Sin Lopy el Almería pierde creatividad y no rompe líneas

UD ALMERÍA

El centrocampista senegalés se lesionó a finales de 2025 y aún no ha podido estrenarse en 2026

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Lopy jugó su último partido en la derrota en Málaga / UDA

Con Dion Lopy en el campo el juego la UD Almería ya empezó a dar síntomas de decadencia, pero sin el senegalés sobre el verde las sensaciones se han vuelto calamitosas en cuanto a la generación de fútbol en el centro del campo se refiere. Estuvo presente en las dos últimas derrotas antes del parón navideño ante Burgos (1-2) y Málaga (2-1). El plantel se marchó de vacaciones y al regreso el mediocampista africano caía lesionado en un entrenamiento. La semana pasada el club anunciaba que sufre una rotura en el recto femoral derecho, sin fecha estimada de retorno, y el equipo empieza a notar su ausencia.

Las señales son alarmantes porque si cuando faltó Federico Bonini la zaga se resintió mucho (estuvo encajando dos goles por partido), desde que Lopy no forma en la medular a los de Rubi les cuesta un mundo fabricar y distribuir en la sala de máquinas. Ni Baba -un pivote posicional al uso-, pero tampoco Dzodic ni Gui parecen tener el perfil necesario para ello, mientras que a André Horta, con alma de '8', el cuerpo técnico no acaba de darle un partido entero en dicha ubicación, marginándolo a un costado en su última aparición frente al Deportivo de la Coruña. Paradójicamente la demarcación que mejor cubierta tiene el plantel, al punto de dejar marchar en calidad de cedidos a Selvi Clua (Mirandés) y Lucas Robertone (Vélez Sársfield) atraviesa una crisis que nadie esperaba.

Perfil distinto de Baba, Dzodic y Gui

El control de juego y la fortaleza física de Lopy permitía al Almería romper líneas del rival cuando salía en conducción de posiciones de retaguardia hasta la frontal del área rival, sin olvidar su potente disparo desde lejana distancia. Había que protegerse de sus desconexiones y sus arriesgados pases atrás, pero compensaba porque aportaba una creatividad de la que el equipo ahora adolece, tal y como se viene evidenciando en todos los choques disputados en su ausencia -cuatro hasta la fecha-. Frente al Granada, pese a las dificultades aquel día, Gui Guedes y Stefan Dzodic sí parecieron recoger el testigo anotando un tanto cada uno que contribuyó al triunfo final (3-2), pero en Anduva (2-2) a la dupla Baba-Dzodic ya le costó llevar las riendas del equipo.

Contra el Deportivo Rubi volvió a apostar por el músculo que aportan el ghanés y el serbio, pero ya entonces quedó patente que había un serio problema en la zona ancha para conectar con el ataque sin que el invento de ubicar a Horta como extremo izquierdo terminase de resolverlo. Al contrario, Mario Soriano se bastó y sobró para adueñarse de la media con el respaldo de José Ángel. El colofón se vio el pasado fin de semana en Ipurúa, donde esta vez optó por probar con la pareja Dzodic-Gui, bastante habitual en las salidas a domicilio, pero que tampoco acabó de funcionar, viéndose claramente rebasada por Sergio Álvarez, Madariaga y Olaetxea. La conclusión resulta evidente: Rubi echa de menos a Lopy, un motor en todos sus dibujos tácticos.

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