Festival de Música Renacentista y Barroca de Vélez Blanco

Música Trobada estrena en tiempos modernos

  • El Patio del Castillo acogió el concierto ‘Sobre los villancicos para la profesión de monjas’ con una presencia de una bailarina que sorprendió a todos

Música Trobada estrena en tiempos modernos. Música Trobada estrena en tiempos modernos.

Música Trobada estrena en tiempos modernos. / Ricardo García (Vélez Blanco)

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Si es un lujo sentir un concierto en el Castillo de Vélez Blanco, también lo es hacerlo en su patio, pero si se le suma un estreno en tiempos modernos, supone escuchar música no interpretada hasta el momento en nuestra época. Un privilegio para el público del Festival de Música Renacentista y Barroca. Música Trobada ofreció una actuación con el nombre de Sobre los villancicos para la profesión de monjas de Pasqual Fuentes Alcàsser.

Música Trobada estuvo compuesta por Pilar Moral, soprano; Elia Casanova, soprano; Hugo Bolívar, alto; Pila Mohedano, bailarina; Enric Llorens, violín; Víctor Yusà, violín; Carlos Montesinos, violonchelo; y Francesc Valldecabres, clave y dirección.

El concierto comenzó por la ventana del Patio de Castillo, donde la bailarina recitó, entre otras frases: “No estimo tesoros ni riqueza, quiero poner riquezas en mi entendimiento, no mi entendimiento en mis riquezas. Prefiero consumir vanidades de la vida, que consumir la vida en vanidades”. De esta forma, acudió hacia el escenario y comenzó a danzar mientras las sopranos y los músicos de Música Trobada interpretaron Acudid querubines (Archivo de la Catedral de Valencia). Villancico para la profesión de sor Antonia de la Concepción. Recitado y aria para dos sopranos, violines y acompañamiento. Fue la primera interpretación en tiempos modernos.

La bailarina, desde la ventana del Patio. La bailarina, desde la ventana del Patio.

La bailarina, desde la ventana del Patio. / Ricardo García (Vélez Blanco)

No solo las piezas se estrenaban en tiempos modernos, la danza también conseguía ser innovadora, diferente y peculiar. Mucha fuerza expresiva, que supuso un acompañamiento visual perfecto para sentir, interpretar e imaginar muchos de los temas.

Las sopranos demostraron su técnica vocal, empastaron bien las voces y pudieron jugar con las armonías durante todo el concierto. Otro de los estrenos en tiempos modernos fue Lamentación para el Jueves Santo (Archivo de la Catedral de Valencia), que fue a dúo, con violines y continuo.

La pieza Ah del ilustre campo es un villancico a la Inmaculada Concepción de María en la función que dedica a su patrona la Real (Maestranza de Valencia en el Convento de la Puridad. Recitado y aria para alto, violines y continuo) fue otro estreno en tiempos modernos (Archivo de la Catedral de Sevilla). El alto Hugo Bolívar mostró una voz sorprendente para el público velezano. Interpretó esta pieza con mucha dulzura y con una actuación magistral por la complejidad y el cambio de ritmo, tanto en las subidas como en las bajadas.

Continuó Bolívar con el tema Aleph. Quomodo obscuratum (transcripción por Marisa Esparza). Lamentación para alto, violines y acompañamiento. Archivo de la Catedral de Valencia. El cantante volvió a dar un recital de como se cantan estos ‘novedosos’ temas y transmitía con cada sílaba que pronunciaba. La magia del Castillo envolvía de un encanto especial el sonido de Música Trobada. La bailarina se paseaba vestida de monja por todo el Patio del Castillo y el ritmo del alto fue cada vez más trepidante. Incluso, el público aplaudió en un pequeño silencio donde no correspondía.

Antes de afrontar la última pieza, la bailarina recitaba: “Hombres necios que acusáis a la gente sin razón, sin ver que sois la ocasión del lo mismo que culpáis. ¿Por qué queréis que obren bien si obráis mal?”.

El alto Hugo Bolívar, durante una de sus interpretaciones. El alto Hugo Bolívar, durante una de sus interpretaciones.

El alto Hugo Bolívar, durante una de sus interpretaciones. / Ricardo García (Vélez Blanco)

Si de un ave, la dulce melodía (transcripción por Francesc Valldecabres) supuso otra de las primeras interpretaciones en tiempos modernos ( Archivo de la catedral de Girona). Dúo para 2 sopranos, violines y acompañamiento, y una intervención más clásica de la bailarina. Este último tema adquiría mayor complejidad para las dos cantantes y dibujaron con su voz todo ese imaginario que querían transmitir. Muchos de los asistentes se pusieron en pie para felicitar a los músicos por el recital ofrecido.

En este concierto se recupera la música de Pasqual Fuentes Alcàsser, en esta ocasión sus villancicos para la profesión de monjas, mediante una visión en femenino, histórica y actual, que se completa con la Salve Regina y un interesante dúo localizado en la catedral de Girona. La propuesta escénica sobre el repertorio, en su mayoría inédito y recuperado por Musica Trobada, se refuerza y contrasta con el mensaje mediante la danza y el gesto.

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