Morcillo y De la Fuente, los salvavidas de Rubi

UD ALMERÍA | EL ACTA DE VIVANCOS

Desde su llegada, ambos están maquillando a un Almería cansino y débil por momentos, que juega con desorden y sin un patrón definido

Sei bella come un gol al 90’

Jon Morcillo, en su regreso al Carlos Belmonte con el cuadro almeriense.
Jon Morcillo, en su regreso al Carlos Belmonte con el cuadro almeriense. / D.A.
Ramón Gómez-Vivancos García

28 de febrero 2026 - 16:02

Se volvió a la cruda realidad después del revuelo originado tras el desembarco de Cristiano Ronaldo en el estructura de la UDA. Y digo a la cruda realidad pese a la racha positiva de resultados, incluyendo este último empate en Albacete. El marcador final es la clave de cualquier competición, es de perogrullo, son puntos que suman, pero con independencia del botín logrado en cada jornada, este Almería continúa dejándonos un sabor agridulce

Las segundas partes comienzan a ser un calvario y todos suponemos el porqué. Y es que el estado físico de los jugadores no solo se mide por la resistencia de los minutos postreros, sino por el ritmo, por la chispa, por la intensidad en el juego, incluso por la actitud. Este Almería carece de todo lo expuesto anteriormente y no lo decimos los que seguimos en cada jornada a los de Rubi, sino que los propios comentaristas del encuentro lo comentaban con sorpresa durante la retransmisión. 

Joan Francesc Ferrer Sicilia 'Rubi', en el área técnica del estadio albaceteño.
Joan Francesc Ferrer Sicilia 'Rubi', en el área técnica del estadio albaceteño. / D.A.

A veces, el equipo parece un reflejo de la excesiva templanza de su entrenador. Es cierto que durante la primera mitad, sin mostrar una gran superioridad, en el argot boxístico se le ganó a los puntos al Albacete, pero de nuevo tras la reanudación se volvió a ver a un Almería que continúa sobreviviendo de chispazos individuales, portero incluido, y del desacierto del rival. Se sigue jugando con fuego pese a ir sumando puntos y el conformismo de estar ahí, a tiro de piedra de los del ascenso directo, comienza a ser la excusa perfecta

Da la impresión de que esta plantilla podría dar mucho más de sí en el caso de que las individualidades se asentaran sobre un esquema táctico más definido que les hiciera jugar de memoria y sobre una preparación física más adecuada, a tenor de la falta de chispa y ritmo con el que juega este equipo durante demasiados minutos. Si además, ciertas decisiones por parte del técnico resultan cuando menos extrañas, obtenemos un cóctel que, a poco que ciertas piezas no funcionen, puede resultar indigesto del todo. 

La suplencia de Morcillo

El hecho de dejar en el banquillo de inicio a Morcillo, estando el jugador en óptimas condiciones, no deja de enmarcarse dentro de las extrañas decisiones tan típicas de Rubi. ¿Que el jugador iba a tener presión? ¡Por Dios! Si a estas alturas un profesional ya talludito como Morcillo va a tener presión por escuchar unos pitidos, es que no merece ser un profesional tan bien pagado. 

La culpa no es del jugador, claro, sino del mismo entrenador que también sustituyó a su delantero estrella, De la Fuente, durante la segunda mitad con el marcador en contra. ¿Es que ya estaba cansado el delantero vallisoletano en el minuto 64? Seguro que no, pero son las cosas que debemos de aguantar de un técnico que sigue obteniendo más puntos de los que sus decisiones y puestas a punto merecen. Desde su llegada, los goles y las asistencias de Morcillo y De la Fuente están maquillando a un Almería cansino y débil por momentos, que casi siempre encaja y que a día de hoy juega con desorden y sin un patrón de juego definido. Si no llegan a venir en el mercado de invierno Morcillo y De la Fuente (ahí están sus decisivas estadísticas), a estas alturas otro gallo le hubiera cantado al Almería...y a Rubi.

stats