Batman, un héroe perruno prendado de las historias de Sarah Lark
La reconocida escritora encontró a este podenco perdido en la carretera. Así comenzó su historia
El almanaque había dejado caer la última hoja de otoño. El primer día de invierno clareaba soleado, se hacía luminoso según avanzaba la mañana. Era un magnífico día, de esos que se disfrutan con buena conversación bajo la sombra de un árbol. Al otro lado del alambrado tradicional, una llama peruana asiste atentamente a la conversación. ¡Un momento, un momento! ¿Una llama del Perú? ¿Esto no va de perros maltratados y/o abandonados? Así es, sin duda. Sucede que Christiane Gohl, alma acogedora donde las haya, visitó al cuidador de animales del antiguo zoo de Tabernas. Quedaba una llama solitaria, ¿qué podía hacer Christi? Lo que hizo: llevarse a la pariente sudamericana del camello a casa y cuidarla. La llama se sumó a los 18 caballos, una mula y otros animales, entre ellos ocho perros, que Christiane Gohl protege en su campo.
Christiane Gohl escribe bajo el seudónimo de Sarah Lark. Las ventas en todo el mundo de los libros de esta notable escritora alemana se cuentan por millones de ejemplares. Cuando no tiene viajes concertados para presentar sus obras su vida se divide en dos mundos: la tarde está dedicada a escribir, mientras que emplea la mañana en cuidar de sus animales, de pasear a los caballos, paseos en los que suele ir acompañada de un vivaracho podenco de pura raza al que le puso de nombre 'Batman', por el levantamiento de orejas más que nada. 'Batman' llegó a Christiane hace tres meses cuando Christiane lo encontró "desorientado en la carretera, los coches lo sorteaban, alguno estuvo a poco de arrollarlo, el perro iba en dirección al puente y pensé que si no hacía nada se iba a despeñar por el barranco". Christiane Gohl aparcó su vehículo y se acercó al animal. "Le hablé, no recuerdo qué le dije, supongo que lo normal en estos casos. Él se me acercó arrastrando la tripa, estaba deshidratado, sin fuerza, y comenzó a lamerme la cara". Lo subió al coche, a él y a las quinientas garrapatas que le quitaron, aparte la legión de parásitos. "Ya en casa, lo primero que hizo fue beber agua como un poseso. No sé de dónde viene, tenía poco pelo, las orejas estaban peladas. Tal vez algún cazador le puso en la calle". Batman lleva parásitos en el corazón, una enfermedad con riesgo para su vida.
En una gran pajarera perfectamente acondicionada, centenares de pájaros gemelos van de una rama a otra, es como ver volar los colores. 'Batman', ya acostumbrado a ellos, los mira de cuando en cuando. Se queda absorto en ese ir y venir de serpentinas y confetis con alas. Christiane cuenta que 'Batman' ya no tiene miedo de los coches ni de personas extrañas y que es muy cariñoso con los demás perros. 'Batman' se deja caer a la sombra de un árbol. Está cansado tras la carrera de más de 30 kilómetros que se metido esta misma mañana al acompañar a Christiane Gohl en su recorrido diario para pasear a sus caballos.
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