Los Coloraos

Arques, los Bazán y los colombianos

  • Los colombianos cooperaban con los emigrados españoles, favorecieron la expedición de los hermanos Antonio y Juan Fernández Bazán sobre Guardamar, Alicante

Batalla de Maracaibo, 1823, en la cual la escuadra Colombiana derrota a la Española del Almirante Laborde. Batalla de Maracaibo, 1823, en la cual la escuadra Colombiana derrota a la  Española del Almirante Laborde.

Batalla de Maracaibo, 1823, en la cual la escuadra Colombiana derrota a la Española del Almirante Laborde. / D.A.

Fue importante la labor del cónsul Alejandro Briatly en Tánger, en un principio contó con la colaboración del fraile Pedro del Rosario, que le ayudaba como traductor del árabe, pero éste sería delatado por un marroquí que fue comprado por 2000 duros por el liberal Moreno Guerra, pudo escapar el fraile en barca hacia Tarifa, pero le descubrieron unos libros islámicos que estaban prohibidos a los no musulmanes, no pudiendo el religioso volver a Marruecos (en A.H.N. Estado 6234-2).

Los colombianos cooperaban con los emigrados españoles, favorecieron la expedición de los hermanos Antonio y Juan Fernández Bazán sobre Guardamar , Alicante. Estando en Londres los Bazán, los Insurgentes suramericanos realizaron gestiones con los ingleses para que a los hermanos Bazán les permitiesen instalarse en Gibraltar durante seis meses, en septiembre de 1825, desde allí podrían organizar el ataque marítimo al Levante español. Los liberales contaban con partidarios de los levantamientos, tanto en España como en Inglaterra, fuese por las ideas, o por cuestiones comerciales, ya que Fernando VII no reconoció las deudas del Gobierno Liberal del trienio (1820-23), por lo cual la posibilidad de un triunfo liberal abría la oportunidad de que cobrasen los acreedores del liberalismo. Los Bazán contaron con la ayuda de los barcos de Colombia que fondeaban en la bahía de Gibraltar, febrero de 1826 (Irene Castell, “La Autopía Insurreccional del Liberalismo”, Editorial Crítica, Barcelona 1989). Los Bazán, partiendo de Gibraltar, desembarcaron en costas alicantinas, tomaron el pueblo de Guardamar, pero serían derrotados por fuerzas realistas superiores, principalmente de Orihuela, posteriormente la mayoría de aquellos liberales fueron fusilados, así el Teniente Coronel Antonio Fernández Bazán y su hermano, Capitán Juan Fernández Bazán.

Nos referimos a este ataque liberal, año y medio posterior al almeriense de los Coloraos, ya que en esta acción de los Bazán tuvo gran protagonismo el único alicantino de la expedición, Bartolomé Arqués Garrica, liberal que había participado con su embarcación en la expedición de los Coloraos sobre costas de Almería en Agosto de 1824. Bartolomé Arqués con su barca apoyó al General Iglesias en la expedición liberal sobre Almería. La flotilla liberal contó con el bergantín Federico, el falucho de Borrasca, la barca de Bru, con la barca de Arqués y otras; Arqués después volvió a Tánger con sobrevivientes del ataque a Almería, entre ellos Juan Porra, posteriormente prisionero en la cárcel de Sevilla (A.H.N. Estado 5625).

Bartolomé Arqués se había distinguido en la lucha contra los realistas en abril de 1823, formó a sus expensas una Compañía que hizo frente a los absolutistas valencianos, apoyando al Teniente Coronel liberal Antonio Fernández Bazán. En noviembre de 1823 participa en la defensa que los liberales mantienen en Alicante contra las tropas absolutistas de la Santa Alianza, consigue el 11-11-1823 trasladarse a Gibraltar, embarcando con el General liberal Chapalangarra y el Teniente Coronel Antonio Fernández Bazán. En 1824 se encuentra en Gibraltar cooperando y participando en la expedición delos Coloraos. En 1825 Arqués estaba en Gibraltar, además de apoyar al liberalismo hacía contrabando, conociendo bien las costas del sur y levante español.

Castillo de Guardamar, Alicante. Castillo de Guardamar, Alicante.

Castillo de Guardamar, Alicante. / D.A.

Tenemos noticias que hubo un intento de desembarco liberal cercano a Elche, en Santa Pola, en fechas de 1825, el Alcalde de Guardamar observó que se acercaron unos 17 buques entre faluchos, javegas y algunos bergantines, en la playa de Tamarit, muy cerca de Santa Pola tomaron tierra unos 40 hombres para hacer aguada, con ellos estaba un tal Arquetes -era Bartolomé Arqués-, que realizó medidas para realizar un desembarco; El vigía del monte Galeras pudo ver 5 bergantines y 14 buques menores, fue la tarde del 7-8 -1825. El desembarco no se realizó ya que hubo fuertes vientos del Este y abandonaron la tentativa, alejándose las naves de Santa Pola.

El Intendente de Murcia y las autoridades de Cartagena afirmaban que si los revolucionarios desembarcaban serían derrotados. Las costas de Alicante y Murcia estaban avisadas y vigiladas – las naves grandes eran colombianas y los barcos menores pertenecerían a liberales y contrabandistas- (A.M. Justicia, legajo 7973. Informe Policial, José Mª Arjona a Secretaria de Estado y Departamento de Gracia y Justicia).

En febrero de 1826 Arqués participó en la expedición en la que encontrará la muerte, la de los Bazán en Alicante. Desembarcan unos 70 hombres, toman el pueblo de Guardamar, fechas de febrero de 1826, pero lugareños de pueblos cercanos, repiques de campanas, avisaron que llegaron revolucionarios a esas costas, tanto el Obispo como el Gobernador de Orihuela, Antonio Salinas, organizaron tropas realistas, superiores en número, que vencen a los liberales. Arqués, conocedor del territorio, consigue escapar hacia la frondosa Sierra de Crevillente, puede ocultarse, contó con ayuda de alicantinos.

Bartolomé Arqués se había distinguido en la lucha contra los realistas en 1823

El Gobernador Salinas de Orihuela ofrece 3000 reales por su persona, vivo o muerto, 6000 reales por Antonio Fernández Bazán; Arqués fue perseguido por realistas, puede pasar una noche, la del 22-2-1826, en una casa casi destruida, pero es descubierto, llevaba caballo y en la escapada mata a un realista e hiere a otro, pero los disparos alcanzaron a caballo y jinete, encontrando la muerte, tenía 40 años; fue enterrado en el cementerio de San Blas en presencia de su esposa Vicenta Reus y de sus hijos Bartolomé y Carolina (diferentes historiadores alicantinos trataron a Arqués, ninguno lo relacionó con el ataque liberal de Agosto de 1824 en Almería).

La Gran Colombia había realizado un enorme esfuerzo para independizarse de España, habían comprado a Suecia un navío, una fragata, dos corbetas y un bergantín, además poseían otros 7 buques mayores, realizaron compras en Estados Unidos. El zar ruso Alejandro I impidió que Suecia vendiese otros buques a Colombia, ya que el ruso era aliado de España. Tras la Victoria independentista en Ayacucho, 1824, Colombia llevó la Guerra a costas de España.

Las costas españolas no estaban suficientemente custodiadas por nuestra armada, por falta de dinero y de navíos. España carecía de riqueza para reparar sus astilleros, para mejorar en artillería sus barcos; desde la Secretaria de Guerra se solicitaban tres nuevos navíos, también el Ministro de Marina Salazar clamaba por disponer de más buques en tiempos de Guerra y así cubrir las necesidades españolas, guardar las costas peninsulares, proteger Puerto Rico, Cuba, Las Canarias, amenazadas por los insurgentes, garantizar las comunicaciones de la Península con Canarias o Ceuta; dotar de pagas, raciones, vestimenta a los marinos. La Secretaria de Hacienda exponía la falta de recursos económicos de la nación, imposibilitando atender tales demandas –Trafalgar, Guerra de la Independencia y Separación americana arruinaron las arcas y la marina-(A.H.N. Estado 214. Gaceta de Madrid, del 16 al 19 de Agosto de 1834, con la exposición del Ministro Vázquez Figueroa, sobre el deterioro de la marina española).

En 1826, decidió el Congreso de Panamá que los Estados Suramericanos tomarían Puerto Rico y Cuba. El Almirante español Laborde, con lo mejor de la escuadra, partió al Caribe.

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