Subbética

Román y Escribano triunfan con una gran corrida de Santiago Domecq en Cabra

  • Primero de los 21 festejos programados en los que colaboran la Unión de Toreros y la Asociación Nacional de Organizadores de Espectáculos Taurinos (Anoet), entre otros

Foto de archivo de Manuel Escribano. Foto de archivo de Manuel Escribano.

Foto de archivo de Manuel Escribano. / El Día

Los diestros Manuel Escribano y Román Collado ha cortado dos orejas cada uno en Cabra en el primer mano a mano de la denominada Gira de la Reconstrucción, promovida por Fundación Toro de Lidia y el canal Toros de Movistar Plus.

Esta ha sido el primero de los 21 festejos programados hasta bien entrado el mes de noviembre y en los que también colaboran la Unión de Toreros, la Asociación Nacional de Organizadores de Espectáculos Taurinos (Anoet), los sindicatos de picadores, banderilleros y mozos de espadas, y la Unión de Criadores de Toros de Lidia.

Y todo para fomentar y ayudar a la tauromaquia, y paliar así los perjuicios económicos provocados por la pandemia del covid-19, de ahí que los toreros hayan renunciado a sus derechos de imagen y hayan decidido hacer una rebaja en sus honorarios para dejar cuanto más dinero mejor, casi todo proveniente de la televisión, pues en al aforo de público para ver estos festejos en directo es muy reducido.

El primero en abrir fuego esta tarde ha sido Manuel Escribano, que recibió al primero con dos largas cambiadas en el tercio antes de capotear con soltura a la verónica. Tras mostrar mando con los banderillas, dejó una faena ejecutada en la distancia corta donde hubo intermitencias y en la que destacó sobre la diestra.

En el segundo, también se mostró templado en el saludo con el percal, toreando muy despacio a la verónica. En banderillas sobresalió en el primer par antes de una faena voluntariosa que brilló solo a tramos.

Román, con disposición, recibió por bajo a su primero, sacándolo del tercio antes de una media que ya hizo ver el fondo que iba a tener el de Santiago Domecq, que tuvo prontitud, nobleza y fijeza.

Román llevó a cabo una faena intermiente, alternando algunas series de muletazos largos e hilvanados, con otras fases más deslavazadas. Por si fuera poco, falló también con los aceros.

En el último, brotó el toreo de más arrojo y pundonor de toda la tarde, sobre todo en el último tercio, donde Román realizó una faena vibrante, destacando en el toreo al natural y ejerciendo con valentía tras ser prendido sin aparentes consecuencias. Faena a más rematada con una gran estocada, en todo lo alto. Dos orejas de ley.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios