuesto su despido por burlarse de la hipocresía de Trump con Kirk
Jimmy Kimmel pide perdón por los comentarios de Kirk y arremete contra Trump: "No podemos permitir que controle lo que decimos y lo que no decimos en televisión"
Este lunes se aguardaba en Estados Unidos la aparición nocturna de Jimmy Kimmel, el conductor de Jimmy Kimmel Live! en la cadena ABC, programa condenado a desaparecer de la programación por presiones de la Casa Blanca. El showman abandonó su habitual ironía para ofrecer un monólogo marcado por el dolor y la indignación a raíz del asesinato de Alex Pretti a cargo de las fuerzas de ICE. Es un suceso que ha reabierto el debate sobre la seguridad y el discurso de odio, dejando al comunicador visiblemente roto frente a las cámaras por lo sucedido en Minneapolis.
Kimmel no pudo contener la emoción y se quebró hasta en dos ocasiones durante su intervención. Con la voz entrecortada se alejó del guion de chistes de actualidad que define a su espacio nocturno para conectar con una audiencia que asistía atónita a la vulnerabilidad de uno de sus rostros más influyentes. Era el ciudadano quien intentaba articular palabras ante una tragedia que, según sus propias palabras, "nunca debería haber ocurrido".
En el núcleo de su discurso, Kimmel lanzó un dardo directo al presidente Donald Trump, quien lleva años mostrándole todo su menosprecio. Con contundencia Kimmel señaló la responsabilidad de los gobernantes en la atmósfera de crispación que respira la sociedad actual. "Si nuestros líderes están creando y alentando violencia y miedo, necesitamos líderes nuevos", sentenció, subrayando que la retórica incendiaria tiene consecuencias reales y letales en las calles del país.
Para el presentador, la situación actual de Estados Unidos no es un ejercicio de gestión pública, sino un fracaso de las instituciones. "Esto no es liderazgo", afirmó con firmeza antes de tener que detenerse para recuperar el aliento.
Sus palabras son una crítica desesperada ante el comportamiento de la administración de Donald Trump.
El conflicto con el actual inquilino de la Casa Blanca no es nuevo; Kimmel ha sido una de las voces más críticas de la televisión contra las políticas y el lenguaje del presidente. Sin embargo, en esta ocasión, el tono fue más allá de la parodia política. La figura de Alex Pretti se convierte en símbolo de una exigencia de cambio que, para Kimmel, es una cuestión de supervivencia social.
La audiencia del programa elogió en las redes la honestidad del comunicador y su implicación. Kimmel cuestionó también la normalización de la tragedia en la cultura estadounidense. Criticó la facilidad con la que se pasa página tras cada episodio violento y la inacción que sigue a los funerales. Un llanto contenido de frustración pura. Recordó que la función de un líder debe ser proteger y unir, no sembrar la desconfianza hacia el prójimo. Al vincular el crimen de Pretti con el clima político, el showman elevó la conversación a una crisis nacional de valores. Su mensaje fue directo: la paz social es incompatible con una dirección política que se nutre del conflicto y la demonización del adversario político.
El programa se vio suspendido el pasado septiembre por amenazas de Trump a la cadena ABC a raíz de los comentarios sobre el asesinato del ideólogo ultraconservador Charlie Kirk. El programa se canceló durante dos días pero Jimmy Kimmel prosiguió en antena ya que su contrato se extiende hasta finales de esta primavera. Las exigencias de Trump es que el programa desaparezca entonces. La ABC justifica que la supresión del late show es por motivos presupuestarios ante el descenso de ingresos de la franja nocturna.
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