Qué bueno que viniste, De la Fuente

UD ALMERÍA | EL ACTA DE VIVANCOS

Las aportaciones del delantero están logrando maquillar ciertos males y ayudan a corregir los defectos del equipo

El Almería se abona a la victoria y logra un récord inédito en su historia

Miguel de la Fuente, protagonista en el encuentro del pasado sábado.
Miguel de la Fuente, protagonista en el encuentro del pasado sábado. / Javier Alonso
Ramón Gómez-Vivancos García

22 de febrero 2026 - 21:40

Siempre tendremos la duda de si el Córdoba jugó tan impreciso durante los primeros compases del encuentro o si el Almería apretó más y mejor a su oponente de lo que lo hizo en jornadas anteriores. Quizá fue una cosa y la otra, porque sería improbable que el Córdoba lograra la excelente marca de victorias con la que se presentó en Almería cometiendo tantos errores, como también habría sido improbable que la UDA hubiera tenido tanto apuro en jornadas anteriores si hubiese completado una primera mitad tan buena como la jugada ante el cuadro visitante. 

Los de Rubi presionaron al rival y por fin se ocupó con más coherencia el terreno de juego, pero todo fluye cuando te proporcionan mejores piezas. Y en este caso, el técnico se ha encontrado con un delantero centro que está haciendo las veces de Sadiq de la temporada del anterior ascenso. De la Fuente se fabricó por su brega el primer tanto contra el Córdoba, asistió con precisión en el segundo de Álex Muñoz y en la segunda mitad le dio otro tanto a Arribas que el madrileño envió a las nubes. No solo eso, habría que remontarse al partido de Cádiz para poner en valor su jugada de buen ariete que dio origen a su asistencia a Arribas, que sí llegó a certificar el mediapunta rojiblanco. 

El delantero vallisoletano, antes del inicio del partido ante los cordobeses.
El delantero vallisoletano, antes del inicio del partido ante los cordobeses. / Javier Alonso

Tampoco podemos olvidar su contribución en un momento muy delicado para la UDA y para el propio Rubi, al inventar de la nada con su potencia la jugada del empate durante el segundo tiempo ante el Andorra. Desde luego, aportaciones tan evidentes y en tan poco tiempo de estancia como rojiblanco están logrando maquillar ciertos males y ayudan a corregir los defectos bajo otro prisma más optimista, el de las victorias, aunque alguna fuese inmerecida. También contribuyó Morcillo, ante el Ceuta y sobre todo frente al Cádiz, a aupar a la UDA a posiciones privilegiadas de la clasificación. 

Todo este repaso acaecido en menos de un mes nos lleva a pensar en el hipotético destino de la UDA sin la llegada de ambos jugadores, y más concretamente de De la Fuente. Mejor no pensarlo. Como apunté, se trabaja mejor saboreando victorias mientras se intenta equilibrar a una UDA que ha jugado con fuego en las últimas jornadas y no se ha quemado. Los vaivenes físicos del conjunto de Rubi volvieron a aparecer ante el Córdoba, aunque esta vez se gestionó mejor la ventaja con la ayuda, una vez más, de Andrés Fernández. 

Una UDA con dos caras antagónicas

Todos sabemos que no se puede estar a máximo rendimiento durante todo un encuentro, pero tampoco deberían aparecer en cada partido dos caras de la UDA tan antagónicas. Cuanto más dure la buena cara durante un choque mejor, pero amén de la gestión de una plantilla que se adivina compensada para la categoría, a este plantel y a este cuerpo técnico con aura de Primera se le debe exigir mucho más. Máxime siendo la UDA, en el momento de redactar estas líneas, el equipo más goleado de la categoría si exceptuamos los tres últimos clasificados. 

Algo falla ahí, y se debería arreglar aunque a Rubi no le importe encajar (como él mismo dijo) si se materializan goles. Claro, con De la Fuente esa teoría funciona, pero mejor no tentar a la suerte. En Albacete quebró su buena racha la UDA la pasada campaña, en gran parte por las ambiciones ofensivas de Rubi. Espero y deseo que se aprendiera de aquella mala experiencia que a la postre derivó en la pérdida de las dos primeras posiciones de ascenso directo.

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