El mundo feliz de 'Saber vivir'
El sevillano Jero Fernández es el conductor de este veterano formato
Por si los 'Cachitos' nos saben a poco
Tertulias y más tertulias, de sol a sol
Saber vivir es un programa plácido que sigue al pie del cañón, incombustible, ahora presentado por el periodista sevillano Jero Fernández. En él fluyen con rapidez las secciones que nos recomiendan cómo comer sano, qué ejercicios podemos hacer desde casa para cuidarnos, pero también nos hablan de los hábitos saludables a la hora de establecer afectos.
Si no te quieres a ti mismo, nos dicen los expertos, no podremos aprender a amar a los demás, y escuchamos los asertos como el que oye llover, puesto que son lecciones cuya teoría sabemos de memoria. Del mismo modo que cuando oímos hablar de proteínas, de calorías y de dieta mediterránea nos da la impresión de que ya conocemos la cantinela. Pero no estaría de más poner el oído y aplicarnos alguna de las recetas que sobrevuelan por el programa. Si las aplicásemos sabríamos vivir mejor. Aunque vivir es difícil, por más que en el espacio que hace tiempo cumplió las 5.000 ediciones nos lo presenten como si fuera un juego de niños.
De forma recurrente el programa incide en la importancia de la educación emocional, recordando las tres fases de la relación amorosa: la pasión, la intimidad y el compromiso. A la manera en que lo hacía el antiguo Redes, donde expertos en neurociencia constataban con distintas variables esta escala.
El inolvidable Antonio Gala dijo que el amor era como la amistad teñida de momentos eróticos. Aplicando el esquema anterior, imagino que la amistad puede correlacionarse con la escala pasión, intimidad y compromiso suprimiendo el primer peldaño. A la amistad se llega sin pasión amorosa, esto es, sin momentos eróticos; pero cuando se consolida penetra en los territorios de la intimidad, que van ligados a las emociones.
Lo que da pie a que tenga largo recorrido, y entonces llegue la fase del compromiso, presidido por la lealtad inquebrantable. Dichosos los que la consiguen. Ellos sí saben vivir.
También te puede interesar