Mojácar demuestra que sí hay vida después de cumplir los 65 años

Los mayores de la localiddad levantina reciben la tarjeta para utilizar el bus municipal gratis y reclaman su lugar en la sociedad

Malcom José Roel recoge su tarjeta de transporte urbano gratis
Ricardo Alba Mojácar

19 de octubre 2013 - 01:00

"Envejecer es como escalar una gran montaña: mientras se sube las fuerzas disminuyen, pero la mirada es más libre, y la vista más amplia y serena". Fue la respuesta de Ingmar Bergman, guionista y director de teatro y cine sueco considerado uno de los directores de cine clave de la segunda mitad del siglo XX, para muchos el más importante de la cinematografía mundial, cuando le preguntaron qué sentía al cumplir 65 años. "Acabo de cumplir 65 años y quiero entrar en una etapa de renacimiento, viajando menos aunque acabo de volver de Corea y México". Esta es una frase del poeta Antonio Colinas pronunciada en la presentación de su 'Obra poética completa'. En la presentación de sus memorias, Josep Carreras vino a decir "cumplo 65 años y creo que es un buen momento para mirar por el retrovisor e intentar explicar quién soy a partir de las vivencias que he tenido". ¿Qué tiene el cumplir 65 años que no lo tenga celebrar los 64, por ejemplo? Pues como todo en la vida, depende. Para el geriatra Isidoro Ruipérez "la edad produce cambios, no padecimientos". Viene esto a cuento porque algún lector o lectora de 65 años de edad o más, habrá escuchado a su médico decir algo parecido a que 'usted no está enfermo, son cosas de la edad'. Esto cuando no le tratan de analfabeto digital y menos de hábitos sexuales. Y no.

Llegados los 65 años es el momento de conseguir descuentos en museos y trenes, o gratis total como en el bus urbano de Mojácar. Días pasados la alcaldesa de Mojácar, Rosa María Cano, hacía entrega de las primeras tarjetas que facilitan a sus poseedores mayores de 65 años el uso gratuito del transporte público municipal de Mojácar. El primero de los primeros en recogerla sin haberlo premeditado fue Malcom José Roel. De padre español y madre inglesa, Malcom, directivo de Planificación del Gobierno inglés, planificó también su venida a España: "dicen que a los 40 no se piensa qué va a hacer uno unos años más adelante. Yo, con 50 años tenía claro que me iba a retirar en España. Y mi mujer, Jill, aún le quedan años antes de recibir la tarjeta del bus gratis, estaba de acuerdo conmigo". Malcom José Roel anticipó su jubilación a los 56 años y uno después, a los 57, junto con Jill hicieron las maletas y para España, para Mojácar.

Hágame la caridad de contar qué hace con su tiempo, ahora que no está obligado a un horario laboral. "Tomar el sol, reunirnos con amigos, hacemos vida social intensa, viajamos a diferentes lugares de España para conocer el país, y aprender la gastronomía española que es muy buena". No es mala vida, no. "No crea", apostilla Malcom, "España es muy buen sitio si estás retirado y tienes una pensión, no es un buen lugar para trabajar, no hay trabajo. Vendrá gente a jubilarse pero no a trabajar. La gente joven tiene aquí un futuro difícil". El día de la charla, el mismo en que recibió la tarjeta bus urbano gratis, Malcom estaba impaciente por utilizarla, "la he recibido con mucha satisfacción y deseo usarla cuanto antes". Contaba el matrimonio que suben frecuentemente de la playa al pueblo de Mojácar, que el ahorro de la tarjeta es el importe de un café. Y una vez pegada la hebra, la conversación tomaba otros cerros de Úbeda. En la parada del autobús municipal urbano de Mojácar, un grupo de personas tarjeta en mano esperaba la llegada del bus.

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